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Publicado el 11 Enero, 2017 por Jessica Castro Burunate en Ciencia
 
 

RESUMEN 2016

 Ganando apuestas

En el año que recién concluyó, la ciencia cubana obtuvo avances que deben constituirse en puntos de partida para el salto económico y social que espera el país

Por JESSICA CASTRO BURUNATE

Por alguna obvia razón, cada año BOHEMIA encuentra como más destacado, entre todos los logros de la ciencia de la Isla, uno relacionado con la salud.

Así, en 2015 puso a la consideración de sus lectores el reconocimiento otorgado por la Organización Panamericana de la Salud (OPS) a Cuba, luego de convertirse en el primer país del mundo que logró eliminar la transmisión del VIH y la sífilis de madre a hijo.

Doce meses después, un promisorio medicamento vuelve a ser la elección de esta publicación, sobre todo por los horizontes que explora para el desarrollo futuro de la nación.

La biotecnología es sin duda una de esas áreas que ya se clasifican como una apuesta segura del país. Su desarrollo, que ha prestigiado a la comunidad científica nacional y ha sido un fuerte motor para la economía doméstica en los últimos años, se ha visto limitado por la imposibilidad de posicionarse en mercados fuertes como el estadounidense. A tenor con los acontecimientos de 2016, este escenario promete cambiar en los próximos años.

La vacuna contra el cáncer de pulmón CIMAvax-EGF ha despertado el interés de grandes laboratorios internacionales y se presenta como el producto que puede abrir las puertas del mercado norteamericano a la ciencia cubana.

La vacuna contra el cáncer de pulmón CIMAvax-EGF ha despertado el interés de grandes laboratorios internacionales y se presenta como el producto que puede abrir las puertas del mercado norteamericano a la ciencia cubana. (Foto: Diario TE)

La vacuna contra el cáncer de pulmón CIMAvax-EGF, desarrollada por el Centro de Inmunología Molecular, pudiera convertirse en la punta de lanza con la que penetrar en el mercado norteño, tras ser aprobados en el mes de octubre los primeros ensayos clínicos de un producto cubano en Estados Unidos.

El gobernador del estado de Nueva York, Andrew Cuomo, anunció que el Instituto del Cáncer Roswell Park comenzaría los ensayos en el mes de noviembre, con una duración aproximada de tres años. Esta institución es la primera estadounidense del sector en recibir un permiso de la Administración de Drogas y Alimentos de Estados Unidos (FDA por sus siglas en inglés) para patrocinar las pruebas de una terapia médica cubana.

Más allá del impacto económico, la efectividad de la vacuna supone también una promisoria alternativa para el sistema de salud de la Isla, pues según el Anuario Nacional de Estadísticas del 2014 el de pulmón es el primero en los índices de mortalidad por cáncer en Cuba. En Estados Unidos ocupa el segundo renglón fatídico.

La diferencia de esta vacuna con otras en experimentación –y lo que pudiera asegurar su efectividad donde otras han fracasado– es que hace más lenta la generación del factor de crecimiento epidérmico o EGF, sin eliminarlo totalmente. De esta manera el EGF sigue haciendo las funciones para las que está destinado en el organismo (la regeneración de la piel, por ejemplo), sin permitir que las células tumorales proliferen.

Este mismo principio ha brindado algún optimismo en otras propuestas vacunales contra el cáncer de mama y próstata.

Informatización: Copando espacios

Las industria del software, ahora acompañada de una promisoria línea de producción de hardware, está en condiciones de iniciar el avance de la informatización de la sociedad.

Las industria del software, ahora acompañada de una promisoria línea de producción de hardware, está en condiciones de iniciar el avance de la informatización de la sociedad. (Foto: GILBERTO RABASSA)

Pocos días antes de las doce campanadas de año nuevo, una noticia le dio vida a las proyecciones de la informatización de la sociedad cubana: Se inauguraba en La Habana la primera fábrica de computadoras portátiles y tabletas del país –como desde mediados de octubre se había anunciado en BOHEMIA–, con tecnología y materia prima china y una capacidad de producción de unos 500 equipos diarios. Las laptops que producirá serán de sexta generación, mientras que las tabletas contarán con dos modelos, de 8 y 10 pulgadas, esta última con accesorios y un teclado que permite su conversión a una mini-laptop y manejar capacidades de hasta un terabyte de información.

