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Publicado el 30 Diciembre, 2020 por Redacción Digital en Ciencia
 
 

Con visión de 20-20

El boom de medicamentos destinados a doblegar la covid-19, el despegue del comercio electrónico y de aplicaciones celulares, así como la puesta en práctica de nuevas políticas para estimular la innovación, marcaron el pulso científico de Cuba durante un año congelado por la pandemia

Por NAILEY VECINO PÉREZ

La vacuna contra la covid-19, Soberana 01, demostró de forma general una alta seguridad, sin efectos adversos importantes y con sus cinco fórmulas aplicadas en más de 100 personas. (Foto: BIOCUBAFARMA)

La vacuna contra la covid-19, Soberana 01, demostró de forma general una alta seguridad, sin efectos adversos importantes y con sus cinco fórmulas aplicadas en más de 100 personas. (Foto: BIOCUBAFARMA)

Parecía que este año vendría cargado de buena suerte, signado por la agudeza visual 20-20 que pocas veces marcan las Tablas de Snellen. Sin embargo, con la llegada del nuevo coronavirus en marzo, terminó siendo un año ciego, excepto para las ciencias, que tuvieron que graduar lentes para enfrentar desde otros enfoques la actual emergencia sanitaria.

Si hay un sector que ha sobresalido el presente año ha sido precisamente el científico-tecnológico, volcado hacia la búsqueda de tratamientos ante la pandemia de la covid-19. La readaptación de medicamentos ya en uso, para tratar la enfermedad, así como la producción de vacunas y antivirales, fueron tareas de primer orden en este período. Meses de confinamiento dieron al traste, asimismo, con el despegue del comercio electrónico, marcado por el auge de las diferentes plataformas de pago online y aplicaciones para celulares.

Estos, entre otros temas, conforman la agenda de los sucesos más relevantes de la ciencia cubana en 2020.

Readaptar y producir contra la covid-19

La llegada al país de una enfermedad insólita y desconocida implicó una concepción integral y sistemática entre instituciones y expertos de los diferentes campos científicos para combatirla.

Fármacos utilizados en otros padecimientos fueron readaptados y empleados en pacientes positivos al virus, o para prevenir la infección en grupos de riesgo. Tal es el caso de Biomodulina T, inmunomodulador biológico fabricado a partir de 2008 por el Centro Nacional de Biopreparados y empleado básicamente en el tratamiento de infecciones respiratorias.

Otros, como el factor de transferencia Hebertrans o el Heberferón (combinación de interferón Alfa 2b e interferón gamma), y la formulación nasal Nasalferón -fabricados por el Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología (CIGB)-, se utilizaron con fines preventivos para estimular la inmunidad en grupos vulnerables, incluido el personal de salud.

También el péptido inmunomodulador con propiedades antinflamatorias Jusvinza, y la vacuna antimeningocócica Vamengo-BC, producto del Instituto Finlay de Vacunas, resultaron efectivos en la disminución de las posibilidades de complicaciones en pacientes positivos al virus.

Anteriormente se había experimentado con soluciones como la vacuna contra la Hepatitis B, Heberbiovac HB, y la vacuna antirrábica, desarrollada también por el CIGB, así como con productos -ejemplo, el Cimavax- de importantes resultados contra el cáncer de pulmón.

El 26 de noviembre se aprobó la fase de ensayos clínicos para dos nuevos proyectos de vacunas: Mambisa, que se aplicará por vía nasal, y Abdala, que se administrará por inyección intramuscular. Con estos fármacos, Cuba completa cuatro candidatos vacunales anticovid, resultado atribuido al trabajo conjunto de instituciones ya mencionadas como el Instituto Finlay de Vacunas y el Centro de Inmunología Molecular (CIM) y la colaboración del Laboratorio de Síntesis Química y Biomolecular de la Universidad de La Habana.

El primero de estos, Soberana 01 -registrado en agosto pasado- convirtió a la Isla en el único país de América Latina y el Caribe, y el número 30 a nivel mundial, en recibir autorización para comenzar pruebas clínicas de una vacuna contra el coronavirus.

A esta experiencia se sumaría más adelante el candidato Soberana 02. Ambos forman parte de los 47 candidatos vacunales registrados a nivel global por la Organización Mundial de la Salud contra el SARS-CoV-2.

Y si acaso estos datos le pudieran resultar aún irrelevantes, recuerde que son logros que aporta Cuba, un país tercermundista, sometido a medidas coercitivas unilaterales y azotada por un férreo bloqueo comercial, financiero y económico.

El comercio electrónico llegó para quedarse
Transfermóvil comercio electrónico

Transfermóvil ofrece nuevos servicios como el pago de la cuota del servicio doméstico de internet Nauta Hogar, la recarga de cuentas de usuarios de los Joven Club y mejoras en el pago de impuestos y tributos. (Foto: PRENSA LATINA)

La aparición del nuevo coronavirus marcó también un parteaguas en el escenario del comercio electrónico. El imperativo del aislamiento social llevó a muchos a optar por compras en línea, sobre todo de alimentos, tras el lanzamiento del servicio de tienda virtual, pago electrónico y delivery (entrega) denominado Tuenvío.

Esta plataforma de mercadeo en línea se inscribe como la primera diseñada para esta actividad dentro del territorio nacional, pues antes solo era posible realizar la compra y pago en divisas desde el exterior mediante páginas web alojadas fuera del país, y se integraba la entrega utilizando la red local organizada para completar el servicio.

