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Publicado el 1 Agosto, 2016 por Jose Dos Santos en Ciencia
 
 

ASTRONOMÍA:

Ni es única ni está sola

A veces no la vemos, pero a diario nos acompaña la Luna, ilumina senderos y estimula leyendas. Y cuando está más al alcance, otras muchas le disputan la atención
Muchas lunas en el Sistema Solar. (Crédito: 1001preguntasdeastronomia.blogspot.com)

Muchas lunas en el Sistema Solar. (Crédito: 1001preguntasdeastronomia.blogspot.com)

Por JOSÉ DOS SANTOS L.

En cualquier lugar alienta el amor con su plácida presencia. Se le han dedicado poemas y canciones y es objeto constante de indagación. Pero la reciente llegada de la sonda Juno a Júpiter puso en primer plano otras lunas que ese artefacto captó.

Al entrar en órbita con el planeta, la sonda de la NASA pudo registrar imágenes nunca antes vistas. Tras cinco años de viaje, se convirtió en el vehículo que más se aproximó al planeta de mayor tamaño del Sistema Solar, distante a 2 700 millones de kilómetros. En una de sus lunas podría haber vida porque reúne las tres condiciones para que se forme: energía, un líquido donde se pueda hacer química y la presencia de moléculas orgánicas.

Ese gran paso científico y trascendente es diminuto si pensamos que en nuestro sistema planetario hay 168 lunas y otros seis satélites naturales que orbitan lo que llaman, desde 2006, “planetas enanos” (Ceres, Plutón, Haumea, Makemake y Eris).

¿Cuánto por descubrir habrá en ellos? Esos astros también llamados satélites tienen muchas formas, tamaños y tipos. Por lo general, son cuerpos sólidos, y pocos tienen atmósfera. La mayoría, probablemente se formó a partir de los discos de gas y polvo que circulaban alrededor de los planetas del Sistema Solar temprano.

La nuestra se dice que fue creada cuando un gran cuerpo del tamaño de Marte colisionó con la Tierra, y puso una gran cantidad de material en órbita. Los restos de la joven Tierra y del cuerpo que impactó, se fueron acumulando para formar la Luna, hace unos 4.5 millones de años.

En su viaje hacia Júpiter (al fondo), la sonda Juno le ha echado una mirada a las lunas del planeta gigante. (Crédito: NASA)

En su viaje hacia Júpiter (al fondo), la sonda Juno le ha echado una mirada a las lunas del planeta gigante. (Crédito: NASA)

Ella es tan visible y –por momentos– impresionante por su cercanía, que opaca a cualquiera de las otras. No tiene más nombre que el que los griegos le dieron, pero parece estar dejando de ser el único satélite natural de la Tierra. A la nuestra, la quinta más grande del Sistema Solar, se le ha sumado un asteroide atrapado en nuestro campo gravitacional, el 2016 H03, que ha sido denominado “microluna” por diversos sitios de divulgación científica. El objeto mide apenas 36.5 x 91 metros.

El astro de siempre aparece en tan disímiles contextos que ameritaría un estudio aparte. Desde “los aretes que le faltan a la Luna”, como reza un conocido bolero, hasta sus efectos en los faltos de juicio o “lunáticos”; desde el espacio blancuzco en el nacimiento de las uñas (media luna) hasta lo que un diccionario define como “temporada de intimidad conyugal inmediatamente posterior al matrimonio” (luna de miel). Expresiones tan diversas como “vivir en la luna de Valencia” por ser despistado, o simplemente “estar en la Luna” por no darse cuenta de lo que está ocurriendo, son comunes –aun hoy– que se escuchen sin que quien la diga sepa su origen. Y qué decir de “ladrarle a la Luna” por una acción inútil, o “pedir la Luna” por algo imposible o difícil de lograr.

Importancia

La presencia de nuestro “sol de la noche” y su efecto gravitatorio sobre la Tierra es crucial para poder mantener el sistema en equilibrio y que la vida se haya desarrollado tal y como la conocemos.

Nuestro propósito es llamar la atención sobre ese componente de la creación, originado como todo en el muy debatido Big Bang o “la gran explosión”. Por lo que estudios como el de Jorge Lillo-Box, de la Universidad Internacional de Valencia, “lunas, cometas y troyanos: los deshechos de la formación planetaria”, merecerían una lectura en directo, al alcance de Internet.

