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Publicado el 15 Junio, 2016 por Redacción Digital en Bohemia Vieja
 
 

La Nueva Actitud Universitaria

Pablo de la Torriente Brau también dejó su preciosa huella en nuestra BOHEMIA. La editorial del centro cultural que se honra al llevar su nombre compiló estos textos en un bien cuidado volumen que se presentará este viernes 17 ante el colectivo de la Revista, y de ese acontecimiento se podrá leer en próximas páginas impresas y espacios digitales. Aquí reproducimos el original del primero de los artículos contenidos en el libro, y que precisamente  también fue el que inició las colaboraciones de Pablo con la revista, el 14 de enero de 1934.  

Pablo de la Torriente Brau

Pablo de la Torriente Brau

Pablo de la Torriente Brau es una de las figuras más sim­páticas y prestigiosas del estu­diantado nacional; es uno de los más salientes vástagos de esa juventud universitaria de recia envergadura intelectual, de espíritu viril e inquieto, avancista y plena

de ideal. No necesita este leader del “Ala Izquierda Estudiantil” pre­sentación alguna. El pueblo entero de Cuba conoce de sus gestos y de su contextura mo­ral, puestos de manifiesto a través de los distintos años de la Revolución, a pesar de la enconada persecución machadista y a despecho de las represiones y torturas impuestas por los secuaces del Tirano.

Torriente Brau tiene, a partir de esta edición, un lugar en las páginas de BOHEMIA, en el que en cada semana, el joven leader verterá un poco de esa savia nueva, de ese op­timismo constructivo, de esa idealismo alto, que palpita en las filas de la grey estudiantil.

Al dar la bienvenida a Torriente Brau, felicitamos a los lectores de BOHEMIA, que saben estimar, en cuanto vale, la personalidad del joven escritor.

 

La Nueva Actitud Universitaria

por PABLO DE LA TORRIENTE BRAU

La masa estudiantil universitaria, en su última, tumultuosa e importantísima asamblea del Anfiteatro, asumió una actitud sor­prendente. Desconcertadoramente sorprendente, y que invita, por lo mismo, a pensar sobre ella con algún cuidado, teniendo en cuen­ta factores de índole histórica que nunca debió olvidar la Asam­blea.

No hay que remontarse hasta los primeros períodos de inquietud revolucionaria en la Universidad—movimientos del 1923-25-27-28—para analizar los distintos aspectos del problema estudiantil en la hora actual. Nos bastará con fijar la vista en aquel inicial 30 de Septiembre de 1930, cuando Rafael Trejo dejó la vida frente al Parque de Eloy Alfaro, y; sin cejar en nuestra concentración men­tal, recorrer el espectáculo intenso y dramático de los últimos años.

Un aspecto de la Asamblea Universitaria recientemente celebrada en el Hosp. Universitario (Calixto García), y en la que la mayoría de los líderes se pro dujeron contra el Ejército y su jefe, determinando orientarse hacia una política de abstención en los actos del actual gobierno, así como condenar la intervención del militarismo en los problemas nacionales.

Un aspecto de la Asamblea Universitaria recientemente celebrada en el Hosp. Universitario (Calixto García), y en la que la mayoría de los líderes se produjeron contra el Ejército y su jefe, determinando orientarse hacia una política de abstención en los actos del actual gobierno, así como condenar la intervención del militarismo en los problemas nacionales.

El cuerpo estudiantil, lanzado a. la lucha política, asume muy pronto, casi en sus inicios, una doble actitud. Una parte, iniciada en su mayoría por el movimiento del año de 1927 en  las activida­des revolucionarias que había recibido la espléndida lección de la derrota y la aún más espléndida del destierro, se había sentido atraída por las verdades fundamentales del marxismo, aplicando a Cuba la solución de lucha antiimperialista como paso preliminar para la verdadera liberación social, económica y política. Su posi­ción hacia la izquierda se hizo cada vez más firme y decidida, y de ella surgió el Ala Izquierda Estudiantil, que desde sus inicios proclamó la necesidad de una cruzada heróica y angustiosa contra la penetración yanqui en todos los sectores de nuestra vida. La otra parte, inexperta, con una evidentemente inferior preparación cul­tural, surgida a la lucha al calor de una crisis violenta que demandaba acción inmediata—siempre dentro del campo burgués—se in­clinó, arrastrada por diversos lastres, al lado derecho, surgiendo entonces el Directorio Estudiantil Universitario, que, aunque existía con anterioridad al 30 de Septiembre, sólo pasado este día vino a ser un organismo de significación nacional. De él, algunos miembros, convencidos de la realidad histórica en los estudios de las prolongadas prisiones del Machadato, pasaron a la izquierda, corno quien escapa de un naufragio.

