1
Publicado el 3 Enero, 2022 por Marieta Cabrera en Actualidades
 
 

2022: ¿El fin de la pandemia?

Compartir
2022: ¿El fin de la pandemia?

Largas filas en Estados Unidos por estos días para hacerse pruebas de Covid-19 (Ed Jones/AFP)

2021 concluye y deja una huella dolorosa en quienes habitamos cada rincón del planeta tras doce meses de pérdidas de seres queridos como consecuencia de la pandemia, de distancias imposibles de recorrer para reencontrarse con familiares o amigos, de proyectos aplazados. Doce meses durante los cuales fallecieron a nivel global más de 3,5 millones de personas por Covid-19, más incluso que en 2020. Y lo peor es que, tal como están las cosas, los contagios siguen cuesta arriba, si bien las muertes a nivel mundial muestran una reducción, al parecer debido a la menor gravedad de la infección provocada por ómicron, variante del SARS-CoV-2 detectada ya en 110 países.

No obstante, los expertos llaman a ser cautelosos porque  tampoco saben si esta gravedad aparentemente menor está relacionada con las características de la nueva cepa, o si se debe a que afecta a poblaciones parcialmente inmunizadas, por la vacuna o una infección anterior.

Lo cierto es que ómicron continúa propagándose de forma exponencial, lo cual ha traído de vuelta medidas de restricción en muchas naciones, así como la cancelación de cientos de vuelos en todo el mundo por el contagio del personal de las aerolíneas, y la suspensión hecha por los viajeros ante el temor a infectarse.

Luego de la explosión de casos en Europa, la región de las Américas es la segunda con mayor tasa de crecimiento. De acuerdo con una nota de prensa de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), fechada el 22 de diciembre, esta última zona geográfica había superado los 100 millones de casos de Covid-19, con un aumento del 36% de los casos en América del Norte en la última semana, impulsados por Estados Unidos.

En este país –reseña un reporte de la agencia Associated Press del 29 de diciembre, más de un año después de que empezaron a aplicarse las vacunas, los nuevos casos de Covid-19 se han disparado hasta alcanzar el nivel más alto registrado, con más de 265.000 casos diarios en promedio, un aumento impulsado en gran medida por la variante ómicron. Los nuevos casos diarios se han duplicado con creces en las dos últimas semanas, eclipsando la antigua marca de 250.000, establecida a mediados de enero, según los datos de la Universidad Johns Hopkins.

Agrega el despacho que el doctor Anthony Fauci, principal experto en enfermedades infecciosas de Estados Unidos, considera que no es necesario cancelar las pequeñas reuniones en casa entre familiares y amigos vacunados y con dosis de refuerzo, pero “si sus planes son ir a una fiesta de Nochevieja para 40 o 50 personas con campanas y silbatos, y todo el mundo abrazándose y besándose, y deseándose un feliz año nuevo, yo recomendaría encarecidamente que este año no lo hiciéramos”, dijo.

Ante este panorama, al director general de la Organización Mundial de la Salud, Tedros Adhanom Ghebreyesus, le preocupa que las variantes ómicron y delta se combinen para producir un “tsunami” de contagios, aunque aún confía en que 2022 “ha de ser el año en el que termine la pandemia de Covid-19”. Entre las razones esgrimidas por el biólogo etíope están por supuesto las vacunas contra el SARS-CoV-2, las cuales –destaca- han salvado muchas vidas, aunque reconoce que la desigualdad en el reparto de dosis ha costado (y sigue costando) también muchas vidas.

En Cuba, las vacunas anticovid-19 creadas por científicos cubanos han salvado al país, al decir del Presidente de la República, Miguel Díaz-Canel Bermúdez. En un año 2021 extremadamente complejo -caracterizado por un incremento notable de enfermos de Covid-19 y de fallecidos por esa causa, y un recrudecimiento del bloqueo de Estados Unidos a la Mayor de las Antillas- la nación inició una estrategia masiva de inmunización con Abdala, Soberana 02 y Soberana Plus, las primeras vacunas contra la Covid-19 desarrolladas en América Latina y el Caribe.

2022: ¿El fin de la pandemia?

Las autoridades gubernamentales y sanitarias cubanas convocaron a ser más rigurosos en el cumplimiento de los protocolos para el control en frontera. (Foto: Ricardo López Hevia).

Dicha estrategia ha permitido que, al cierre del 24 de diciembre, el 85.8% de la población del país haya completado el esquema de inmunización, y más de un millón de cubanos haya recibido dosis de refuerzo, según datos del Ministerio de Salud Pública. El efecto de miles de pinchazos se apreció en la disminución considerable de casos positivos y de fallecimientos en el último mes del año, lo que apuntó hacia un control de la pandemia en la nación.

No obstante, tras la detección de los primeros casos contagiados con la variante ómicron en Cuba, se observa un aumento discreto en el número de personas diagnosticadas diariamente con Covid-19, algo que se veía venir teniendo en cuenta que hay evidencias de que ómicrom, comparada con la cepa delta, se disemina más rápido y duplica el número de casos en dos o tres días.

A esto se suma, y aquí radica el mayor riesgo que supone tal situación para el país, la percepción errónea que todavía tienen muchas personas de que una vez vacunadas no contraen la Covid-19 y, por tanto, tampoco la transmiten. Escudados en ese “argumento” no usan el nasobuco, violan el distanciamiento físico y el resto de las medidas higiénico-sanitarias, con el peligro que esto significa más aún en días de celebraciones de fin de año.

Los más sensatos optan, en cambio, por emplear la mascarilla hasta en el interior del hogar, y evitar las visitas de familiares y amigos, con más razones luego de conocer que en la cuarta semana de diciembre el país reportó un aumento en el diagnóstico de casos positivos en un 34,8%, lo que significó 163 enfermos más que en los siete días anteriores.

A sabiendas de todo lo que está en juego ante cada rebrote de Covid-19 (las imágenes de lo ocurrido en Matanzas en 2021, por solo citar una provincia, están frescas en la memoria), las autoridades gubernamentales y sanitarias adelantaron la vacunación de refuerzo. Es decir, no se esperará a los seis meses después de completado el esquema de vacunación, sino que se podrá aplicar dicha dosis a partir de los tres meses.

Asimismo convocaron a ser más rigurosos en el cumplimiento de los protocolos para el control en frontera, así como en la pesquisa de los enfermos en las comunidades e instituciones, dos frentes fundamentales para detectar el SARS-CoV-2 y contener su propagación, y donde cualquier fisura puede costar muy caro.

Sería imperdonable retroceder luego del terreno ganado al virus en el país. Aun cuando la inequidad y la codicia predominantes en el mundo retrasan el momento en que todos estemos a salvo, hagamos cada habitante de este archipiélago lo que nos corresponde en el ámbito social y doméstico para mantener en 2022 la ventaja que nos han labrado los científicos y médicos cubanos en medio de tantas adversidades.

Compartir

Marieta Cabrera

 
Marieta Cabrera