0
Publicado el 14 Enero, 2016 por Toni Pradas en Ciencia
 
 

El derecho de nacer

Cuba fue reconocida en 2015 como primer país que logra eliminar la transmisión del VIH y la sífilis de madre a hijo
Rostro de científico con nasobuco en primer plano y al fondo bandera cubana

(Foto: parralminutoaminuto.com)

Por TONI PRADAS

Ya tenía en mis manos la lista de los resultados cubanos más destacados en 2015 –en ciencia, tecnología e innovación–, información que había ofrecido a la prensa el ministerio nacional para estos asuntos. Pero como si me irritara el cogote una camisa almidonada, me escocía la curiosidad por saber cuál era el logro más importante según la percepción de mis compatriotas.

Así, me lancé a realizar una encuesta informal y nada acicalada, entre amigos y cualquier otro que se me pusiera a tiro en un café de a peso o en un taxi almendrón. Sospechaba que mencionarían como el más importante suceso científico-tecnológico, por el extenso y favorable impacto social, la propagación de decenas de zonas Wi-Fi en todo el país, o tal vez las “cajitas” decodificadoras que por miles se venden para digitalizar la señal televisiva.

Sin embargo, la más escuchada respuesta hizo honor a un logro de alcance mundial y congratuló el trabajo que coordinadamente cumple medio millón de personas, vinculadas directa o indirectamente a la ciencia, la tecnología y la innovación en la salud: Cuba fue reconocida en 2015 como el primer país del mundo que logró eliminar la transmisión del VIH y la sífilis de madre a hijo, e hizo que el sano nacimiento fuera un derecho dignificado.

Minutos después de recibir el reconocimiento en la sede de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), en Washington D.C., el doctor Roberto Morales Ojeda, ministro de Salud, reveló la contraseña que le abrió a la Isla la puerta de ese éxito: La tenencia de un Sistema Nacional de Salud integral, gratuito, accesible y regionalizado, basado en la atención primaria; el resultado de una voluntad política que ha priorizado el bienestar de la población en medio de difíciles condiciones económicas.

Pero no es suficiente. Logros de tamaña trascenden-cia se obtienen también luego de una paciente y rigu-rosa sedimentación de conocimientos que los científicos tejen en silencio y con largo aliento, en procesos cada vez más complejos, interdisciplinarios e interinstitucionales que permiten enladrillar un sendero para el desarrollo a fin de saborear el derecho de nacer en esta Isla.

Los seis más destacados

Un estudio sobre la aplicación de los resultados de in-vestigación en el campo de los procesos biotecnológi-cos que han contribuido a la elevación del nivel y la calidad de vida de la población afectada por cáncer, fue reconocido entre los seis logros más importantes del año.

Un estudio sobre la aplicación de los resultados de investigación en el campo de los procesos biotecnológicos que han contribuido a la elevación del nivel y la calidad de vida de la población afectada por cáncer, fue reconocido entre los seis logros más importantes del año. (Foto: cienciadecuba.wordpress.com)

Provenientes de las propuestas al Premio Nacional de Innovación del año que recién concluyó, el sistema de ciencias cubano eligió seis investigaciones en las que predominan resultados de BioCubaFarma (BCF), el Ministerio de Educación Superior (MES), el Ministerio de Salud Pública (Minsap), el Ministerio de Agricultura (Minag) y el grupo empresarial Azcuba. Vale destacar que la integración en la investigación, existente entre entidades de diferentes organismos, permitió lograr algunos de estos resultados.

Una pesquisa desarrollada por el Instituto Superior Politécnico José Antonio Echeverría (del MES) en conjunto con el Centro de Inmunología Molecular (del grupo BCF), ocupó el primer lugar de la lista. Ese estudio abordó la aplicación de los resultados de investigación en el campo de los procesos biotecnológicos que han contribuido a la elevación del nivel y la calidad de vida de la población afectada por cáncer.

Asimismo, por su positivo impacto en la mejoría de pacientes en salas de terapia intensiva y en la sustitución de importaciones, también fue reverenciado un proyecto de la Empresa Farmacéutica 8 de Marzo, perteneciente al grupo BCF, el cual se propuso y logró el desarrollo tecnológico del Meropenen (de 500 y 1000 mg), un polvo estéril para inyección.

