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Publicado el 7 Agosto, 2018 por Redacción Digital en Ciencia
 
 

Adolfo Rodríguez Nodals: la virtud que germina

Adolfo  Rodríguez Nodals. Foto: prensa-latina.cu

Adolfo Rodríguez Nodals. Foto: prensa-latina.cu

Por Marcelo Resende, Representante de la FAO en Cuba

Optimizar espacios en las ciudades y periferias en función de producir más alimentos para cubanas y cubanos: eso ha estado haciendo el Movimiento Nacional de la Agricultura Urbana, Suburbana y Familiar en el país durante más de 20 años.

Sensibilizar a la población sobre la urgencia de incrementar en la dieta diaria el consumo de vegetales, hortalizas y condimentos frescos, y —en respuesta a ello— ayudar a garantizar una oferta coherente y estable de estos productos mediante prácticas productivas sostenibles con un sólido respaldo científico. Esas han sido, entre otras, significativas contribuciones de Adolfo Rodríguez Nodals, Héroe del Trabajo de la República de Cuba y Doctor Honoris Causa en Ciencias Agrícolas por la Universidad Central “Marta Abreu” de Las Villas.

Los méritos, aportes y compromiso de este hombre de campo y de ciencia no le son ajenos a la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO).

Ante esa vida de consagración y ocupación por desvelos comunes para Cuba y nuestra agencia, es un alto honor realizar este merecido Reconocimiento Póstumo al Mérito del Doctor Adolfo Rodríguez Nodals, a quien este 5 de agosto recordamos en el primer aniversario de su desaparición física.

La FAO reconoce así la impronta del ingeniero agrónomo y profesor titular, el científico, el investigador, el parlamentario y el hombre de altísima sensibilidad hacia la seguridad y soberanía alimentarias de Cuba; ya fuese al frente del Grupo Nacional de la Agricultura Urbana, Suburbana y Familiar, ya fuese como director del centenario Instituto de Investigaciones Fundamentales en Agricultura Tropical (INIFAT).

También —desde la Comisión Agroalimentaria del Parlamento cubano— como activo promotor de iniciativas y experiencias de producción agrícola con miras en la sostenibilidad y la resiliencia, así como de la generalización de resultados científicos. Todo ello en armonía con los Objetivos de Desarrollo Sostenible que pautan la senda de desafíos de la Agenda 2030.

De su experticia al servicio de la cooperación y el desarrollo de otros pueblos da fe, de manera especial, la asesoría ofrecida en Venezuela durante el 2003 para la implementación del programa de la Agricultura Urbana.

La impronta mayor en la mirada de nuestra Organización, no sólo para la agricultura de la nación sino de América Latina y el Caribe, está en la contribución científica con un profundo sentido social; está, además, en los saberes y los valores humanos que defendió el Doctor Rodríguez Nodals. Y que, mejor aún, germinan a pie de campo.

Este reconocimiento lo recibirán próximamente sus compañeros del INIFAT, del Grupo Nacional aludido y su familia, porque ellos son parte esencial de lo que ha cultivado y cosechado. Ellos son, de cierta forma, resultado y testimonio de su obra.

Sea entonces esta memoria póstuma, más que una necesaria evocación, el punto de partida para el homenaje imprescindible: aplicar sus buenas enseñanzas en el camino diario hacia una agricultura sostenible y una alimentación saludable, sin las cuales será imposible dejarles a las actuales y nuevas generaciones el mundo Hambre Cero que, FAO insiste, es alcanzable. O lo que es igual: el mundo digno que todas y todos merecemos.


Redacción Digital

 
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