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Publicado el 27 Mayo, 2016 por AFP en Ciencia
 
 

Pronostican una temporada con mayor número de tormentas en el Atlántico

La temporada de huracanes del año pasado no causó mayores estragos en el Atlántico, pero sí fue muy activa en el Pacífico, con ocho tormentas tropicales en el primero y 20 en el segundo

temporada-hurcanes-atlaticoMIAMI, Estados Unidos,  27 Mayo 2016 (AFP) – La temporada de huracanes  en el Atlántico, que va del 1 de junio al 30 de noviembre, será “casi normal”,  lo que significa que posiblemente habrá más tormentas que en años recientes,  anunciaron el viernes autoridades meteorológicas estadounidenses.

La Agencia estadounidense oceánica y atmosférica (NOAA) indicó que hay un  70% de probabilidades de que se formen 10 a 16 tormentas con nombre (son  nombradas cuando superan los 60 Km/hora), de las cuales entre cuatro y ocho  podrían volverse huracanes.

Entre uno y cuatro de éstos podrían potenciarse a “grandes huracanes”, es  decir de categoría 3, 4 o 5 en la escala Saffir-Simpson (con vientos de 178  Km/hora o más).

“Una predicción de una temporada ‘casi normal’ sugiere que podríamos tener  más huracanes de los que hemos tenido en los últimos años, que estuvieron por  debajo de lo normal”, explicó Gerry Bell, meteorólogo del centro de predicción  climática de la NOAA.

Una temporada “casi normal” no quiere decir que haya que bajar la guardia,  coincidió la jefa de la agencia meteorológica, Kathryn Sullivan.

Esto “no significa que nos hayamos librado o que no habrá impactos  vinculados a huracanes”, dijo Sullivan en conferencia de prensa. “Sólo se  necesita una tormenta, en cualquier lugar, sin importar cuán intensa sea la  temporada, para devastar hogares, familias y comunidades”.

 ¿Fin de una era?

La temporada de huracanes del año pasado no causó mayores estragos en el  Atlántico, pero sí fue muy activa en el Pacífico, con ocho tormentas tropicales  en el primero y 20 en el segundo.

Este año, persisten incertidumbres “respecto a si ha terminado la época de  gran actividad en el Atlántico”, dijo Sullivan.

Esta época, que comenzó en 1995, se asoció a una fase cálida en el océano y  a un fortalecido monzón en África occidental. “No obstante, en los últimos tres  años, hemos tenido temporadas de huracanes más débiles”, añadió la  administradora de la NOAA, al explicar que las condiciones que animaron una  mayor actividad han cambiado.

Pero aún es pronto para determinar si la región atlántica está en un punto  de inflexión hacia una etapa de baja actividad, añadió. Las épocas de alta y  baja actividad suelen durar 25 a 40 años.

También los fenómenos climáticos de El Niño y La Niña producen  incertidumbres respecto a cómo afectarán la formación de huracanes.

“El pronóstico de esta temporada de huracanes es más dificultoso porque es  difícil determinar si habrá influencias climáticas que se fortalezcan o se  compensen entre sí en el desarrollo de tormentas”, dijo Bell.

El Niño se está disipando, pero la NOAA estima que hay 70% de posibilidades  de que La Niña, que estimula la formación de huracanes, esté presente durante  los meses de mayor actividad, que van de agosto a octubre.

Este viernes, el Centro Nacional de Huracanes predice que hay 90% de  probabilidades de que se forme una tormenta tropical en el Atlántico, entre  Bermuda y Bahamas.

La primera tormenta de la temporada se llamará Alex, adelantó la NOAA.

 


AFP