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Publicado el 4 Enero, 2020 por Redacción Digital en Ciencia
 
 

Tetrápodo ‘Tiktaalik roseae’

Así era el pez que conquistó tierra firme

Mediante una tomografía computarizada se logró examinar la forma y estructura de los rayos de las aletas de peces fosilizados.
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Foto: La Tercera

Una investigación sobre peces fosilizados del período devónico tardío, hace 375 millones de años, ha revelado la evolución de las aletas a extremidades aptas para caminar sobre tierra firme.

El nuevo estudio realizado por paleontólogos de la Universidad de Chicago, y publicado esta semana en ‘Proceedings of the National Academy of Sciences’, ha utilizado tomografía computarizada para examinar la forma y estructura de los rayos de las aletas fósiles mientras aún están encerradas en la roca circundante.

Las herramientas de imagen permitieron a los investigadores construir modelos digitales en 3D de toda la aleta del fisópodo ‘Tiktaalik roseae’ y sus parientes en el registro fósil por primera vez. Luego podrían usar estos modelos para inferir cómo funcionaban y cambiaban las aletas a medida que evolucionaban en extremidades.

Gran parte de la investigación sobre las aletas durante esta etapa de transición clave se centra en los huesos grandes y en los cartílagos que corresponden a los de la parte superior del brazo, el antebrazo, la muñeca y los dedos. Conocido como el endoesqueleto, los investigadores rastrean cómo estos huesos cambiaron para convertirse en brazos, piernas y dedos reconocibles en tetrápodos o criaturas de cuatro patas.

Los delicados rayos y espinas de las aletas de un pez forman un segundo esqueleto “dérmico” no menos importante, que también experimentó cambios evolutivos en este período.

Estas piezas a menudo se pasan por alto porque pueden desmoronarse cuando los animales son fosilizados o porque los preparadores fósiles los quitan intencionalmente para revelar los huesos más grandes del endoesqueleto.

Los rayos dérmicos forman la mayor parte del área superficial de muchas aletas de peces, pero se perdieron por completo en las primeras criaturas con extremidades.

“Estamos tratando de comprender las tendencias generales y la evolución del esqueleto dérmico antes de que ocurrieran todos esos otros cambios y evolucionen las extremidades –explica Thomas Stewart, investigador postdoctoral que dirigió el nuevo estudio–. Si quieres entender cómo evolucionaron los animales para usar sus aletas en esta parte de la historia, este es un conjunto de datos importante”.

Stewart y sus colegas trabajaron con tres peces devonianos tardíos con rasgos primitivos de tetrápodos: ‘Sauripterus taylori’, ‘Eusthenopteron foordi’ y ‘Tiktaalik roseae’, que fue descubierto en 2006 por un equipo dirigido por el paleontólogo de la Universidad de Chicago, Neil Shubin, autor principal del nuevo estudio.


Redacción Digital

 
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