Garapiña
Muchas veces vemos con cierta pena que las personas desechan las cáscaras de la piña, sin darse cuenta de que en este fruto se aprovecha todo. Si usted pone esos aparentes “desechos” a fermentar, obtendrá una deliciosa y refrescante bebida, sobre todo en este ardiente verano
Garapiña
A cargo de la REDACCIÓN DIGITAL
Como esta receta resulta de aprovechar las cáscaras de piñas que se han usado para otros fines, no tiene proporciones, pero sí le diremos cómo hacerla
Preparación:
Tome las cáscaras, lávelas bien y colóquelas en un recipiente de cerámica o de cristal –nunca de metal-; écheles agua hasta cubrirlas con una tela fina y póngalas a fermentar, como mínimo, tres días. Puede ser más tiempo, pero procure no revolver, ni mover para que no se convierta en vinagre. Pasado el tiempo prudencial, cuele el refresco y añádale azúcar. Sírvalo bien frío.











Cuando formé parte por parte de España, del VII Contingente de la Brigada Internacional de Trabajo José Martí, vivíamos en en CIJAM (Campamento Internacional Julio Antonio Mella), en el poblado de Guayabal, en Artemisa. En una de las visitas al poblado, una de las familias me dio a probar la garapiña casera que había elaborado y que reproduzco en la página 69 de mi libro BRIGADISTAS EN CUBA:
“Se machacan los trozos de piña y se cuela el jugo obtenido, que se mezcla con zumo de toronja, canela, unos clavos de olor, algo de azúcar y las cáscaras de la piña. Se deja en un recipiente bien cerrado y después de tres días se saca, se cuela y se añade hielo a discreción”.
Por cierto amigos, el compañero Reinaldo Peñalver Moral me hizo una entrevista para vuestra revista. Año 73. Número 45. Noviembre 6 de 1981. Aparezco en la página 43.
También fui Brigadista en 1980 y 1982. Un abrazo. PATRIA O MUERTE… VENCEREMOS.