Para nuestros fines, hablar de “las lunas”, cabe citarle cuando señala que “tras la formación planetaria, una gran población de cuerpos de tamaños kilométricos queda vagando por el sistema. Estos pueden acabar atrapados en la atracción gravitatoria de uno de los planetas formados orbitando alrededor de él…”.

Él significa que “muchas de las más de 60 lunas de Júpiter y Saturno sufren calentamiento por efectos de marea, debido a la cercanía del planeta que puede permitir (o haber permitido) la presencia de agua líquida en su superficie.

Lunas en las noticias

Europa, la luna-noticia del momento. Allí se ha detectado un gran lago de agua congelada, diseccionado en esta infografía. Al fondo, Júpiter. (Crédito: BRITNEY SCHMIDT / DEAD PIXEL FX /UNIVERSIDAD DE TEXAS)

Europa, la luna-noticia del momento. Allí se ha detectado un gran lago de agua congelada, diseccionado en esta infografía. Al fondo, Júpiter. (Crédito: BRITNEY SCHMIDT / DEAD PIXEL FX /UNIVERSIDAD DE TEXAS)

La más relevante se llama Europa, así nombrada por una de las tantas amantes de Zeus (Júpiter, en la mitología romana) y queda a 500 millones de kilómetros de la Tierra. Esa es la que más llama la atención gracias a la sonda espacial Juno, que en su misión de unos 20 meses buscará develar lo que ocurre debajo de la espesa capa de nubes que cubre permanentemente al planeta, hacer un mapa del gigante gaseoso y explicar, tal vez, cómo incide su actividad electromagnética en las cuatro lunas que orbitan a su alrededor. Solo dedicará su último tramo de vida útil a la descubierta por Galileo Galilei, en 1610, la menor de todas y única del Sistema Solar, que presenta actividad geológica solo encontrada en la Tierra.

Se sospecha que allí hay un océano gigantesco de agua líquida, “lo que equivaldría a la posibilidad de que haya vida”, dice Pablo Cuartas Restrepo, profesor de la Universidad de Antioquia y experto en astrofísica planetaria y habitabilidad de los exoplanetas.

“La energía la obtiene de un núcleo caliente, que podría salir a través de la actividad volcánica. El líquido es un océano de agua salada que según observaciones de la sonda espacial Galileo –concluyeron en 2003–, está bajo el hielo que cubre el satélite. Y las moléculas orgánicas están en todas las lunas del Sistema Solar”.

Además, el telescopio espacial Hubble observó una capa atmosférica muy tenue a su alrededor que estaría compuesta de oxígeno.

Es probable –dicen los entusiastas– que en la profundidad de los océanos “europanos” haya vida: diminutos microorganismos capaces de soportar las bajísimas temperaturas de la luna más pequeña de Júpiter e, incluso, algunas bacterias.

Si así fuera, la humanidad habrá resuelto una pregunta que se ha planteado desde hace miles de años: ¿la Tierra es el único planeta con vida en el Universo? No obstante, Europa no es habitable para el ser humano por la cantidad de radiación que despide Júpiter, y quemaría la piel de un individuo de nuestra especie en segundos.

De reciente interés son las dos lunas de Marte, cuyo origen se atribuye a la gran colisión de varios cuerpos rocosos generados cuando un objeto celeste chocó contra el Planeta Rojo, según una investigación publicada en la revista Nature Geoscience.

Ambas lunas son pequeñas –Fobos mide 22 kilómetros de diámetro y Deimos, 12–, tienen una composición rocosa, forma irregular parecida a una papa y una superficie repleta de cráteres. Fobos es el satélite que se encuentra más cerca de su planeta en el Sistema Solar, orbitando a tan solo 6 000 kilómetros de la superficie. Completa una vuelta más rápido de lo que tarda este en dar un giro sobre sí mismo.

Algunos astrónomos creen que estas lunas son asteroides que fueron capturados por Marte. Sin embargo, un equipo de investigadores del Observatorio Real de Bélgica plantea otra explicación: sostiene que hace 4 000 millones de años, Marte fue golpeado vio-lentamente por un protoplaneta (planeta en formación) tres veces más pequeño que él. Como resultado, se produjo una considerable cantidad de escombros que derivó en los satélites. La Agencia Japonesa de Exploración Aeroespacial planea hacer una expedición en el año 2020 para estudiarlos y recolectar muestras.

