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Publicado el 15 Marzo, 2015 por Rosa M. Cubela en Consejos
 
 

El éxito

Por ROSA M. CUBELAS

Javier Sotomayor con un grupo de fans

Javier Sotomayor, plusmarquista de salto de altura, si conoce el éxito

Muchas personas confunden el significado de “tener éxito” en la vida. Yo les recomiendo que analicen bien lo que ustedes denominan “éxito”, porque no siempre tiene que ver con lo que mucha gente imagina. No se cataloga por tus títulos, ni por las dimensiones de tu casa, ni por el auto si lo tienes, ni se trata de si eres jefe o subordinado, si escalaste una “posición” o si sales en las páginas de un periódico. Tampoco tiene que ver con el poder que ejerces sobre los demás, si hablas bonito, ni la tecnología que empleas en tu trabajo por brillante y avanzada que esta sea, ni se debe a la ropa que usas o los lugares que puedes frecuentar. No, eso no es tener un verdadero triunfo en la vida.
El legítimo éxito está dado en cosas aparentemente más sencillas y se debe a la cantidad de gente que te sonríe a diario, a la que amas y a los que admiran tu sinceridad y la sencillez de tu espíritu, a si te recuerdan cuando te vas. También se refiere a cuánta gente ayudas, a cuánta evitas dañar y si guardas o no rencor en tu corazón. Si basaste tu éxito en la desdicha ajena y si tus logros no hirieron a otras personas. Es tu inclusión con los otros, no tu control sobre los demás; es tu apertura hacia todos y no tu simulación para con ellos.
Asimismo, consiste en usar tu cabeza tanto como tu corazón; saber si eres egoísta o generoso, si amas la naturaleza y a los niños y te preocupas por los ancianos. Es tu bondad, tu deseo de servir, tu capacidad de escuchar y tu valor sobre la conducta ajena.
El sabio Albert Einstein decía: “Todos somos muy ignorantes. Lo que ocurre es que no todos ignoramos las mismas cosas”. Cuánta razón tenía y ahí precisamente radica la grandeza humana, en saber dar y recibir, en percatarnos de las pequeñas cosas que casi siempre son las más grandes e importantes. Por ello, queridos amigos, reflexionen y, si están equivocados, aún hay tiempo de cambiar, porque el éxito no es cuánto tienes, o cuánto puedes aparentar tener, recuérdalo.


Rosa M. Cubela

 
Rosa M. Cubela