El sorgo en la alimentación humana y animal en la República de Cuba es el nombre de la indagación que científicos de la Universidad Central de las Villas, del MES, y el Instituto de Investigaciones de Granos, del Minag, desarrollaron en conjunto y que por sus dones alcanzó el mérito de estar entre los más grandes de 2015.

Con enfoque en la alimentación, el Instituto de Investigaciones de Viandas Tropicales (del Minag), se adentró exitosamente en el estudio de los impactos de clones y tecnologías de las raíces, rizomas y tubérculos tropicales en la agricultura cubana.

Igual destaque mereció el estudio Alimento ensilado cubano, una alternativa industrial para la producción pecuaria, desarrollado por el Instituto de Ciencia Animal (del MES), el Grupo Empresarial Azcuba y el Instituto de Investigaciones Porcinas del Minag.

Cierra el listado de los seis éxitos más descollantes del año pasado, el proyecto DESINCLOR: Calidad del agua, calidad de vida, cavilado y ejecutado por el Centro de Investigación y Desarrollo de los Medicamentos, del Ministerio de Salud cubano.

Tales logros, así como otros colectivos e investigadores destacados, fueron enaltecidos durante las jornadas de celebraciones por el Día de la Ciencia nacional, que este año tuvo su acto central el 15 de enero en Pinar del Río, Catedral de la Naturaleza de Cuba, y rindió homenaje al líder histórico de la Revolución Fidel Castro Ruz por cumplir en este 2016 su 90º cumpleaños.

Fue precisamente en un enero 15, pero de 1960, cuando el Comandante en Jefe pronunció ante la Sociedad Espeleológica de Cuba, un discurso que avizo-raba el camino para el desarrollo de la nación: “El fu-turo de nuestra Patria tiene que ser, necesariamente, un futuro de hombres de ciencia, de hombres de pen-samiento…”

La ciencia que viene

La directora de la Organización Panamericana de la Salud, doctora Carissa Etienne, entregó al ministro de Salud, doctor Roberto Morales Ojeda, el certificado que valida a Cuba como el primer país que logra eli-minar la transmisión de madre a hijo del VIH/Sida y la sífilis.

La directora de la Organización Panamericana de la Salud, doctora Carissa Etienne, entregó al ministro de Salud, doctor Roberto Morales Ojeda, el certificado que valida a Cuba como el primer país que logra eliminar la transmisión de madre a hijo del VIH/Sida y la sífilis. (Foto: OPS/CUBADEBATE)

La integración de la ciencia, la tecnología y la innovación al proceso de actualización del modelo económico socialista cubano es un imperativo de estos tiempos. De tal suerte, está orientada a elevar la eficiencia económica, ampliar las exportaciones de alto valor agregado, sustituir importaciones, satisfacer las necesidades de la población, y se impone como una herramienta imprescindible para la sostenibilidad del proyecto de desarrollo que se estructura.

Para hacer esto posible, la dirección del país realiza un complejo proceso de reordenamiento del sistema institucional científico y tecnológico que implica a más de 230 entidades.

Con más demora que la calculada en su diseño, la culminación de la primera etapa del reordenamiento ha sido anunciada para marzo de 2016 por Antonio Rodríguez Batista, director del Departamento de Ciencia, Tecnología e Innovación del Ministerio de Ciencia Tecnología y Medio Ambiente (Citma). En ese momento comenzará entonces el traspaso o traslado de entidades hacia cadenas de producción, con el fin de perfeccionar el anhelado ciclo cerrado de investigación-producción-comercialización de productos y servicios basados en el conocimiento.

No obstante, el Citma mantiene en curso 28 programas nacionales de ciencia priorizados y en el año en curso incluirá uno nuevo, dirigido a potenciar las nanociencias y las nanotecnologías.

“Nuestro país –ha dicho en su minuto la ministra del Citma, Elba Rosa Pérez Montoya– no puede basar su desarrollo económico solo en su demanda nacional, ni en la exportación de productos primarios, ni en el uso extensivo de la fuerza laboral. Necesita incrementar sensiblemente la productividad del trabajo y las exportaciones de alto valor agregado para insertarse adecuadamente en la economía mundial”.

La ciencia cubana va a por ello, porque fue ese su derecho al nacer.

 


Toni Pradas

 
Toni Pradas