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Publicado el 30 Marzo, 2016 por Victor Manuel González en Bohemia Vieja
 
 

Cuando el Rock fue “la nueva locura”

Sobre el entonces novedoso tema Bohemia publicó dos extensos artículos, uno el 23 de septiembre de 1956, titulado La nueva locura: El Rock-and-Roll, y otro el 14 de octubre: “Lágrimas y gritos. El peligroso y electrizante ritmo del momento”

A cargo de Víctor Manuel González Albear

Fotocopias de Eduardo Leyva Benítez

Tras el eco del excepcional espectáculo ofrecido por los Rolling Stones en La Habana -y al que el famoso grupo le ha calculado una asistencia récord de un millón 300 mil personas-, ofrecemos la noticia que apareció en Bohemia hace 60 años sobre la repercusión de ese nuevo género musical en EEUU.

Sobre el entonces novedoso tema Bohemia publicó dos extensos artículos, el primero en la edición del 23 de septiembre de 1956, bajo el título La nueva locura: El Rock-and-Roll y el segundo el 14 de octubre de ese mismo año: “Lágrimas y gritos. El peligroso y electrizante ritmo del momento”, este último más centrado en la figura y el impacto de Elvis Presley.

Una vez más Bohemia vieja vuelve a ser noticia para la mayoría de los actuales lectores, que por la edad u otras razones no pudieron ver las publicaciones originales, y tal vez para quienes desde hace mucho peinan canas, o ya no peinan nada, sería motivo de evocación nostálgica de cuando aquí también el pegajoso ritmo empezaba a hacer furor entre no pocos adolescentes y jóvenes.

Como la reproducción total de ambos materiales ocuparía demasiado espacio,  hemos preferido mostrar los facsímiles de las respectivas portadas de estos artículos, transcribir las páginas iniciales y algo más de ambos textos y copiar las fotos, algunas con mala calidad de origen en la impresión y el vetusto papel. También es una probable motivación para acercarse a hemerotecas o amigos que pudieran conservar colecciones o viejos ejemplares de la Revista, porque, a fin de cuentas, solo han pasado 60 años, casi nada.

Quedamos como siempre al tanto de los comentarios que, en cualquier sentido, enriquecen este esfuerzo por desapolillar los archivos de la ya más que centenaria.

La nueva locura: El rock-and-roll  

(Publicado en la edición del 23 de septiembre de 1956)

la-nueva-locuraUna colaboración de EMMA PÉREZ

-Fotos Nacionales de Arias-

el-rock-and-rollUn nuevo baile que se compara con “la ceremonia de iniciación mágica de los caribes”  y al mismo tiempo se dice que “viene a poner  a los norteamericanos al nivel de esos negros que ellos desprecian tanto”- se ha convertido en la locura de moda en  los Estados Unidos.

A todas luces la influencia del cine -de las películas filmadas en las “islas exóticas”- está interviniendo en la cuestión. Algunos describen la frenética danza como “una suerte de Vudú, una hechicería de brujos negros, una excitación física obtenida por el escándalo, el pataleo y la agitación convulsiva, hasta que todos ruedan por tierra”. Otros creen que no se trata de una danza nueva sino que es una variante del “boogie-woogie” que fue para los Estados Unidos y para Europa en la segunda postguerra una locura como el “charleston” en la primera. De cualquier forma este delirio es más extraordinario e irrefrenable que los anteriores. 

Hay quienes llaman al “Rock-and-Roll” un peligro público. La pasión colectiva y desatada que ha inspirado a la juventud preocupa a las autoridades y a los padres de familia. Cada vez que se ofrece un espectáculo del género, la policiía tiene que intervenir. Mi opinión es que, para una nación como norteamérica, eso puede ser saludable. Puede servirle de “liberación”, para darle salida a los restos oscuros del miedo al instinto que implantaron los puritanos como ley religiosa y moral, y que llegó a convertirse en la Intolerancia combatida por Griffith en su inmoral(sic) película. Se trata de un fenómeno que pasará como pasaron los anteriores. Al cabo los norteamericanos no son primitivos ni nadie los cree tales. Por “salvajemente sensuales” que se digan las danzas que se ejecutan, se mueven dentro de sus ritmos artificialmente. Piense en una americana cualquiera bailando rumba.

