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Publicado el 1 Marzo, 2016 por Victor Manuel González en Bohemia Vieja
 
 

Nueva York quiere cerveza

Para poner esta “noticia” en contexto incluimos algunos datos acerca de la Ley Volstead, o Acta de Prohibición, más popularmente conocida como Ley seca, promulgada en 1919 para todo el territorio de Estados Unidos

muchedumbre-ansiosa-cervezaA cargo de Víctor Manuel González

Fotocopias Eduardo Leyva Benítez

Revisando Bohemias viejas que atesoran tantas cosas curiosas, nos llamó la atención una foto a toda página en la edición del  5 de junio de 1932, que muestra a muchas personas en una gran avenida, e insertada en la propia foto una pequeña nota con el título ESTA MUCHEDUMBRE ESTA ANSIOSA DE TOMAR  CERVEZA.

Pensamos que esa información tendría alguna ampliación y, efectivamente, algunas páginas más atrás encontramos otra titulada LOS AMERICANOS QUIEREN CERVEZA e  ilustrada con varias fotos comentadas en breves textos.  Y nos pareció que esto podría volver a ser noticia. Para ponerla en contexto añadimos previamente algunos datos acerca de la mencionada Ley Volstead, o Acta de Prohibición, más popularmente  conocida como Ley seca, promulgada en 1919 para todo el territorio de Estados Unidos.

El personaje que dio nombre al controvertido instrumento legal fue Andrew Volstead,  presidente del Comité Judicial de la Casa Blanca y supervisor de su aprobación, aunque en realidad su creación se atribuye a un tal  Wayne Wheeler, miembro de la denominada Liga Antibares,  apoyado a su vez en una labor de lobbies y asociaciones puritanas.

La ley no tuvo un camino fácil fue resultó vetada por el presidente Woodrow Wilson,  pero sobre todo en asuntos técnicos, puesto que se metía también con las prohibiciones durante la primera guerra mundial, entonces en curso. Eso veto presidencial fue anulado por el Congreso el 28 de octubre de 1919, y la ley fue definitivamente aprobada.

El texto prescribía que “ninguna persona fabricará, venderá, cambiará, transportará, importará, exportará o entregará ningún licor embriagador excepto los autorizados por esta ley”, con lo cual no se  impedía expresamente el uso de bebidas espirituosas y definidas estas como cualquier bebida que contuviera más del 0.5 por ciento de alcohol. Se asegura que tal legislación tuvo efecto negativo en  la sociedad estadounidense en la década del 20 del siglo pasado.

Como casi todo el mundo, sabe cuando menos por las viejas películas y alguna que otra más reciente que vuelve sobre el tema, una vez prohibido el negocio legítimo la producción y distribución de bebidas alcohólicas fueron asumidas por bandas criminales, enfrentadas unas contra otras por el control del mercado en cruentas confrontaciones que incluyeron asesinatos en masa.

Los principales gángsteres -como Al Capone, de Chicago, el más mediático de ellos -, se enriquecieron y hasta ganaron admiración. De hecho se hicieron tan poderosas que podían sobornar a determinados mandos de la policía y el estamento judicial.  Sobre todo en aquellas grandes ciudades que sirvieron como puntos principales de importación de licor las bandas criminales llegaron a inmiscuirse significativamente en el poder político. Ello se ilustra por ejemplo en que una redada por parte de la policía del estado de Míchigan en Detroit involucró al alcalde, al sheriff y a un miembro del Congreso local. La mayoría de los estudiosos coinciden  en que aquella  la ley tuvo escaso apoyo popular e incluso no pocos ciudadanos ayudaban a los contrabandistas de licores.

