¿Cómo hacer para tratar las durezas y callosidades en los pies?
Baños de avena para durezas y callosidades en los pies
Uno de los problemas más comunes de nuestros pies son las durezas y las callosidades producidas por el calzado. Para ellas:
Ingredientes:
– 2 tazas de copos de avena
– 1 taza de bicarbonato
– 4 litros de agua
Preparación:
Se ponen en una cazuela el agua y la avena, todo en frío.
Se dejan hervir unos cinco minutos.
Se deja que enfríe hasta que se pueda realizar el baño, y se añade el bicarbonato, removiendo bien.
Hay que mantener los pies sumergidos una media hora.
Gel de baño de eucalipto
Ingredientes:
– 1 taza de hojas de eucalipto
– 6 cucharadas de jabón duro rallado
– 1 ½ litros de agua destilada
Preparación:
Se colocan en un cazo las hojas de eucalipto, se vierte el agua encima, y se pone a hervir a fuego lento durante 15 minutos.
Se retira el recipiente del fuego y dos horas más tarde se cuela su contenido.
Se hierve de nuevo la infusión y se añade el jabón, removiendo hasta que quede bien disuelto.
Una vez fría la mezcla, se envasa, se etiqueta y se guarda en la nevera.
Este gel, además de poseer un agradable aroma, alivia el cansancio de los músculos y los síntomas de fatiga.
EJERCICIOS PARA EL CUIDADO DE LOS PIES
Conservar los pies libres de callosidades, de durezas y deformidades producidas por calzados inadecuados es mucho más que una cuestión de estética: el estado general de estos afecta nuestra salud.
No en balde, sobre los pies descansa el peso de todo el cuerpo, y son un factor esencial del equilibrio. La salud de estos es muy fácil de mantener si se realizan con regularidad algunos de estos sencillos ejercicios:
• Andar descalzo cada día, al menos durante 10 o 15 minutos.
• Flexionar y girar los tobillos.
• Flexionar y girar cada uno de los dedos del pie con la mano.
• De pie, con los pies juntos, elevarse lentamente hasta quedar apoyado en las puntas de los dedos. Luego, bajar poco a poco hasta que los dos talones se apoyen en el suelo.
• Recoger canicas con los dedos de los pies.
• Caminar sobre los talones.
• Caminar primero sobre los costados internos de los pies, y luego sobre los externos.
Cada uno de los ejercicios indicados debe repetirse al menos 10 veces. Su realización estimula la circulación sanguínea y contribuye a eliminar toxinas.




HIPERQUERATOSIS O DUREZAS:
Con la terminología científica de HIPERQUERATOSIS, más conocidas por durezas, nos referimos al engrosamiento de la epidermis en zonas amplias.
Una hiperqueratosis es un engrosamiento de la piel, compuesto por células muertas, queratinizadas, descamadas, impactadas y distorsionadas en zonas de fuerte roce, fricción o presión, lo que en un principio es simplemente un acumulo de queratosis o acumulo de queratina, con el tiempo y el descuido puede transformarse en la formación de grietas, profundas y dolorosas de difícil curación.
Prevención:
La falta de hidratación en pieles secas o con anhidrosis, es uno de los motivos para que dicha capa cornea se acumule, formándose la hiperqueratosis; por lo que una hidratación diaria, con cremas con urea, así como un calzado cómodo y fisiológico, sin tacones superiores a cuatro centímetros y el uso de calcetines o medias de algodón lana o hilo, evitando los calcetines o medias acrílicos, son las mejores medidas preventivas.
La mayoría de los tratamientos intentan ablandar la queratina y eliminar la piel engrosada. Lo que debes hacer es no permitir que aparezca el núcleo, esa cascarita marrón que suelen tener, la que causa el dolor, que la notas cuando ya tienen un tiempo de haber salido. Para que esto no suceda, DIARIAMENTE, después del baño, pásales SUAVEMENTE la piedra pómez natural. Esto lo haces sobre los callos y toda dureza que tengas en tus pies. Esta pasada diaria no permitirá que el callo produzca el núcleo, luego aplicas una crema humectante. La aplicación tópica, dos veces al día, de vaselina salicílica al 20%, ha mostrado ser muy eficaz en la mayoría de los casos por tener acción queratolítica, pero cuidado puede haber irritaciones.
