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Publicado el 20 Marzo, 2016 por ACN en Ciencia
 
 

Indicios de vida aborigen en Guamuhaya

jibacoa-manicaraguaLuz María Martínez Zelada

Santa Clara, 20 mar (ACN) Enterramientos humanos en el Valle de Jibacoa, del macizo de Guamuhaya, resultan indicios de la presencia de aborígenes cubanos en el lomerío del centro de Cuba, hace unos dos mil años.

El primer encuentro de un sitio funerario en la serranía data de la década del 90 del siglo último, gracias a un sistemático trabajo de arqueología, que posibilitó la clasificación de zona arqueológica en montaña intrincada, con un patrón de asentamiento adaptado a la topografía cársica del valle y a la red fluvial allí existente.

La planicie de siete kilómetros se halla rodeada de farallones casi verticales y con numerosas grutas entre elevaciones,  lo que resulta uno de los más atractivos parajes de esa zona, caracterizada por una rica biodiversidad y curiosidades naturales.

Circundan la hondonada, lomas compuestas de rocas calizas azules y negras formadas en el fondo del océano, de remota antigüedad geológica, correspondiente al período Jurásico de la era Mesozoica.

En ese sitio, parece que antiguos humanos encontraron las condiciones para la subsistencia, favorecidos por las aguas del río Jibacoa.

Los nativos de la Isla que vivían en esta zona basaban su economía en la pesca, la recolección y la caza, después evolucionaron hacia la domesticación de animales y la siembra de plantas hasta llegar a producir una cerámica utilitaria de tosca manufactura y sin decoración.

En el museo del municipio montañoso de Manicaragua, de Villa Clara, se exponen morteros múltiples, majadores-percutores semi-discoidales de basalto rojo, pendiente lítico tubular, un silbato de hueso y mortero masivo irregular, entre otras piezas encontradas en esa área. (ACN)


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