Aun así, las mayores potencialidades de la Isla en materia informática siguen apuntando hacia la industria del software. Sus fuerzas ya han sido reconocidas, principalmente por contar el país con lo más valioso: los recursos humanos. “En Cuba hay mucha energía creadora”, exclamó durante su visita a La Habana, el pasado marzo, el padre de la Internet, Vinton Cerf.

Un impulso importante para alcanzar el pretendido posicionamiento llegó en marzo, cuando la Universidad de las Ciencias Informáticas (UCI), con 14 centros desarrolladores, recibió la certificación de calidad internacional de todo el proceso productivo que realiza en la elaboración de software, convirtiéndose en el primer centro de esa industria en el país en recibir tamaña evaluación.

Con este aval, las producciones de software cubanas están en condiciones de acceder a los mercados más exigentes del orbe.

Cuba, sin embargo, se encuentra atrapada aún en el lado oscuro de la brecha digital –el bloqueo estadounidense continúa limitando las posibilidades de dar el salto definitivo–, en particular por la capacidad para usar la banda ancha, esencial para la comercialización internacional, la promoción de un producto o servicio, su compra en línea y el posterior mantenimiento y actualización.

Alentadora ha sido también la reciente firma de un convenio de la telefónica nacional Etecsa con la estadounidense Google para acceder a los servicios de Google Global Cache, que permitirá a los cibernautas cubanos acortar el tiempo de acceso a productos de esa firma, y por ende, una mayor velocidad y calidad de las prestaciones y la optimización de la red internacional.

Por otra parte, el proceso de informatización nacional, con una fuerte demanda de conectividad de alfabetizados internautas –aún sin largas horas de viaje en red–, continúa su desarrollo con las zonas wifi, que al cierre de estas líneas sumaban 153.

El avance conquistado ha permitido que el servicio de navegación de Internet viera disminuir sus costos en las últimas semanas. Etecsa incorporó también una nueva modalidad de datos para el correo Nauta –la llamada Bolsa Nauta– y la tan esperada prueba de conexión a la red que iniciará en 2 000 hogares del municipio de La Habana Vieja.

Batas blancas en el huerto verde

Quien ha pretendido tener una dieta saludable y diversa en Cuba se ha topado con los intríngulis de un agro, o en su lugar ha recibido una charla sobre el estado de los suelos –la degradación es el principal problema ambiental del archipiélago–, sabe que esta es un área que requiere esmerados cuidados.

La provincia de Villa Clara, ganadora de la sede del acto central para celebrar el Día de la Ciencia el 15 de enero, destaca en este sentido con 35 programas dirigidos a la producción de alimentos, con el apoyo de diferentes organismos y centros de investigación, en especial la Universidad Central de Las Villas Marta Abreu.

Los logros reportados hicieron de la provincia un motor de la innovación, en particular del programa de semillas, que hoy cuenta con nuevas tecnologías. Estas, conjuntamente con los clones introducidos de las raíces, rizomas y tubérculos tropicales, han permitido diversificar las producciones e incrementar los rendimientos en diversos cultivos.

Un ejemplo es la experiencia en la generalización del pepino, un trabajo que ha sido propuesto a Premio Nacional de Innovación Tecnológica y que ha demostrado un alto potencial de rendimiento y mayor tolerancia a las enfermedades fundamentales que dañan el cultivo en el huerto cubano.

También resalta el desarrollo de la tecnología para la propagación de plátanos y bananos por vía biotecnológica, y la empleada en el sector azucarero para la cosecha en condiciones de alta humedad, evitando así la pérdida de tiempo por lluvias.

Cuando el agua regresa a la presa

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Investigaciones estratégicas destinadas a los embalses del país buscan mitigar los efectos de las sequías y la adaptación al cambio climático. (Crédito: TRABAJADORES /INRH)

Investigaciones estratégicas destinadas a los embalses del país buscan mitigar los efectos de las sequías y la adaptación al cambio climático. (Foto: TRABAJADORES /INRH)

ue determinante 2016 para echar lanzas contra las amenazas que la naturaleza nos ha reservado. Después de décadas sorteando embates extremos –ora ciclones, ora sequías–, científicos y tecnólogos han logrado consolidar diversas investigaciones que apuntan hacia la mitigación de sus efectos y a la adaptación a los nuevos escenarios medioambientales que se avizoran.

