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Publicado el 26 Marzo, 2016 por Redacción Digital en Consejos
 
 

Adorno y calidad de vida

Cómo cuidar las plantas de interior que embellecen el hogar y con ello aportan satisfacción y felicidad

Por Redacción digital

Planta de interior muy común en los hogares cubanos http://www.upsocl.com/

Las plantas de interior llenan de color y vida una estancia, pero no siempre resulta sencillo que se mantengan vivas y con buen aspecto. En principio sólo es necesario aportar la dosis adecuada de agua, luz y temperatura.

La luz

Las plantas no pueden vivir sin luz. Instale sus plantas de interior en los lugares más luminosos de la casa, cerca de las ventanas. En invierno, cuando la luz es menos intensa, coloque sus plantas cerca de las ventanas para que reciban la mayor luminosidad posible. La luz artificial (tubos fluorescentes o lámparas de mercurio o sodio) permiten que se puedan colocar en los sitios con menos luz.

Recuerda: demasiado sol puede quemar las hojas. Protege la planta de los rayos del sol y corta las partes dañadas. En caso que no tengan luz suficiente los tallos de las plantas crecen de forma desmesurada y las hojas amarillean.

Limpia a menudo las hojas de tus plantas porque el polvo provoca un efecto de pantalla para la luz.

La temperatura

La mayoría de las plantas de interior soportan la temperatura de los apartamentos. La mayoría de las plantas aprecian un descenso de algunos grados en invierno.

Evite las corrientes de aire, pueden perjudicar a las plantas y causar un choque térmico que las dañe.

En el verano puede colocar las plantas en el balcón, o en el jardín, pero evita sacar al exterior las plantas pequeñas o frágiles.

La humedad del aire o la higrometría

La mayor parte de las plantas de interior necesitan de humedad, algo imposible de conseguir en un apartamento. Para solucionar este problema: coloca los tiestos en bandejas rellenas con bolas de arcilla y agua. Al evaporarse el agua creará una atmósfera húmeda alrededor de la planta.

Vaporice abundantemente con agua insistiendo en el dorso de la hoja.

El riego

No hay reglas: el riego de las plantas de interior varía según la humedad ambiente, la temperatura.

Primero elija macetas de tierra cocida en lugar de los tiestos de plástico.

¡No la riegue demasiado! Una planta sobrevive mejor si le falta agua que si se la riega en exceso. Una vez cada 15 días es suficiente para las plantas con tallos gruesos o troncos, y una vez por semana para las otras.

Espere que la superficie de la tierra esté seca antes de regar.

En caso de exceso o de falta de riego, la planta se marchita y el follaje amarillea. En ese caso remueve la tierra. En el caso inverso, deja que la tierra seque y trasplántala a otra maceta.

Y además

El abono: puede abonarlas cada 15 días durante el periodo de crecimiento, entre marzo y septiembre.

Trasplante a otra maceta cuando las raíces de las plantas son demasiado grandes, crecen o florecen poco. El trasplante se debe llevar a cabo preferentemente al final del invierno.

La talla: es suficiente con cortar a menudo las hojas y los tallos secos.

El tutor: coloca un tutor que permita sostener las plantas muy altas.

(Con información de enfemenino.com)


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