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Publicado el 23 Abril, 2016 por Redacción Digital en Ciencia
 
 

Familia contra natura

Si existe algo que se considera tabú y resulta repugnante, en prácticamente todas las culturas del mundo, es el incesto.
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Por REDACCIÓN DIGITAL

El rey egipcio Tutankamón mantenía las cosas “en familia” con el objetivo de garantizar la pureza de su linaje.

La palabra incesto se asocia a la aberración intolerable, contra natura. Escucharla o leerla aplicada a un hecho real provoca repugnancia y rechazo. Y es que no se concibe confundir el amor filial con el carnal entre padres, hijos y hermanos.

El análisis científico aborda la manifestación del desnaturalizado fenómeno en la psiquis del ser humano, pero como regla la más habitual referencia al incesto es desde la ciencia penal, como delito, como comportamientos violatorios desde el punto de vista legal y en consecuencia sancionable.

Sin embargo esta abominable práctica,  estigmatizada por la mayoría de las religiones y países, existen algunos como Francia donde está despenalizada desde Napoleón; España donde asombrosamente dejó de ser delito en 1978; Suecia, que permite casarse a los hermanastros de padre,  y en algunos estados de EEUU las relaciones sexuales consanguíneas son legales pero hay restricciones a la hora de contraer matrimonio.

Entre los casos más famosos de incesto están los de antiguos reyes egipcios que mantenían las cosas “en familia” con el objetivo de garantizar la pureza de su linaje, como en el caso del célebre Tutankamón. Un profundo estudio científico al cuerpo del joven faraón reveló importantes datos sobre su pasado.

Los restos de Tutankamón fueron sometidos a una autopsia virtual que apuntó que tenía los dientes torcidos y caderas con rasgos femeninos. Los exámenes también ofrecieron evidencia sobre una epilepsia del lóbulo temporal y enfermedad de Köhler, un doloroso problema en el pie que seguramente lo hizo cojear.

Además, los análisis genéticos mostraron que los padres de Tutankamón eran hermanos, hecho que no solo pudo haber contribuido a los diversos problemas de salud que presentaba, sino que también resultó clave en su muerte prematura.

Carlos II de España murió a los 38 años debido a malformaciones congénitas resultantes de siglos de práctica de la endogamia en la Casa de Habsburgo.

La Casa de Habsburgo, de Austria, fue la dinastía real dominante en Europa y, además que sus integrantes se mantuvieron en el trono austriaco durante más de seis siglos, los matrimonios estratégicos posibilitaron que su poder se expandiera a las cortes de Hungría, Bohemia e incluso España.

Sin embargo, el problema fue que en determinado momento ya no quedaban más nobles y monarcas europeos que no fueran de la Casa de Habsburgo, hecho que dio origen a una larga lista de matrimonios incestuosos. Tanto así ocurrió que los registros históricos  durante el reinado de esta dinastía en España –extendida entre los siglos XVI y XVII– se suscitaron varios casos.

Algunos historiadores sospechan que precisamente los matrimonios incestuosos fueron los que condujeron a la extinción del linaje, al menos en tierras españolas. Esto justifica por qué, en el año 1700, el rey Carlos II murió a los 38 años sin dejar herederos, y existe la hipótesis de que el monarca era estéril, debido a malformaciones congénitas resultantes de siglos de práctica de la endogamia en la Casa de Habsburgo.

En Hawái

La princesa hawaiana Nahienaena se casó con su hermano.

Nahienaena fue una princesa hawaiana que ascendió al trono en el siglo XIX, durante un turbio proceso de transición en la historia de Hawái. En esa época, los misioneros cristianos comenzaron a adquirir bastante influencia en el archipiélago, entrando en conflicto directo con líderes locales, que intentaban conservar sus creencias – y la princesa, hija del rey Kamehameha y Keopuolani, fue criada por elección de su madre en la fe cristiana.

Aunque Nahienaena fuera seguidora del cristianismo, los monarcas hawaianos promovían la unión entre miembros de la misma familia, y ella terminó casándose con su propio hermano. El matrimonio enfureció a los cristianos y súbditos convertidos del archipiélago, y la pobre princesa recibió el rechazo de su pueblo.

Hasta Darwin

La siguiente historia  involucra al naturalista británico Charles Darwin, famoso por sus aportes a la teoría de la evolución. Él se casó con Emma Wedgwood Darwin, su prima de primer grado. La pareja tuvo diez hijos de los cuales tres murieron a muy temprana edad y otros tres resultaron estériles.

Charles Darwin se casó con su prima hermana.

Tratándose de Charles Darwin, era de esperarse que el hombre conservara registros detallados sobre la salud de su familia, y cuando sus hijos presentaban problemas, el naturalista pasaba a asociarlos con sus observaciones hechas previamente en plantas que habían sido cruzadas entre sí.

Esa fue la razón por la que Darwin empezó a sospechar que sus hijos pudieron haber heredado enfermedades debido a su historial familiar de matrimonios entre parientes.

De los más escandalosos

 

Bárbara Daly Baekeland fue una socialité estadounidense que llegó a la fama en la década de los 30. Además de aparecer en portadas de revistas como Vogue, ella y su esposo, Brooks Baekeland, eran conocidos por su estilo de vida decadente, repleta de fiestas extravagantes, bebidas y traiciones.

Bárbara también tenía diversos problemas mentales, y Brooks terminó hartándose de su personalidad tan explosiva por lo que decidió divorciarse. Anthony, el hijo de la pareja, se fue a vivir con la madre y a los problemas mentales heredados de ella, se sumaba la esquizofrenia.

Bárbara Daly Baekeland convenció a su hijo de sostener relaciones sexuales con ella para alejarlo de su orientación sexual.

El panorama comenzó a tornarse más complicado cuando Anthony cumplió los 20 años de edad y Bárbara descubrió que se había involucrado con un joven. En un intento por “ayudar” a su hijo, la madre contrató a numerosas prostitutas para convencerlo de tener relaciones sexuales con mujeres.

Lo peor fue que, cuando su estrategia no dio resultados, la propia Bárbara decidió resolver el problema por cuenta propia, manipulando a su hijo y convenciéndolo de sostener relaciones sexuales con ella. La estrategia materna concluyó de manera trágica: el hijo la asesinó con un cuchillo de cocina.

Entre estas relaciones aberradas resulta imposible no mencionar el caso de John Phillips, líder de la banda The Mamas & The Papas, con su hija Mackenzie.

Phillips fue el responsable por componer una gran parte del repertorio del grupo y, hace algunos años, Mackenzie reveló en un libro que tuvo una relación incestuosa con su padre cuando tenía 19 años de edad. Según lo dicho, fue la víspera de su primer matrimonio cuando padre e hija usaron drogas e

John Phillips y su hija usaron drogas e iniciaron un romance que se extendió por una década.

iniciaron un romance que se extendió por una década.

La relación solo terminó cuando Mackenzie se embarazó y empezó a temer que el bebé fuera de su padre. Ella contó que, en esa ocasión, Phillips pagó para que abortara, hecho que le puso fin al romance.

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Redacción Digital

 
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