Uno de estos trabajos, propuesto para los premios de innovación tecnológica fue el realizado por la Empresa de Investigaciones y Proyectos Hidráulicos de La Habana para la protección de las presas de Cuba frente a los efectos del cambio climático.

El programa concentra innovaciones desarrolladas durante el último decenio como alternativas estructurales y operacionales para adecuar los aliviaderos de las presas, teniendo en cuenta las nuevas condiciones impuestas por el fenómeno antes mencionado.

Por ejemplo, la operación automatizada de los aliviaderos de compuertas permite definir con exactitud sus dimensiones fundamentales. También su capacidad de servicio, las aberturas límites, adecuar los resultados a las posibles maniobras de las compuertas y brindar elementos que posibiliten alcanzar la operación más eficiente de la obra.

Como estas, se presentaron otras innovaciones que también incluyen la primera norma de categorización de las presas, mediante la cual se busca identificar las alternativas de investigación o remodelación más eficaces a nuestras condiciones para la protección de las obras hidráulicas.

La introducción de esas innovaciones ha beneficiado 43 presas en 11 provincias: Pinar del Río, Artemisa, Mayabeque, La Habana, Matanzas, Cienfuegos, Villa Clara, Las Tunas, Holguín, Santiago de Cuba y Guantánamo. De esta forma se ha protegido su valor actual que, más allá de los costos, radica en su capacidad de almacenamiento, mientras continuamos golpeados por la sequía.

Transcurrido un año de trabajo intenso, la ciencia cubana se ufana de significativos y merecidos logros. Sin embargo, según señalara en reciente conferencia de prensa el viceministro del Citma, Fidel Santana Núñez, las mayores inconformidades se relacionan con la persistencia de algunas insuficiencias, como la descapitalización y desprofesionalización de los recursos humanos, el incumplimiento en el cierre de los ciclos de innovación-producción-comercialización y reinversión, así como la indecisión para adoptar el adecuado establecimiento de los indicadores de ciencia, tecnología e innovación que permitan evaluar la dimensión real de cada paso.

Por tanto, 2017 se presenta ante la esfera del conocimiento científico como un reto no solo investigativo, sino en el reordenamiento de sus unidades y en la organización de los procesos.

 

¿Por qué Villa Clara?

Investigaciones estratégicas destinadas a los embalses del país buscan mitigar los efectos de las sequías y la adaptación al cambio climático. (Crédito: TRABAJADORES /INRH)

Investigaciones estratégicas destinadas a los embalses del país buscan mitigar los efectos de las sequías y la adaptación al cambio climático. (Foto:: TRABAJADORES /INRH)

Villa Clara fue designada como la sede del acto central para celebrar el Día de la Ciencia cubana. Además de los resultados en materia agrícola, la provincia destaca por su potencial de innovación tecnológica, que le ha merecido varios premios nacionales. Entre las investigaciones y programas dirigidos al aumento de la calidad de vida, sobresalen aquellos enfocados en el envejecimiento poblacional, considerando que cuentan con el segundo municipio más envejecido del país, Placetas.

También son numerosos los trabajos acumulados en materia de impacto ambiental, entre los que resalta la producción de cemento de bajo carbono, con resultados que demuestran su superioridad en términos de resistencia y durabilidad, frente a los que se producen actualmente en el país.

De igual forma destacan las soluciones hidroecológicas en el diseño y construcción de pedraplenes en el mar como es el de Caibarién-Santa María. Estas resuelven un importante problema con la restauración de los ecosistemas dañados por las propias obras y una alternativa sostenible para continuar el desarrollo de la industria turística con un menor impacto ambiental.

Otro punto importante es el uso de fuentes de energía renovables, con un total de 4 395 funcionando, entre molinos de viento, biodigestores, calentadores solares, paneles solares, turbogeneradores en centrales azucareros, calderas con biomasa cañera, hornos de biomasa forestal para producir ladrillos, cocinas eficientes, arietes hidráulicos, sifones, micro hidrogeneradores y un aerogenerador.

Al decir de Armando Rodríguez Batista, director de Ciencia, Tecnología e Innovación del Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente (Citma), Villa Clara es la provincia que mejor expresa el estado actual de la ciencia en Cuba, “trabajando con optimismo y afrontando dificultades”.

 

 


Jessica Castro Burunate

 
Jessica Castro Burunate