Evolución:
La hiperqueratosis puede ir pasando por diferentes fases:
o Periodo de sensibilidad o fase de hiperqueratosis: simplemente es un engrosamiento de la epidermis, los dolores son poco acusados.
o Periodo doloroso o fase higroma: Se constituye la bolsa serosa, además de la hiperqueratosis superficial existen puntas corneas, esta inflamación puede progresar, provocando intensos dolores
ALGUNOS CONSEJOS PARA EL AUTOCUIDADO:
Es recomendable:
• Lavar los pies todos los días con agua y jabón y secarlos meticulosamente con toalla suave de algodón, especialmente entre los dedos. Para aquellas personas que no lleguen a sus pies, pueden utilizar, si el caso lo requiere, un secador o ventilador con aire frío o tibio a 50 cm de distancia de sus pies.
• Hay que lavar el pie, no ponerlo en remojo o sumergirlo durante mucho tiempo, pues esta práctica debilita la piel, la macera y la hace susceptible a infecciones.
• Usar lanolina o crema semejante, para humectar la piel y prevenir fisuras. No se debe colocar crema entre los dedos pues favorece la proliferación de hongos y bacterias. Si la piel es húmeda y transpira, se deben utilizar talcos,desodorantes o alcohol-éter para pie, aconsejados por el podólogo.
• Mejorar la circulación de la sangre en los pies puede ayudar a prevenir problemas. La exposición a temperaturas frías o calientes, la presión de los zapatos, el estar sentado durante períodos largos o el tabaquismo puede reducir el flujo de sangre en los pies. Incluso sentarse con las piernas cruzadas o usar ligas elásticas o calcetines ajustados pueden afectar la circulación.
• Usar medias o calcetines limpios, en lo posible de fibras naturales: algodón en el verano y lana en el invierno. No usar medias zurcidas o rotas, con costuras, ajustadas u holgadas. No usar ligas, pues impiden la buena circulación sanguínea.
• Toda lesión en el pie debe ser evaluada.
• Inspeccionar diariamente los pies: Si hay disminución de la visión o del movimiento, se debe solicitar ayuda a otra persona para la revisión periódica de los pies. También se puede utilizar un espejo para visualizar mejor la planta del pie. Buscar: ampollas, durezas, grietas, erosiones, zonas enrojecidas con calor local o inflamación, escamas o zonas de dolor.
• No usar antisépticos fuertes, ni callicidas.
• Al lastimarse los pies, se debe lavar la herida con abundante agua y jabón neutro, secar bien con una toalla limpia o papel absorbente desechable, colocar un vendaje con gasa y acudir a un centro de salud.
• Usar zapatos cómodos que calcen bien puede prevenir muchas dolencias del pie. El ancho del pie puede aumentar con la edad. Es conveniente medir los pies antes de comprar zapatos. La parte superior de los zapatos debe estar confeccionada en un material suave y flexible que se amolde a la forma del pie. El zapato debe de tener un tacón bajo o medio. La punta debe ser amplia que permita el movimiento de los dedos.
• Para evitar las uñas encarnadas, éstas se deben cortar dejando el borde recto y alineado con la parte superior del dedo. El mal corte produce uñas encarnadas, callos laterales, infección y dolor.
• No andar descalzo.(favorece las lesiones y la hiperqueratosis)
• Si los dedos están muy juntos, usar lana entre los dedos para prevenir posibles roces.
• No utilizar productos para los pies por propia iniciativa. Muchos preparados que se utilizan para los pies, tales como callicidas, desinfectantes o antisépticos y pomadas son lo suficientemente fuertes como para provocar una lesión.
• No aplicar calor directo (botella de agua caliente, almohadillas calientes, calentadores eléctricos, cobertores eléctricos) a los pies, ni estar muy cerca de la estufa, particularmente en presencia de neuropatía.
• Realizar ejercicio o caminatas diarias con calzado cómodo. En casa puede realizar ejercicios con las piernas y pies. El tipo de ejercicio, intensidad, duración y frecuencia de cada sesión, deben estar adaptados según la condición física.
• El sedentarismo debe evitarse.