0
Publicado el 15 Enero, 2018 por Toni Pradas en Ciencia
 
 

Cuando la constancia estremece

 

En el aniversario 70 de la fundación de la Universidad de Oriente, cuna de la ciencia y la conciencia en la región, la provincia de Santiago de Cuba resultó la más destacada por su afán investigativo. (Foto: UNIVERSIDAD DE ORIENTE)

En el aniversario 70 de la fundación de la Universidad de Oriente, cuna de la ciencia y la conciencia en la región, la provincia de Santiago de Cuba resultó la más destacada por su afán investigativo. (Foto: UNIVERSIDAD DE ORIENTE)

Por TONI PRADAS

Amarillentos periódicos que guarda con recelo la biblioteca Elvira Cape, de Santiago de Cuba, recuentan que el 10 de octubre de 1947 se inauguraba, como resultado de esfuerzos propios, la Universidad de Oriente, una de los ideales de alta cultura que mejor acarició la orgullosa ciudad.

Ya en 1819 existía la aprobación de un plan para crear la universidad en la zona oriental, sin embargo, las barreras socioculturales coloniales y la intervención estadounidense frustraron tales aspiraciones. Después de instalada la República en 1902 se sucedieron nuevos intentos para lograr este propósito, hasta esa jornada de 1947 en que se cumplía otro aniversario del primer grito de la Independencia nacional, por demás, un grito oriental.

Durante esa fecha, en el Salón del Gobierno Provincial, con la asistencia de las autoridades civiles, militares, eclesiásticas, científicas, diplomáticas, el profesorado y el alumnado universitario; incluso ante la Campana del ingenio Demajagua, que había sido traída a la ciudad desde Manzanillo, se realizó el estreno académico del plantel que en Carta Magna fijó su lema oficial: “Ciencia y Conciencia”.

Para los santiagueros, el hecho podía medirse sismográficamente, tanto o más que los previos y numerosos temblores de tierra ocurridos entre el 6 y 8 de agosto que, aun cuando no fueron muy enérgicos –si bien el más fuerte logró detener el reloj de la Catedral para engrosar así la mística de la ciudad–, se cobraron un muerto, por un colapso cardíaco, y varios heridos, a consecuencia de los accidentes provocados durante las estampidas por temor.

No obstante, nos recuerda la investigación del erudito Alcibíades S. Poveda Díaz –Las noticias de la historia, 1902-1958. Crónicas de Santiago de Cuba– que la nueva casa de los grandes saberes nació sin reconocimiento oficial, muda como una hache intermedia, a pesar de contar en esa hora con cuerpo propio, arrellanado en las aulas y oficinas cedidas por la Escuela Profesional de Comercio y el Gobierno Provincial.

El ungimiento del Consejo de Ministros de la República no ocurrió hasta abril de 1948, y aun así no fue hasta la Ley No. 16 de noviembre de 1949 que se aprobó el estatus y la dotación económica correspondiente. Con tales bríos, en horas de la mañana del 29 de noviembre de 1949, después de un gran desfile organizado por las representaciones de las clases sociales y por las autoridades escolares, ni cortos ni perezosos los promotores de la idea realizaron la inauguración oficial con la presencia del ministro de Educación de entonces, doctor Aureliano Sánchez Arango.

Desde esa hora, la de Oriente se convirtió, más que en la segunda universidad del país, en cuna y pan para la formación profesional y científica de la región este, potencialidad que alcanzó su máximo esplendor luego de la llegada de una revolución cultural al país, gestada desde las montañas arboladas de la Sierra Maestra.

Siete décadas después de aquel acto fundacional, la provincia de Santiago de Cuba, hoy uno de los territorios con mayor desarrollo investigativo de la Isla, resultó seleccionada para celebrar el Acto Nacional por el Día de la Ciencia Cubana, este 15 de enero. Buena parte de ese logro se debe a la emblemática escuela de escuelas que en 2017 rejuveneció septuagenaria. A tenor con sus resultados durante los últimos 12 meses, las provincias de Villa Clara y Guantánamo resultaron destacadas en la pugna.

Nuevos temblores

Las investigaciones sismológicas del país tienen en Santiago de Cuba su mayor desarrollo. (Foto: BETTY BEATÓN RUIZ / TRABAJADORES)

Las investigaciones sismológicas del país tienen en Santiago de Cuba su mayor desarrollo. (Foto: BETTY BEATÓN RUIZ / TRABAJADORES)

La noticia, dada a conocer cuando le restaban pocas horas al año viejo, fue recibida con gran alegría por los miembros de la comunidad científica de la fogosa provincia santiaguera. Nuevamente tembló de júbilo el piso, esta vez en los centros de investigación y educacionales de Contramaestre, Guamá, Mella, Palma Soriano, San Luis, Santiago de Cuba, Segundo Frente, Songo-La Maya y Tercer Frente.