Herramientas como Transfermóvil y Enzona, con versiones para la web y de aplicaciones para celulares, reportaron un incremento de usuarios ante las facilidades de dichas pasarelas de pago para acceder a más de una veintena de prestaciones. Al cierre de esta edición, solamente Transfermóvil registraba más de un millón de clientes activos, cifra promovida durante el año tras el lanza-miento de una nueva versión que permite solicitar la apertura de tarjetas en Moneda Libremente Convertible (MLC).

Con la autorización del Banco Central de Cuba al Banco de Crédito y Comercio (BANDEC), al Banco Metropolitano (BM) y al Banco Popular de Ahorro (BPA) a emitir tarjetas asociadas a cuentas denominadas en dólares norteamericanos (USD), además de las tarjetas AIS USD de Fincimex, se abrieron en el país las operaciones y cuentas en MLC, y con estas, una mayor trazabilidad en las operaciones sin circulación de dinero en efectivo.

En tanto, aplicaciones como Viajando, Comprando en Cuba o Trenes han sido vitales para realizar operaciones como la compra de boletos de viaje y productos de aseo u otra necesidad, todo ello sin desplazamientos ni colas.

Las proyecciones con el comercio electrónico contemplan con-solidar, perfeccionar y extender los pagos digitales. El año 2020 demostró que este método efectivamente llegó para quedarse, pero también que resulta imprescindible disponer de una mejor infraestructura para respaldarlo. En ello desempeña un papel fundamental la búsqueda de soluciones nacionales a partir del desarrollo de la industria electrónica, lo cual no solo incrementaría las capacidades de empleo, sino que daría a la nación soberanía tecnológica en varios productos.

El crecimiento exponencial que tuvo la demanda del comercio electrónico en medio de condiciones anormales como las impuestas por la pandemia, provocaron una gran ineficiencia del servicio y el colapso de las plataformas digitales. Eso obligó a sus desarrolladores a buscar a la carrera alternativas cibernéticas y logísticas, pero jamás, ni a los organizadores o los clientes les pasó por la mente renunciar a este salto tecnológico que llegó para quedarse.

El Parque de la UCI
Con la creación del Parque Científico Tecnológico en la UCI se aprueba por primera vez en el país que una universidad sea accionista de una sociedad mercantil ciento por ciento cubana. (Foto: CUBADEBATE)

Con la creación del Parque Científico Tecnológico en la UCI se aprueba por primera vez en el país que una universidad sea accionista de una sociedad mercantil ciento por ciento cubana. (Foto: CUBADEBATE)

Un manojo de estrategias y leyes, pensadas y aprobadas durante largo tiempo, verían sus primeras implementaciones durante 2020, un año que prometía ser grande para darle un vuelco a la creatividad nacional.

La nueva Política de Ciencia, Tecnología e Innovación adoptada por el país propone modernas y audaces medidas que, en resumen, buscan estimular la actividad investigativa mediante la creación de oportunidades e incentivos. De tal suerte, se espera frenar la desaceleración de la producción científica, así como potenciar los resultados que con sus progresos incidan en el desarrollo de la sociedad cubana y el incremento de las exportaciones.

Una de esas estrategias anunciadas es la creación de múltiples parques tecnológicos, cuyas infraestructuras sirvan para la formación e incubación de nuevas empresas tecnológicas y de ciencias.

En 2020, el primer Parque Científico Tecnológico de La Habana se inauguró en la UCI como resultado de la política aprobada en el país sobre los nexos entre las empresas innovadoras y los centros de educación. El parque cuenta ya con una cartera de alrededor de 40 proyectos, que pueden ser presentados por cualquier forma de gestión, sean cubanos o extranjeros. Está concebido para gestionar y brindar servicios básicos tecnológicos y de valor añadidos que garantizan su funcionamiento. Además, gestionará proyectos de investigación, desarrollo e innovación asociados a las tecnologías de la información y la comunicación, y posibilitará la creación, incubación y funcionamiento de nuevas entidades tecnológicas.

Será en este parque donde, por ejemplo, el Gobierno cubano comenzará a desarrollar y producir sus propios drones, de acuerdo con en el plan de innovación para diversificar la funcionalidad de los originariamente denominados Vehículos No Tripulados (VNT).

También se vislumbra como el espacio donde se multiplicará la programación de múltiples aplicaciones informáticas, que es una de las tendencias tecnológicas de mayor crecimiento en el país.

Economía protagonista

Con perspicacia, más que visual, han tenido las ciencias económicas que sortear los obstáculos de este año gris, pero que ha traído aparejado, a su vez, una de las mayores transformaciones económicas sufridas por el país en décadas.

Es evidente que la covid-19 no ha representado solo una crisis sanitaria. Desde el punto de vista económico, el mundo ha registrado también severas afectaciones por la disminución de la actividad mercantil, la caída en la demanda de servicios de turismo, el desplome de precios de los productos básicos y gastos adicionales en salud y protección, entre otros factores. Específicamente en Cuba, todos estos componentes se unen y empujan aún más el dedo sobre las heridas que ya están abiertas.

Ha tocado a economistas, contadores y auditores cubanos, la peliaguda tarea de reajustar la estrategia económico-social del país para recuperarse de la crisis generada por el coronavirus, con estudios que verán resultados decisivos en 2021, con el reordenamiento que incidirá asimismo en la actividad investigativa en Cuba.

Es así como, en resumen, la ciencia suma puntos a su average de estocadas frente a las adversidades. En un año que parecía poco productivo, ya usted lo vio, logró salirse con la suya y graduarse casi a la medida, ajustarse al 20-20. Eso sí, será preciso que 2021 retome a Galileo para que todos disfrutemos de ciencia y tecnología con una vista telescópica.


Redacción Digital

 
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