REUNIÓN DE FANÁTICOS DEL ROCK-AND-ROLL: El saxofón agujerea el cielo mientras los jóvenes de 15 a 20 años excitados por el ritmo salvaje a dos tiempos -un dos, un dos- se disponen a bramar, rugir, ladrar, aullar, gemir, delirar, rodar por el suelo. La orquesta toca "Dos Perros Policías" y "Te veo luego Cocodrilo"...

REUNIÓN DE FANÁTICOS DEL ROCK-AND-ROLL: El saxofón agujerea el cielo mientras los jóvenes de 15 a 20 años excitados por el ritmo salvaje a dos tiempos -un dos, un dos- se disponen a bramar, rugir, ladrar, aullar, gemir, delirar, rodar por el suelo. La orquesta toca “Dos Perros Policías” y “Te veo luego Cocodrilo”…

La revista “Noir et Blanc” dice con su sagacidad francesa dice: “¿Nuestra opinión?… Pues que de aquí a poco tiempo veremos el retorno al vals, a los ritmos lánguidos, en vez de continuar la locura de los salvajes aullidos”.

Nortamérica con sus 170 millones de habitantes y su todopoderosos desarrollo industrial -que ya ha dejado atrás el maquinismo y ha implantado el automatismo-, con ese desarrollo industrial que constituye la verdadera Revolución de nuestra Era, es un país que puede sonreir de la locura de sus jóvenes (aunque lo haga con la sonrisa del conejo que decía Shaw), mientras manda a la policía a poner orden en las crisia despavoridas de los bailadores del “Rock-and-Roll”. Tales “barbaridades” son en las naciones civilizadas el accidente.   Lo malo es que esas mismas naciones consideren que en algunos países pequeños esas “salvajadas” son lo esencial y, a base de que se trata de “zonas oscuras”, “donde reinan la miseria, la superstición y la ignoracia”, crean que no necesitan trato internacional apreciativo, sino de desprecio. Lo malo es en nuestro caso particular, que se nos crea por esos jóvenes bailadores de “Rock-and-Roll” y por sus gobernantes como nos presenta Hollywood en sus películas. Si ellos consideran que en nuestro país lo esencial son los “salvajes aullidos”, nos darán el trato político correspondiente. A base de la “inferioridad y la barbarie” de determinadas zonas del mundo han medrado las colonizaciones, intervenciones e invasiones. 

EDDIE FISHER, DECADENTE; LIBERCE, UNA MOMIA: Los rockandrollistas entienden que Eddie Fisher pasó de moda, y si les pregunta por Liberace contestan: "de esa momia no queremos hablar". endiablados por el Rock-and-Roll se desnudan y alzan los brazos, agitándose como derviches locos.

EDDIE FISHER, DECADENTE; LIBERACE, UNA MOMIA: Los rockandrollistas entienden que Eddie Fisher pasó de moda, y si les pregunta por Liberace contestan: “de esa momia no queremos hablar”. endiablados por el Rock-and-Roll se desnudan y alzan los brazos, agitándose como derviches locos.

Pero veamos lo que es el Rock-and-Roll”, esa locura en que han caído los jóvenes americanos entre 15 y 20 años escuchando discos como “Round Around the Clock” (Bamboleando Alrededor del Reloj), los jóvenes que adoran a Bill Haley y su Orquesta de Cometas, y que no tienen nada que sentir hacia los ídolos de hace poco tiempo como Frnk Sinatra, Jonny Ray y Eddy Fisher, para ellos casi desconocidos. Un poco más cerca -no mucho- están Armstrong y Benny Goodman. Los “bues”, el “charleston”, el “mambo”, el “cha-cha-cha” y el “boogie-woogie” son bailes más o menos empolvados de olvido -cuyo polvo trajo estos lodos.

Las primeras canciones del nuevo ritmo rápido, sincopado y caliente, se llamaron “Ko Ko Mo” y “Ratle and Roll”, el acento se marcaba sobre la segunda y cuarta nota. Las palabras no eran tales pues carecían de sentido. Partiendo de esos trinfales “hits” de la radio de Pennsylvania, anotados a Bill Haley y sus Cometas, se desató la locura.

LA CANTANTE SUFRE CRISIS DESPAVORIDAS: Para entusiasmar a los fervientes, la cantante se convulsiona, invitando al público adolescente a imitar sus movimientos. Los padres están alarmados y piden auxilio a los psiquiatras. el jefe policiaco de New Havan los ha batido de su distrito, auxiliado por los bomberos...

