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Publicado el 4 Febrero, 2019 por Jessica Castro Burunate en Ciencia
 
 

 Por La Habana, lo más sabio

La aspiración de las instituciones científicas de diversificar sus áreas de desarrollo y acercarse a los problemas de la cotidianidad nacional, así como el protagonismo de La Habana, ka caracterizado el quehacer más reciente de la ciencia cubana
El desarrollo del Sumautolab, que automatiza y aumenta el número de determinaciones a realizar en los programas de pesquisa neonatal, resultó uno de los avances destacados del año. (Foto: PRENSA LATINA)

El desarrollo del Sumautolab, que automatiza y aumenta el número de determinaciones a realizar en los programas de pesquisa neonatal, resultó uno de los avances destacados del año. (Foto: PRENSA LATINA)

Por JESSICA CASTRO BURUNATE

Cuando cada familia cubana elaboraba su lista de deseos para 2019, la ciencia también evaluaba sus pendientes e intentaba vislumbrar un futuro que continúa ubicándola al centro del desarrollo nacional.

Aunque todavía sin los datos finales de la evaluación oficial de los resultados más destacados en 2018, quienes tienen la responsabilidad de guiar el camino se declararon satisfechos con lo alcanzado en el período.

Para Elba Rosa Pérez, titular del Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente (Citma), en entrevista con la agencia Prensa Latina, este es un buen momento ya que los principales resultados no solo se concentran en la industria médico-farmacéutica y la biotecnología, sino también en otras esferas priorizadas en el Plan de Desarrollo Económico-Social hasta 2030.

Señaló como evidencia de esto la aprobación del Programa Nacional de Alimentos y el de Ciencia, Tecnología e Innovación, que se suma a otros asociados a la informatización de la sociedad, la memoria histórica de la nación y la salud pública.

La ciencia, un arma poderosa para transformar la realidad, está llamada a acercarse un poco más a la vida cotidiana y cotejar sus expectativas con las necesidades de esta.

También se ha convocado a que las instituciones y centros científicos sean cada vez más autosustentables. No obstante, según datos aportados por el Citma, el presupuesto designado al ramo ha aumentado en los últimos tres años.

Durante el Segundo Período Ordinario de Sesiones de la IX Legislatura a la Asamblea Nacional del Poder Popular, en diciembre último, las inversiones destinadas a mejorar la salud financiera del Sistema de Ciencia, Tecnología e Innovación fueron incluidas, por primera vez, en la Ley del Presupuesto Nacional para 2019.

Las estructuras de hormigón armado, altamente resistentes al ambiente agresivo costero, han permitido rescatar obras patrimoniales como el Convento de San Francisco de Asís. (Foto: MICHEL PÉREZ CASTILLO)

Las estructuras de hormigón armado, altamente resistentes al ambiente agresivo costero, han permitido rescatar obras patrimoniales como el Convento de San Francisco de Asís. (Foto: MICHEL PÉREZ CASTILLO)

De acuerdo con el documento oficial, el Estado invertirá 1 531 millones de pesos en el desarrollo científico-tecnológico del país, y aunque la cifra representa una disminución de 259 millones respecto a 2018, es superior a la de otros períodos.

En cuanto al número de proyectos de investigación, aunque también hubo un descenso respecto a 2017, crecen aquellos asociados al sector empresarial.

Los avances a nivel de regulaciones jurídicas, con la aprobación de la Ley del Agua, y la propuesta de otras dirigidas al cambio climático, fueron logros igualmente resaltados por la Ministra para respaldar su optimismo.
Más que un regalo de cumpleaños

A los festejos por el aniversario 500 de su fundación, La Habana sumó la distinción de ser la sede del Día de la Ciencia Cubana. Con casi 60 por ciento de las entidades de ciencia, tecnología e innovación registradas por el Citma en el país, es la segunda vez en menos de una década que la capital recibe este reconocimiento.

La anterior ocasión, en 2014, destacó por los resultados en áreas priorizadas, distribuidos en más de 390 proyectos.

Esta vez, aunque las líneas de trabajo se mantuvieron: producción de alimentos, desarrollo de materiales y tecnologías de la construcción, salud, sociedad y desarrollo humano, gestión ambiental sostenible, y transporte y viabilidad, el número de proyectos asciende a más de 2 670. De estos, 628 se encuentran asociados a programas nacionales.

La elección de la añosa ciudad-provincia responde al nivel de aplicación de los proyectos de investigaciones, los avances en el reordenamiento de la actividad científica, premios recibidos –entre ellos, el de la Academia de Ciencias de Cuba– y el buen funcionamiento de los polos científicos territoriales, según resaltó Armando Rodríguez, quien preside la Dirección de Ciencia, Tecnología e Innovación.

Entre los resultados destacados por la doctora Adela Haber, delegada del Citma en la provincia, está el rescate y estudio de especies de pastos y forrajes que contribuyan a la sostenibilidad de la producción agropecuaria; y el perfeccionamiento tecnológico del manejo de plagas en los cultivos de tomate, pimiento, pepino y melón.

La relatoría presentada también incluye haber definido los requerimientos tecnológicos para la protección de materiales de construcción expuestos al clima tropical costero, una de las principales problemáticas para gran parte del fondo habitacional y patrimonial de la ciudad.

En el sector energético se trabajó el uso de residuales industriales como combustibles alternativos para motores de combustión interna, con lo que se puede reducir considerablemente la carga contaminante.

Mientras, la biotecnología y la industria farmacéutica continúan aportando resultados con extenso impacto social. Entre estos se cuenta el diseño y validación del inmunoensayo tipo ELISA para identificar infecciones ocultas en pacientes con hepatitis B, la introducción del anticuerpo biosimilar Rituximab cd20 para el tratamiento del cáncer, y el desarrollo del equipo Sumautolab, que automatiza y aumenta el número de determinaciones a realizar en los programas de pesquisa neonatal.

A nivel local destacan las propuestas para contribuir a la sostenibilidad de los agroecosistemas urbanos en zonas costeras, la validación de la guía metodológica con enfoque de equidad para la evaluación de proyectos de desarrollo local y comunitario, los estudios de movilidad de la población capitalina y el proyecto piloto de bicicletas públicas en el casco histórico de la ciudad.

Entre las investigaciones de ciencias sociales, con extenso reconocimiento y repercusión mediática por su novedad, destaca el Atlas de la infancia y la adolescencia en Cuba, propuesto a Premio de la Academia de Ciencias de Cuba.
Durante 2018 también se generalizaron resultados relevantes de los procesos de innovación de años anteriores, como los requerimientos tecnológicos para obtener estructuras de hormigón armado, altamente resistentes al ambiente agresivo costero.

A partir de esta investigación, se elaboró una norma constructiva que se ha aplicado en obras como el pedraplén de Caibarién a Cayo Santa María y otras ejecutadas en el litoral habanero.


Jessica Castro Burunate

 
Jessica Castro Burunate