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Publicado el 23 Agosto, 2021 por ACN en Cocina
 
 

Las especias: “alma” de una excelente cocina

Es probado que, uno de los de mayor empleo en la cocina cubana, el ajo, combate las infecciones, es un potente antiinflamatorio, aumenta las defensas, mejora la circulación, resulta un expectorante muy eficaz, y previene la hipertensión, entre otras muchas bondades
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Las especias: “alma” de una excelente cocina.

Sin especias no hay excelencia en la cocina. (Foto: onlinetours.es).

A cargo de MARITZA PADILLA VALDÉS

Capaces de convertir al más insípido de los compuestos en un excelente plato, las especias, acompañantes de guisos, salsas, postres, asados y hasta bebidas, regalan cada día su aroma, y para hacer justicia, precisamente se han convertido en el “alma” de la cocina.

Y ese mérito lo han ganado, no sólo a golpe de buena presencia, sabor y color de los alimentos preparados, sino también por el aporte de grandes nutrientes y beneficios al organismo humano.

Es probado que, uno de los de mayor empleo en la cocina cubana, el ajo, combate las infecciones, es un potente antiinflamatorio, aumenta las defensas, mejora la circulación, resulta un expectorante muy eficaz, y previene la hipertensión, entre otras muchas bondades.

En cambio, el orégano, el protagonista de los asados,  destaca por su concentración en nutrientes, tiene gran poder antioxidante posee elevados niveles de potasio, calcio, hierro, fósforo, ácido fólico y magnesio, mientras que el laurel, uno de los condimentos más aromáticos, posee gran valor nutricional, toda vez que contiene vitamina A y C, ácido fólico, potasio y calcio en grandes cantidades.

Haciendo historia, textos digitales coindicen en que la mayor parte de los aromáticos elementos provienen originariamente del Oriente y los musulmanes y asiáticos los utilizaban desde la antigüedad, más por sus poderes curativos, para embalsamar, conservar los alimentos, teñirlos y hacer perfumes, que por su importante aportación en la cocina.

Se cree que fueron los romanos, los primeros en utilizar las especias para condimentar sus platos y así mejorar su sabor, en tanto los fenicios, por su parte, las difundieron por todo el Mediterráneo a través de grandes rutas provenientes de Asia, conocidas como “la ruta de las especias”.

Particularmente la pimienta, originaria de la India, se utilizaba desde el 2000 AC, y varios siglos después, la especia se seguía comerciando ampliamente a través del Imperio Romano.

Resaltan los poderes vasoconstrictores atribuidos, al ser beneficiosa para las varices, el útero, hemorroides, la vejiga, los problemas hepáticos y gracias a sus aceites esenciales, tiene cualidades antioxidantes y anticancerígenas.

Fue considerada además como un valioso artículo de lujo, añaden documentos digitales, y tanto es así que, durante el saqueo de Roma por los visigodos antes de su caída en 410 DC, una de las multas pagadas por el Imperio Romano para recuperar su ciudad, ascendió a tres mil libras de granos de pimienta.

Y aunque posteriormente fue destronada como especie lujosa, siempre resultó un bien muy preciado y hoy en día continúa siendo uno de los productos más importantes a nivel mundial, al representar el 20 por ciento (%) del total del comercio de especias en el planeta.

Enraizada en la gastronomía de la isla, qué cubano se resiste a un buen estofado, un chilindrón o una tamalada, con el sello único de la que para muchos es “la reina” de las especias. (ACN).

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