Para Santiago, 2017 fue un año realmente productivo en materia de ciencias, con logros en sectores de alta sensibilidad para la población debido al incremento de resultados, gracias al trabajo de las instituciones científico-técnicas, la innovación tecnológica y el crecimiento y desarrollo del capital humano como investigadores, doctores, másteres y personal técnico. Todo lo anterior permitió que la provincia se afiance como una de las más importantes de la ciencia en el ámbito nacional.

Según argumentaron los encargados de otorgar la distinción, sobresalió en el territorio el desarrollo de una plataforma por el Centro Meteorológico Provincial, que brinda información de alerta temprana de fenómenos de origen natural a los órganos de Gobierno, el Partido, la Defensa Civil, el Centro de Gestión de Riesgos, el Centro Nacional de Investigaciones Sismológicas y la dirección de Recursos Hidráulicos.

Asimismo, los avances científicos trascendieron la frontera de Santiago de Cuba con la instalación de dispositivos magnéticos para elevar la eficiencia energética en los sistemas ingenieros de empresas nacionales. Se enumeran entre los centros beneficiados, la empresa Lácteos Bayamo, el Centro de Inmunología Molecular y las universidades de Pinar del Río y Mayabeque.

Durante el anuncio de la sede del Acto por el Día de la Ciencia Cubana, fue presentado el Programa Nacional de Ciencia y Tecnología: Nanociencia y Nanotecnología, novedosa y prometedora línea de desarrollo. (Foto: Telemetro.com)

Durante el anuncio de la sede del Acto por el Día de la Ciencia Cubana, fue presentado el Programa Nacional de Ciencia y Tecnología: Nanociencia y Nanotecnología, novedosa y prometedora línea de desarrollo. (Foto: Telemetro.com)

La investigación médica logró éxitos como un nuevo registro del software ANLA-ECG, herramienta para analizar integralmente la variabilidad del ritmo cardiaco, la cual contribuye al diagnóstico y pronóstico de patologías, entre estas la hipertensión arterial, la diabetes mellitus, la miocardiopatía dilatada e insuficiencia cardiaca.

Otras metas alcanzadas fueron la modernización de industrias y puesta en marcha de minifábricas, así como la construcción de biodigestores. Por su parte, en la agricultura se sembraron viveros tecnificados con capacidad de 50 000 posturas cada uno, para la reforestación de la montaña.

El polo científico santiaguero hoy cuenta con 46 doctores y 58 en formación, además de 545 másteres y 47 en formación. Sus profesionales ganaron premios el año recién concluido que avalan el alcance y la relevancia de todo un año de trabajo.

Surten como ejemplos el Proyecto Las Tic y el desarrollo humano local en comunidades rurales, que mereció el Premio Internacional en el Concurso Frida (Fondo Regional para la Innovación Digital en América Latina y el Caribe), auspiciado por Lacnic (Registro de Direcciones de Internet para América Latina y el Caribe).Día de la Ciencia cubana /Logo

El Día de la Ciencia Cubana fue instituido en 1990, en el aniversario 30º de aquella aseveración con la que Fidel Castro, líder de la Revolución, trazó el rumbo del desarrollo socio-económico de la nación: “El futuro de nuestra Patria tiene que ser, necesariamente, un futuro de hombres de ciencia, de hombres de pensamiento”.

 

Por el Premio de Innovación 2017

Para destacar el aporte que de forma individual o colectiva realizan las empresas y otras entidades de producción de bienes y servicios, los centros de investigación, las universidades y otros actores, desde 1999 se ha convocado el Premio Nacional de Innovación Tecnológica, siendo esta la 18ª edición.

De 21 trabajos presentados por cinco territorios, se propusieron ocho innovaciones como finalistas para el Premio de 2017, el cual se dará a conocer durante la Convención Internacional de la Ciencia, la Tecnología e Innovación Habana 2018.

Los trabajos seleccionados son:

-El Portal de la Salud de Cuba, Infomed.

-Diseño, desarrollo, introducción y generalización de los diagnosticadores para la detección de microorganismos patógenos en sangre.

-Implementación nacional de un sistema de vigilancia basado en riesgo para la alerta temprana ante la introducción al país de la influenza aviar.

-Sistema de Gestión Integral de Aduana (GINA)

-Conjunto de la obra elaborada por el doctor en Ciencias Manuel Calviño sobre la temática Cambiando la mentalidad.

-Generalización de dos nuevos medicamentos: Risperidona 3 mg tabletas y Risperidona 1 mg/mL solución oral y su impacto.

-Escalado industrial de la tecnología de embriogénesis somática para la propagación masiva de plátanos y bananos en la Red de Biofábricas de Cuba

-Impacto del potencial productivo de cerdos Landrace en la formación y mayor adaptación del híbrido materno comercial cubano.


Toni Pradas

 
Toni Pradas