Pero, aparte de todo sectarismo, forzoso será reconocer que la derecha estudiantil, tan dentro de su posición equivocada, creyendo, ingenuamente que un “Gobierno de Serafi­nes” sería suficiente a resolver todos los intrincados problemas cubanos, realizó una labor intensa y continuada, cuyo resultado, a, la postre, no fué otro que el de constituir un gobierno de una inestabilidad tan emocionante como un número de circo, aparte de crear una especie de casta, un liderato sospechoso, del que muchos—y me refiero particularmente a Rubén León—sólo podrán verse libres, o cuando se dispongan a dar el salto temido y demasiado dilatado ya, a la militancia antiimpe­rialista, o, cuando venciendo escrúpulos, o cediendo a tentaciones y presiones hijas de la realidad, caigan francamente en la abyección politiquera.

Así, enrolada en la izquierda, o arrastrada por la derecha, la masa estudiantil se debatió por tres años contra la furia del “Asno con Garras”; sufrió prisiones que duraron años; se vió persegulda con furia canina; tuvo que arrostrar necesidades vergonzosas en el exilio y, por último, dejó como rastro y como ofrenda, unos cuantos nombres inolvidables, aunque un poco grotescamente explotados, y que señalaron al resto el fúnebre premio reservado al sacrificio y al valor.

Pero adviene el gobierno estudiantil, (disparate mayúsculo digno de un cuento para un niño enfermo) y ante el fracaso, ante los titubeos de “gallinita ciega” frente a los problemas yanquis—¡En Cuba, los problemas que más preocupan a los que niegan el imperialismo son los problemas yankis! —ante la repulsa de muchos, el cuerpo escolar, y de modo especial el universitario, vacila, retrocede y, por último, en Asamblea Magna y tumultuosa, ofrece el lamentable espectáculo de querer alejarse de la lucha, de querer contemplar el juego desde las gradas, y de entregar, de modo tácito, el sacrificio de tres años y la sangre de los héroes tan ostentosa e inmoderadamente exhibida, al sim­ple recuerdo mentiroso de los aniversarios especiales, con su secuela de discursos sentimentales y lágrimas ridículas!…

¿Es que la masa estudiantil sólo ha pensado en una clave para la solución de nuestros problemas? ¿Es que sólo el Directorio Estudiantil ha ofrecido una manera de resolver nuestros males? ¿Es que no sintieron con peso aún más grave, los muchachos de 1927, la responsabilidad de la derrota?

Mientras esta confusión vacilante conmueve los recintos universitarios, la fracción de izquierda, los oradores de A. I. E., firmes como si comenzara la lucha, con ese espléndido optimismo del que se siente con la fuerza, con la verdad y con la razón, empeñan una batalla épica por lograr que los estudiantes acaben de adoptar una posición política, acaben de abandonar esa pueril esperanza en los hombres, como si los hombres fuesen dioses… ¡Como si los dioses no fuesen hombres! …

Y el 10 de Enero ha pasado, como una sonrisa roja, sobre la mente de todos. El perfil de Julio Antonio Mella, más arro­gante que nunca, más despreciativo que ja­más, ha sido, desde todos los periódicos y revistas, como un insulto, como un salivazo ante tanta vacilación.

Y el latigazo surtirá su efecto y el es­tudiantado, por lo menos en buena parte, se agitará de nuevo, dispuesto a la lucha. y al largo sacrificio.


A continuación el facsímil de la página completa, publicada en la edición de BOHEMIA del 14 de enero de 1934


Se ha respetado como siempre la ortografía y estilo originales

 

 

 


Redacción Digital

 
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