Un producto popular de la época fue el famoso Moonshine, nombre dado al whisky destilado ilegalmente, a menudo de unos 95°. Veamos algunas ilustraciones de Wikipedia sobre el tema tomadas :

No mucho después de la fecha en que aparece el fotorreportaje de Bohemia, la oposición pública a la prohibición se había hecho aplastante. En enero de 1933 el Congreso procuró adelantarse a la oposición con el Acta de Cullen-Harrison, que legalizó “la cerveza 3.2”, o sea al 3.2 por ciento de alcohol en cerveza por peso o el 4 por ciento  por volumen, en lugar del límite del 0.5 por ciento establecido; aunque tampoco este acto legal fue suficiente y siguieron otros ejercicios legislativos que harían el cuento demasiado largo. Y lo concluimos con el dato de que, el 5 de diciembre de 1933 fue declarada inconstitucional el Acta de Volstead y  se restauró el control del alcohol de los estados, hasta la creación de la Administración Federal del Alcohol en 1935, cuya historia, con cambio de nombres, pica y se extiende hasta nuestros días.

Pasemos pues –al menos los curiosos que prefirieron enterarse o recordar todo lo relatado en este largo preámbulo, no habitual en Bohemia vieja- a echarle un vistazo a lo que desapolillamos del archivo para hoy.

muchedumbre-ansiosa-cerveza

ESTA MUCHEDUMBRE ESTA ANSIOSA DE TOMAR  CERVEZA

Un interesante aspecto de la parada de los “húmedos” de New York, que, encabezados por el Alcalde Walker, han manifestado públicamente su deseo de tomar cerveza, aunque  sea con impuesto.

El desfile, iniciado en la Quinta Avenida a las doce del día, duró hasta después de las nueve de la noche, participando en tan :monstruosa demostración de cien mil personas.

(FOTO WIDE WORLD)   

(Nota del editor: La rajadura que se observa en la parte inferior, a la izquiera, no es de la avenida de Nueva York sino de la vieja página de Bohemia, que fotografiamos tal cual)

 

 

 

¡Queremos cerveza!

¡Queremos cerveza!

LOS AMERICANOS QUIEREN CERVEZA
LOS MIEMBROS DEL COMITE DE CAMDEM (N. J.) EN LA PARADA HUMEDA.

—La foto muestra un momento en que los miembros de aquel Comité toman algo parecido a cerveza: Al frente de cada sombrero hay un cartel que dice: “Queremos cerveza con impuesto.”

“¡QUEREMOS CERVEZA!”. fué el grito cuyo eco repetían los edificios de la 5ª Avenida. La parada húmeda en que los neoyorkinos demostraron el ansia que sienten por poder beber aunque sea cerveza.  Es la más monstruosa que recuerda la historia de la ciudad.

Desfile de los Húmedos

Desfile de los Húmedos

La proximidad de las elecciones americanas, han agitado en las masas del pueblo los problemas que según su sentir, merecen más inmediata consideración.

La Ley Volstead, el Prohrbicionismo Alcohólico, ha ocupado el primer plano, provocando la consideración de una Enmienda que haga menos drástica la prohibición, enmienda que, desgraciadamente, ha sido desechada por abrumadora mayoría en el Congreso.

Ahora se verifican manifestaciones en las que el pueblo pide a gritos que por lo menos les permitan beber cerveza. Una de ellas, monstruosa, celebrada en New York, fué presidida por Walker, el Alcalde de la Babel de Hierro.

Todo hace pensar que los destinos de Norte América en los próximos cuatro arios, los guiará el hombre que por lo menos sea capar de permitirle tomar cerveza.

EL DIRECTOR DE LA GRAN PARADA HUMEDA.—James J. Walker, el risueño alcalde de New York, al iniciar la marcha presidiendo la gran parada húmeda, cuyo desfile duró desde el medio día hasta las nueve de la noche.

LAS SOMBRAS DE LOS HUMEDOS SE DESLIZAN POR LAS CALLES DE NEW YORK EN PLENA NOCHE.—Poderosos reflectores iluminan  el paso de la numerosa parada húmeda, que du-rante varias horas presenció la ciudad de New York.” dadas ya las nueve de la noche.

Como siempre, se respeta la ortografía y estilo originales.

LOS AMERICANOS QUIEREN CERVEZA (Bohemia, Volúmen24-AñoXXIV-Número 23-La Habana, 5 de junio de 1932)

LOS AMERICANOS QUIEREN CERVEZA
(Bohemia, Volúmen 24-AñoXXIV-Número 23-La Habana, 5 de junio de 1932)


Victor Manuel González

 
Victor Manuel González