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Publicado el 27 Septiembre, 2016 por ANSA en Ciencia
 
 

  Cómo leer un libro sin abrirlo

Solecismos

Solecismos

NUEVA YORK, 27 SET – Leer un libro sin abrirlo  y hacer correr sus páginas ya no es un problema: cada vez más, desde Suiza a Estados Unidos, hay sistemas que estudian las formas de lograrlo valiéndose de técnicas de vanguardia.

El último fue puesto a punto por investigadores coordinados por Barmak Heshmat, del Massachussets Institute of Technology (MIT) de Boston, que realizaron un prototipo descrito en la revista Nature Communications.

Así, después de las máquinas semejantes a los tomógrafos  para leer los documentos escaneándolos sin abrir los datos del Archivo de Estado de Venecia (creada por el Politécnico de Lausana), llega ahora un sistema capaz de penetrar a través de cualquier material organizado en capas delgadas, desde el papel a componentes de máquinas o productos farmacéuticos.

El aparato del MIT, efectivamente, consigue identificar correctamente las letras impresas al comienzo de nueve páginas.

Y esto lo logra gracias a dos tipos distintos de algoritmos.

El desarrollado por los investigadores de Boston sabe adquirir las imágenes a partir de las hojas individuales apiladas, mientras el de Georgia Tech, que colaboró en  el estudio, interpreta las imágenes distorsionadas o incompletas, como las letras individuales.

El sistema de sirve de radiaciones terahertz, en la banda comprendida entre las microondas y la luz infrarroja, que respecto de otros tipos de ondas tienen la ventaja de  penetrar a través de las superficies -como los rayos X y las ondas sonoras- pero pueden ayudar a distinguir entre la tinta y el papel blanco de un modo que los rayos X no hacen, y con una resolución mejor que el ultrasonido.

Gran parte de la radiación es absorbida o reflejada por el libro, pero una parte rebota entre las páginas antes de volver al sensor, produciendo una señal espuria, que es “filtrada” por el algoritmo.

Por el momento el algoritmo sabe deducir correctamente la distancia de la cámara al comienzo de las 20 páginas apiladas, pero más allá de las nueve páginas la energía de la señal reflejada es tan baja que predominan las interferencias de los ruidos de fondo.

Sin embargo, a medida que avance la investigación será posible mejorar la precisión de los sensores. (ANSA).


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