LA CANTANTE SUFRE CRISIS DESPAVORIDAS: Para entusiasmar a los fervientes, la cantante se convulsiona, invitando al público adolescente a imitar sus movimientos. Los padres están alarmados y piden auxilio a los psiquiatras. El jefe policiaco de New Havan los ha batido de su distrito, auxiliado por los bomberos…

El público joven bramaba, gritaba y gemía; especialmente las jovencitas aullaban como “brujas negras”, el frenesí no tenía antecesor. Aunque se ha dicho que este baile no tiene figuras propias, sí las tiene y recuerdan las del bembé. Tanto los directores de orquesta como los cantantes y sus seguidores, parecen haber aprendido mucho de Ninón Sevilla. Lo que pasa es que allá el saxofón sustituye al tambor. cuando lanza hacia el cielo sus notas brutales, mientras la melodía se repite obstinadamente, sangran los oídos. Los franceses dicen:   “Es el ritmo loco de los derviches”. (Observe qué puchero, lector)

ROCK-AND-ROLL EN LA HABANA, CUBA: Este es "el alegre local habanero" de la película "Ellos y ellas". Ni las escenas más frenéticas del Rock-and-Roll pueden superar lo que se ve en la "secuencia cubana" de dicha producción. Lo malo es que los peliculeros de Hollywood creen y les hacen creer a los demás que toda Cuba es una pista rockandrollera.

ROCK-AND-ROLL EN LA HABANA, CUBA: Este es “el alegre local habanero” de la película “Ellos y ellas”. Ni las escenas más frenéticas del Rock-and-Roll pueden superar lo que se ve en la “secuencia cubana” de dicha producción. Lo malo es que los peliculeros de Hollywood creen y les hacen creer a los demás que toda Cuba es una pista rockandrollera.

La canción “Ko Ko Mo” pertenece al infancia del Rock-and-Roll. el género se perfeccionó rápidamente. el ingreso oficial del “Rock” en la vida norteamericana se hizo a través de la película “The Black Board Jungle” (“Semilla de maldad”), la de Gleen Ford (Nota del editor: esa película se pasó recientemente por la televisión cubana, antecedida por un comentario sobre su contexto histórico en la sociedad norteamericana), aquella representación cruda de las costumbres e inclinaciones de los muchachos de ciertas escuelas norteamericanas -las instaladas en los barrios más sórdidos. El “Rock-and-Roll” que entonces comenzaba a difundirse tuvo en esta cinta una parte importante. El motivo musical que recorría el film con obsesionante insistencia era la canción “Rock Around the Clock”.

Esta canción ha devenido hoy un clásico en su género. De su nombre se derivó “Rock-and-Roll”  (Meneo y Balanceo) (?)… 

Y continúa el artículo que, como advertimos al inicio, es mucho más extenso. Amplía sobre el trabajo y zona de mayor influencia de Bill Haley y también incluye información sobre el fenómeno Elvis Presley, pero ese es el tema del siguiente trabajo del que también hacemos aquí una presentación similar.

lágrimas-y-gritosDel peligroso y electrizante ritmo del momento

LÁGRIMAS Y GRITOS: LA NUEVA SENSACIÓN MUSICAL

(Publicado en la edición del 14 de octubre de 1956)elvis-canta

Mientras los siquiatras estudian el caso y la policía lo vigila, los padres de familia protestan de Elvis Presley, un cantante que ha revolucionado con su voz la nueva era musical del “rock and roll”, provocando la más inverosímil reacción en millones de jóvenes que lo admiran y catalogan como el más loco de los intérpretes del contagioso ritmo.

Por ENRIQUE PIZZI GALINDO

ELVIS Presley, un jovenzuelo de veintiún años que acompañado por su guitarra interpreta el flamante ritmo afro-americano del rock and roll ha surgido de pronto como un nuevo y alarmante problema capaz de tener sumidas en la más desesperada inquietud a las autoridades, a la religión y especialmente a los padres de los millones de jóvenes que sus sórdidas canciones están enloqueciendo.

baile-locoEl estilo de este cantante norteamericano está creando un discutido y excitante tipo de fanatismo en el que sus admiradoras se desmayan y padecen de accesos de locura temporal. Llantos, lamentos y gritos aterradores que son originados por esta moderna histeria musical, están siendo minuciosamente examinados por siquiatras y médicos tratando así de precisar el por qué de esas reacciones en las jovencitas.

