0
Publicado el 29 Agosto, 2020 por Redacción Digital en Ciencia
 
 

Bosques de montaña se están moviendo ¿Por qué y cómo?

Es posible trazar un mapa de 100 años de cambios de bosques a través de fotografías.
Montañas Rocosas, al noroeste de Canadá

© CC0 / Dominio publico

Una “cápsula del tiempo” fotográfica permitió a los científicos del Proyecto Legado de la Montaña entender por qué las líneas de árboles hoy se extienden más alto y son más gruesas que a principios del siglo XX en el bosque de las Montañas Rocosas, al noroeste de Canadá. ¿Qué secreto esconde sobre el cambio climático?

Es posible trazar un mapa de 100 años de cambios de bosques a través de fotografías. Tras un estudio imagenológico de las Montañas Rocosas, los científicos descubrieron que los árboles eran más altos, los bosques más densos, y que contenían menos árboles achaparrados y barridos por el viento, conocidos como krummholz. Estos cambios están ayudando a los científicos a entender cómo los ecosistemas continuarán cambiando en un mundo que se está calentando cada vez más y a un ritmo sin precedentes.

Las líneas de árboles (es decir, el límite superior de elevación o altitud más allá del cual los árboles no pueden crecer debido a las condiciones meteorológicas) sirven como límites visuales del clima, porque cambian según el clima que haya, y los “patrones climáticos” que generan son útiles para identificar cómo el cambio climático vulnera a las especies.

El cambio climático redistribuirá biosques

“Está claro por el número de sitios donde los árboles se han desplazado de una forma arbustiva a una forma arbórea, y la densidad de árboles ha aumentado, que el cambio climático está impactando en las Rocosas Canadienses”, explicó al blog de ciencia y medioambiente Eos Melanie Harsch, una investigadora afiliada a la agencia federal estadounidense National Marine Fisheries Service (conocida como NOAA Fisheries).

Los resultados del estudio coinciden con investigaciones anteriores que documentan cómo el cambio climático redistribuirá drásticamente los bosques del mundo, y cómo inducirá sequías en los trópicos, según Eos. Los modelos analíticos también predicen que las olas de calor en los polos aumentarán la zona de bosques subalpinos.

View this post on Instagram

#Repost from @lensculture This is what A. O. Wheeler, co-founder of the Alpine Club of Canada, and his team of topographic map surveyors viewed from Wilcox Ridge during their Interprovincial Boundary Survey in 1918. The imposing Athabasca Glacier winds down from the Columbia Icefield along the Continental Divide near the border of two of Canada's iconic national parks: Banff and Jasper. Now one of the most visited sites in the Canadian Rockies, visitors drive the legendary Icefields Parkway and usually stop at the Icefield Centre (foreground) to gaze up at the still imposing but receding ice, or take a ride in one of the special buses that offer accessibility to the glacier surface itself. The bus runs farther every year. Repeat taken by MLP in 2011. #columbiaicefield #athabasca #climatechange #glacier #glacierretreat #science #repeatphotography #landscapechange #landscapephotography #mountains #mountainlegacyproject #survey

A post shared by Mountain Legacy Project (@mountainlegacyproject) on

El estudio no es un análisis global

“Esperábamos resultados similares, encontramos algunas áreas que habrían respondido [a los parámetros ofrecidos por los estudios anteriores] y otras que no”, dijo a Eos Andrew Trant, autor principal del nuevo trabajo y ecologista de la Universidad de Waterloo, Canadá. “Lo que vimos fue una respuesta bastante uniforme”, agregó.

Los científicos piensan que la diferencia podría derivarse del hecho de que este estudio, aunque cubre una vasta área de las Rocosas Canadienses, no es un análisis global que abarque diversos ecosistemas. Sin embargo, la diferencia también podría deberse al uso de una línea de tiempo más larga que otros estudios.

Con decenas de miles de imágenes aún por reproducir, el Proyecto Legado de la Montaña espera continuar documentando el cambio a través de las Rocosas en los años venideros. Los científicos también están usando el conjunto de datos para evaluar los cambios debidos a la recesión glacial, el fuego y la actividad humana. Los posibles proyectos que se pueden hacer con las imágenes, “son interminables”, dijo Trant.

View this post on Instagram

Mt Assiniboine Provincial Park in the heart of the Canadian Rockies seen from Mount Cautley. The black and white inset image was taken in 1916 by surveyor Arthur Wheeler during his work establishing the BC-Alberta border. In 2017 a Mountain Legacy Project field crew rephotographed the scene from exactly the same spot. By using Google Earth to identify topography in the historic images, researchers can identify roughly where the photographer stood. More precise location work happens once the rephotographic crew is in the field. #mtassiniboine #climatechange #science #survey #repeatphotography #landscapephotography #landscapechange #mountains #mountainlegacyproject #thenandnow #nowandthen #photooftheday

A post shared by Mountain Legacy Project (@mountainlegacyproject) on

¿En qué consistió el estudio?

El equipo liderado por Trant estudió las fotografías tomadas en 1927 por los topógrafos Morrison Parsons Bridgland y Arthur Oliver Wheeler, que un día nublado subieron desde el desagüe de Owen Creek (hoy donde está el Parque Nacional de Banff, al suroeste de Canadá) para tomar una serie de fotos de las montañas a lo largo del río Saskatchewan del Norte.

Bridgland y Wheeler tenían el objetivo de hacer los primeros mapas topográficos precisos de la región, lograron más de 140.000 negativos de alta resolución. Pero en el proceso crearon algo mucho más grande de lo que podrían haber imaginado: un documento que 100 años después permitió analizar los cambios en el paisaje comparándolas con las nuevas fotografías tomadas por el equipo de Trent.
Después de 89 años, llegaron con cámaras digitales a la cordillera de 2.590 metros en helicóptero para seguir las exactas huellas de los topógrafos Bridgland y Wheeler. Los científicos caminaron por las cumbres de la cordillera, y tomaron 8.000 fotografías. Publicaron los resultados en Scientific Reports.

  • Fuente: sputniknews

Redacción Digital

 
Redacción Digital