Hay muchas más

De reciente interés son las dos lunas de Marte, Deimos y Fobos. La Agencia Japonesa de Exploración Aeroespacial planea hacer una expedición

De reciente interés son las dos lunas de Marte, Deimos y Fobos. La Agencia Japonesa de Exploración Aeroespacial planea hacer una expedición

Saturno y Júpiter tienen más de 50 lunas cada uno. El “grande del sistema” posee la mayor, Ganímedes, y muchas cuentan con órbitas muy elípticas e incluso opuestas a la rotación del planeta.

Saturno, Urano y Neptuno también tienen algunas lunas irregulares que orbitan lejos de sus respectivos planetas. El primero cuenta con 53 conocidas, además de que incrustadas en sus anillos existen otras que ayudan a mantenerlos en línea. Titán, es el mayor de sus satélites, el segundo más grande del Sistema Solar y el único con una atmósfera densa.

En el reino de los gigantes, el planeta Urano tiene 27 lunas conocidas. Las interiores parecen estar cubiertas de hielo y roca. Miranda es la más inusual; su aspecto troceado muestra las cicatrices de los impactos de grandes cuerpos rocosos. Neptuno tiene 13 lunas notorias, entre estas Tritón, que es tan grande como el planeta enano Plutón y orbita al revés.

Caronte es la gran luna de Plutón, con aproximadamente la mitad de su tamaño. Al igual que la Luna de la Tierra, Caronte pudo haberse formado a partir de los desechos resultantes de una colisión de un objeto. Eris, el planeta enano más alejado de nosotros, más que Plutón, tiene una pequeña luna: Disnomia.

Si logramos despertar su interés por esos astros que dependen del Sol para iluminar, que no tienen importancia menor para el equilibrio del universo que nos rodea e invitan a fantasear sobre origen y destino del ser humano y su entorno, nos sentiremos tan satisfechos como el francés Julio Verne, quien la inmortalizó en par de sus obras aunque no pasara nunca de verla en la distancia.

 

Origen del nombre

Los romanos ya usaban este término para designar al satélite natural de la Tierra y a los de cualquier otro planeta, y hoy también sirve para nombrar el cristal de un escaparate o de un parabrisas. La palabra latina luna era una contracción de lucina, que al igual que lux, lucis (luz), lucere (brillar, lucir) o lumen (lumbre, luz) procedían de la raíz indoeuropea leuk-, presente en el griego leukós (blanco brillante). Originalmente, por tanto, la voz luna significaría “la luminosa, la que ilumina” y evocaba una fuerza activa de carácter femenino, como la diosa griega Selene.

 

El sueño de viajar a la Luna, descrito por Julio Verne y filmado por Georges Méliès, ahora se ha multiplicado con tantos satélites naturales que han mostrado sus rostros. (Crédito: FOTOGRAMA DE LE VOYAGE DANS LA LUNE, DE GEORGES MÉLIÈS /DOMINIO COMÚN)

El sueño de viajar a la Luna, descrito por Julio Verne y filmado por Georges Méliès, ahora se ha multiplicado con tantos satélites naturales que han mostrado sus rostros. (Crédito: FOTOGRAMA DE LE VOYAGE DANS LA LUNE, DE GEORGES MÉLIÈS /DOMINIO COMÚN)

Veo a un perro ladrando a la luna…

Según Mar Gulis, desde la Antigüedad, las fases de la Luna se habían asociado a las mareas y a la menstruación de las mujeres. Pero a partir del siglo XVI la Luna también sirvió para “explicar” cambios de humor y de ánimo, así como ciertas formas de locura que se presentaban a intervalos, conectadas a las fases lunares. La luna llena se relacionó con el aumento de la criminalidad, los ataques epilépticos y las presuntas transformaciones de hombres-lobo.

 

Filósofos de la luna

En Frases de la luna, de Alberto Rubín Martín, se dice que a ella se han referido numerosas personalidades. Ahí tiene algunas de sus expresiones:

  • Apunta a la luna. Si fallas, puedes golpear una estrella. (W. Clement Stone).
  • Puedes ser la luna y aún así estar celoso de las estrellas. (Gary Allan).
  • Hay noches en que los lobos están en silencio y aúlla la luna. (George Carlin).
  • Todo el mundo es una luna, y tiene un lado oscuro que nunca muestra a nadie. (Mark Twain).
  • Es un espectáculo hermoso y encantador contemplar el cuerpo de la Luna. (Galileo Galilei).

 


Jose Dos Santos

 
Jose Dos Santos