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Publicado el 7 Marzo, 2015 por bohemia en Consejos
 
 

El placer de la lectura

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ninos-lecturasPara cualquier niño, esas historias de un mundo mágico imaginado y narrado con el fin de entretenerlos, tranquilizarlos o adormecerlos, leídas o contadas por los padres, se convierten en las primeras experiencias de orden significativo. Estas costumbres familiares ayudan a despertar en los más pequeños el amor por la lectura. Una pasión que puede cultivarse.

Cuando el niño lee solo

Es muy importante que les regales libros a tus hijos. Debes saber qué tipo de obras suelen preferir en los distintos estadios de su maduración intelectual y psicológica. Recuerda que no puedes imponer tus gustos, aunque cierta lectura a ti te parezca muy hermosa, interesante y conveniente, al niño puede resultarle horrible y aburrida. Utiliza la intuición y el afecto en este punto y permítele ejercer su derecho a seleccionar con libertad lo que lee.
Comenta tus lecturas con el niño. Estas conversaciones pueden ser muy enriquecedoras y te permitirán acercarte a la comprensión de su forma de pensar. También convídalo a comentar contigo sobre los libros que consume. No como una obligación o un examen, sino como un intercambio amistoso entre personas que comparten una misma afición.
Es en el núcleo familiar donde comienza la idea de la lectura como una actividad que contribuye a descifrar y entender el mundo que nos rodea. Enseñar a nuestros hijos a gozar con la lectura, a descubrir su encanto, significa contribuir a que su vida sea más plena.

Consejos

-Recuerda que se aprende con el ejemplo. Si tu hijo te ve disfrutar y dedicar un espacio de tu tiempo a la lectura, comprenderá que es una actividad importante.
-Dedica un espacio en la casa para los libros, donde el niño pueda también colocar sus propios ejemplares. Haz que sean vistos en el hogar como algo valioso.
-Es necesario dejar a su  alcance obras de colores llamativos que puedan palpar y manipular, para que se acostumbren a verlos como un elemento lúdico. Ellos mismos, observando a los adultos de la familia, aprenderán a sostenerlos, pasar las páginas, en fin a disfrutarlos.
-Utilízalos como premio, como regalo. Es muy negativo para su futuro obligar al niño a la lectura, como reprimenda por su mal comportamiento.
-Anímalos a que te acompañen cuando vas a las librerías, o en tus búsquedas en las bibliotecas. Convierte esa actividad en algo divertido e interesante.

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bohemia