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Publicado el 16 Marzo, 2016 por Prensa Latina en Ciencia
 
 

Podría el uso de ADN abaratar los costos de producción de chips

Según el último número publicado de la revista Amazings, esto puede logarse cuando adopta formas concretas, siguiendo un proceso que recuerda al antiguo arte del origami o papiroflexia
Estructura del ADN

Las estructuras más pequeñas de los chips tienen hoy 14 nanómetros de ancho, tamaño 10 veces mayor que el diámetro de una sola hebra de ADN, lo que hace pensar en el uso del material genético. (Foto: emaze.com).

Un equipo de investigadores determinó que el material genético de la vida, ADN, podría abaratar la producción de chips de computadoras y hacerlos mucho más rápidos, refiere un despacho de la agencia Prensa Latina fechado hoy en Washington.

Según el último número publicado de la revista Amazings, esto puede logarse cuando adopta formas concretas, siguiendo un proceso que recuerda al antiguo arte del origami o papiroflexia.

El equipo de Adam T. Woolley, Robert C. Davis y John N. Harb, de la Universidad Brigham Young, en Estados Unidos, no se conforma con reproducir solo las formas planas usadas en los circuitos bidimensionales tradicionales. “Con dos dimensiones, estamos limitados en cuanto a la densidad de los componentes que podemos colocar en un chip. Si pudiéramos acceder a la tercera (circuitos con elementos también en vertical), podríamos meter muchos más componentes”, explicó el académico.

De acuerdo con el artículo, las estructuras más pequeñas que se pueden situar en los chips producidos actualmente por los fabricantes de electrónica tienen 14 nanómetros de ancho.

Ese tamaño es 10 veces mayor que el diámetro de una sola hebra de ADN, lo que significa que este material genético podría ser la base para chips de una escala más pequeña.

“El problema, sin embargo, es que el ADN no conduce muy bien la electricidad”, comentó Woolley.

Para solucionar este escollo, el equipo utiliza el ADN como andamio y ensambla otros materiales para formar el sistema electrónico.

“Las instalaciones para una fábrica convencional de chips avanzados cuestan más de mil millones de dólares, en parte debido a que el equipamiento necesario para alcanzar las dimensiones minúsculas de los componentes es caro, y porque el proceso de fabricación, precisa de cientos de instrumentos”, dijo Davis.

En cambio, los especialistas creen que una maquinaria que aprovechase la habilidad del ADN de autoensamblarse requeriría una inversión inicial muy inferior.

“La naturaleza funciona a pequeña y a gran escala, y es realmente buena a la hora de ensamblar cosas de forma fiable y eficiente. Si eso pudiera aplicarse a la fabricación de circuitos para ordenadores, ahí existiría potencial para un enorme ahorro”, destacó Harb.

 


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