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Publicado el 19 Diciembre, 2020 por Redacción Digital en Ciencia
 
 

Por primera vez podemos mirar al interior de Marte

Estiman que nuevos eventos geológicos permitan obtener evidencias más precisas acerca del interior del planeta rojo
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vista de sonda en marte

© Foto : NASA/JPL-Caltech

Hace poco más de dos años, el mayo de 2018, la NASA envió al planeta rojo la sonda InSight, cuyo objetivo era recoger pistas acerca del interior de Marte a partir del temblor de distantes martemotos y del calor profundo que se escapa de su suelo. Pese a numerosas dificultades enfrentadas en la misión, los científicos finalmente han logrado entender mejor las características geológicas del planeta y de su formación hace miles de millones de años.

Los resultados obtenidos muestran que la corteza del planeta rojo es sorprendentemente delgada, su manto es más frío de lo esperado y su enorme núcleo de hierro todavía sigue fundido, detalló la revista científica Science.

Obtener la evidencia necesaria en Marte ha sido más difícil de lo que preveían los científicos. El suelo pegajoso del planeta ha frustrado el trabajo de la sonda de calor de InSight. Además, en los últimos meses los fuertes vientos registrados en la superficie marciana han afectado la operación de los sensibles sismómetros de la sonda. Por si no fuera suficiente, el planeta no ha sido sacudido por los esperados martemotos de magnitud superior a 4,5, los cuales permitirían entender mejor la composición de sus profundidades.

Sin embargo, dos sismos moderados, de magnitudes 3,7 y 3,3, han ayudado a resolver parcialmente el misterio acerca de la corteza de Marte y de lo que existe debajo de ella.

Al analizar las ondas emitidas por los martemotos, los científicos han logrado descubrir que el grosor aproximado de la corteza marciana es de entre 20 y 37 kilómetros. Es decir, inesperadamente más delgada que la de nuestro planeta. Los investigadores creían que Marte, un planeta más pequeño y con menos calor interno, poseía una corteza más gruesa, con el calor escapando por conducción limitada y episodios de vulcanismo.

Su corteza relativamente delgada podría significar que el planeta ha perdido calor de manera eficiente, reciclando su corteza inicial, en lugar de simplemente acumularla, como una forma rudimentaria de tectónica de placas.

Después de dos años terrestres, es decir, aproximadamente un año marciano, los científicos estiman que nuevos eventos geológicos permitan obtener evidencias más precisas acerca del interior del planeta rojo. Si bien Marte no ha cooperado con los expertos hasta el momento, el geofísico Bruce Banerdt, investigador principal de InSight, espera que un gran maremoto azote el planeta en breve y permita entender los datos con más claridad.

Fuente: sputniknews

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Redacción Digital

 
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