Nunca antes la juventud -siempre acostumbrada a lo descabellado y exorbitante- había experimentado tales sensaciones.  Y ni aun en tiempos de Frank Sinatra, Al Johnson, Eddie Fisher, Frankie Laine o Perry Como el público se había conmovido de tal forma por la voz de un cantante, aunque también en esas oportunidades había sido delirante y exagerado.

Charles Chaplin, desde su retiro en Vivey, Suiza se ha atrevido a expresar que Sinatra y “ese chiquillo” han sido los únicos cantantes capaces de hacer vibrar el gran cuerpo frío de la mujer americana.

elvis-guitarraPero Elvis ha provocado algo más. Las pepillas se arrodillan emocionadas y se encomiendan al cielo cada vez que presencian una actuación suya en teatros o por televisión. “Esto es fantástico” -gritan despavoridas- mientras el irrefrenable cantante continúa su melodía y sigue rotando las caderas con el mismo éxtasis de sexualidad con que lo haría Marilyn; moviendo las piernas como un epiléptico y bamboleando todo el cuerpo como si estuviera poseído del santo o participando en un bembé.

Un crítico newyorkino que se atrevió a enjuiciar esa manera grosera de cantar y menearse, recibió, entre otras muchas, la siguiente nota: “No hay nada de grosero en ese magnífico ejemplar de hombre, lo único ordinario que hay en ello es la mente mal intencionada de usted”.

Éxito descabellado

En pocos meses -tan pocos como jamás ha sucedido en la historia del disco fonográfico- las grabaciones de Elvis Presley, que han intoxicado las emisoras de todo el mundo, ascendieron a una cifra de varios millones entre sus decenas de interpretaciones, alcanzando Heart-break Hotel el primer lugar en venta y alcanzando el Disco de oro de la RCA.

elvis-se-peinaEsa melodía tan suya, compuesta y acompañada de lágrimas y alaridos, ha traído para los jóvenes los comienzos de una nueva era musical, y para él la oportunidad de amasar una cuantiosa fortuna que, por derechos de grabación a virtud de los contratos firmados con la RCA y por las presentaciones en tratros y televisión, ya sobrepasa el millón de dólares. Eso sin contar los cuatrocientos cincuenta mil que percibirá por sus tres primeras películas de una serie que la Paramount espera producir durante los siete años que dura el compromiso contraído con él. La primera, que se está terminando de filmar en Holywood, llevará como título Love me Tender que es el nombre de otro de sus grandes éxitos interpretativos.

Además el Club de Admiradores de Elvis Presley, hábilmente dirigido por doce personas, domina todos los antojos de los locos fanáticos, con ramificaciones en los principales países -entre ellos Cuba, cuya juventud no podía dejar de participar en ese delirio musical- dicho Club acaba de establecer un lucrativo negocio lanzando al mercado copias de sus prendas de vestir, para que los poseedores experimenten las sensación de que es una de las que viste el ídolo.

Un peligro públicoellvis-policia

La Policía se ha visto precisada a tomar parte activa en la vida de Elvis Presley, para resguardarlo de las audaces jovencitas que lo persiguen en busca de su autógrafo, de un pedazo de su ropa o de los besos que el artista acostumbra repartirle a sus admiradoras. En más de una ocasión, disputándose esos privilegios han producido riñas tumultuarias y escándalos para tratar de llegar a él…

Y así continúa, dando más detalles sobre las cuitas de los agentes de orden público que lo escoltan ante las avalanchas del exaltado público, pormenores sobre fiestas con desmayos, heridos, puertas  y butacas del teatro desbaratadas, y Elvis huyendo antes de que lo mataran sus admiradores. Más hacia el final sigue elevándose el tono de crítica a los dudosos méritos del cantante tildados de grotescos, incluidos los “ojos fogosos” y el sex-appeal, dice que desde el púlpito se le acusa como prototipo de degeneración espiritual y que canta solo para la delincuencia juvenil, etcétera. Entonces lo dejamos hasta aquí, con las esperanza de que les guste y anime a opinar.

 

 


Victor Manuel González

 
Victor Manuel González