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Publicado el 22 Enero, 2016 por Redacción Digital en Ciencia
 
 

Santiago y los movimientos telúricos

Hoy Santiago vive el quinto día de una actividad sísmica anómala, al suroeste de su ciudad capital

Por REDACCIÓN DIGITAL
Fotos: MIGUEL RUBIERA JUSTIZ/ACN

Cuando Santiago de Cuba tuvo la experiencia del huracán Sandy, la madrugada del 25 de octubre de 2012, el hecho sirvió de motivo para medir, una vez más, la inmensidad de un pueblo, cuyo hacer por la recuperación inmediata fue recogido en el libro La noche más larga…, nutrido también con los conmovedores momentos que vivieron en la provincia al paso de ese evento meteorológico. Tal vez para ellos, la del 17 de enero de 2016 también fue una noche larga, pero en otra dimensión, porque a esa jornada le siguieron otros días y otras noches que aún no se han detenido.

Hoy Santiago vive el quinto día desde el comienzo de una actividad sísmica anómala, al suroeste de su ciudad capital. Ya es una cultura que apenas comienza una actividad sísmica anormal se alerte a la población, porque aumenta la probabilidad de un terremoto fuerte. En Cuba existe el antecedente de uno de 6,7 grados, al sudeste de Santiago, en 1932, al que le antecedieron varios días con la ocurrencia de eventos perceptibles. Pero está claro que la ocurrencia o no de ellos es algo imposible predecir porque, según los especialistas, los pronósticos se dan a mediano y largo plazo, pero no han podido presagiar hora, día ni la magnitud exacta de un terremoto.

Esto no niega que en esa zona se produzca un sismo de gran magnitud, debido a que “las deformaciones que tienen las cortezas alrededor de las fallas tectónicas que existen en el mundo son constantes en el tiempo. En el caso de Cuba, esa deformación constante anual es de un centímetro y mientras pase más tiempo respecto al último terremoto fuerte, mayor será la intensidad del próximo que ocurra. Son eventos cíclicos porque esa gran deformación tiene que volver a su estado normal por lo que en algún momento tendrá que liberarse.”

Hay muchas más interrogantes, cada una de las cuales tiene su respuesta. Esa es la razón por la que los técnicos del Centro Nacional de Investigaciones Sismológicas (CNAIS), entre ellos su director, el Doctor en Ciencias Bladimir Moreno, han comparecido ante los medios de comunicación, especialmente Tele Turquino –reproducido por el Sierra Maestra-, con una fuerte reflejo en las redes sociales.

Y si al comienzo de estas reflexiones me referí al huracán Sandy, fue solo para recordar la entereza de los santiagueros, no para comparar los fenómenos, porque como bien aseguran los expertos, “nada tienen que ver los fenómenos atmosféricos o de superficie con los procesos de acumulación de energía en el interior de la corteza terrestre y los terremotos están relacionados con la geodinámica interna de la tierra. Los mitos que relacionan los terremotos con la lluvia o con el excesivo calor no son ciertos”.

Es un criterio bastante generalizado que, precisamente Santiago, es el territorio cubano donde puede ocurrir un terremoto de gran magnitud. Al respecto, explica el Dr.C Moreno Toirac que esta región “está ubicada muy cerca a la falla Oriente que limita las fronteras de las placas tectónicas de norte América y la del Caribe. Los terremotos fuertes que se han registrado en Cuba han ocurrido a lo largo de esta frontera de placa tectónica. Esto se debe a que se necesita físicamente un área bastante grande en una falla importante para generar un evento fuerte, lo que no quita que hayan ocurrido eventos en todo el país, porque también existen fallas tectónicas en el interior de las placas.”

Y si usted es de los que considera que la tierra tiembla más de noche que de día, debe saber que está en un error, porque los movimientos telúricos pueden suceder a cualquier hora. “En el caso de los registrados en Cuba –advirtió desde Tele Turquino el director del CNAIS-, desde que existen instrumentos de medición, se aprecia que entre las 11 de la noche y las 3 de la mañana el número de sismos es superior al de otras horas del día. Esto todavía no tiene una explicación científica acertada, de todos modos nos hemos planteado esa interrogante.

“Una de las posibles teorías es la fuerza gravitacional que ejerce la luna sobre las mareas, la cual también ejerce deformaciones milimétricas sobre la corteza terrestre. Estas deformaciones también tienen dos picos de doce horas y coinciden bastantes con el pico de eventos registrados en nuestro catálogo histórico de sismos.”

Hay dos interrogantes insoslayables, por las dudas que han creado en la población, y son respondidas por el Doctor en Ciencias Enrique Arango Arias, subdirector técnico del CENAIS:

-¿Se hundirá la ciudad en la fosa de Bartlett?

-Ni la tierra se abrirá, ni Santiago de Cuba está hueco, ni se va a hundir en el mar. Incluso frente a la ciudad está el accidente geográfico conocido como promontorio, que son las zonas menos profundas de la fosa de Bartlett. Las zonas más profundas de este accidente geográfico encuentran frente al Pico Turquino

-¿Habrá un tsunami?

-Eso no es posible. En la zona suroriental de Cuba solo han ocurrido pequeñas alteraciones de olas cuando han ocurrido terremotos fuertes en el área.

La falla Oriente que es la que se traza por toda la costa sur de la región oriental de cuba, tiene su mecanismo de movimiento con un plano vertical, el cual no favorece la generación de olas de tsunami.

Este tipo de fenómeno acontece fundamentalmente cuando ocurre un terremoto de magnitud superior a los 7.5, en un área cercana a la costa y que sea una zona predominantemente de solución donde una placa se introduce por debajo de la otra, como por ejemplo en el Cinturón de Fuego del Pacífico.

(Con información del Sierra Maestra)


Redacción Digital

 
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