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Publicado el 14 Abril, 2016 por Rosa M. Cubela en Consejos
 
 

Remedios caseros

La mejor solución para evitar las grietas en los pies es usar zapatos cerrados y ponerse una crema humectante todos los días. Pero si ya tus pies se han resecado y tienes grietas, puedes probar los siguientes remedios caseros.
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A cargo de ROSA M. CUBELAS

Eliminar de manera efectiva los callos en los pies con remedios caseros.

La piedra pómez es un aliado perfecto para combatir las callosidades. (Foto: ot-toulouse.com).

PARA TALONES AGRIETADOS Y RESECOS

Algunas condiciones de salud pueden provocar los talones agrietados. Pero la causa más común es por ponerse zapatos abiertos como sandalias o pantuflas o caminar con los pies descalzos. Esto hace que la piel de los talones se reseque y la próxima vez que corras o camines la piel reseca se agrieta por el peso del cuerpo.

Piedra pómez y baño

Antes de acostarte, remoja los pies en agua caliente durante 15 a 20 minutos. Luego frota los talones con una piedra pómez, teniendo cuidado de no maltratar las zonas agrietadas. Poco a poco se irán desprendiendo las células muertas, revelando una piel más suave. Después enjuágatelos y sécalos, te pones una crema humectante y te pones calcetines.

Este procedimiento se repite todas las noches hasta alcanzar los resultados deseados. De ahí en adelante si deseas conservar los pies suaves y sin grietas debes usar zapatos cerrados y usar crema humectante todas las noches.

Crema de aguacate y plátano

Para hacer la crema, se tritura la mitad de un aguacate y un plátano pequeño. Se revuelve bien y se unta como mascarilla en los talones. Se envuelven los pies en papel plástico del que se usa para tapar comida y se deja unos 20 o 30 minutos y se lava. Se repite tres veces por semana hasta obtener los resultados deseados.

Exfoliante de limón para suavizar la piel dura

Este exfoliante es para eliminar los tejidos muertos de los talones que hace que el pie se sienta rugoso y áspero. Solo se debe usar si la piel no se ha agrietado mucho ya que si se pone en lugares abiertos va a arder mucho.

Para hacer la receta se revuelve media taza de azúcar con un cuarto de taza de jugo de limón. Se mezcla bien, se humedecen los pies y se masajean los parches de las zonas ásperas y resecas con el exfoliante en movimientos circulares. Se lava con agua. Se repite todos los días hasta que la piel se renueve y quede suave.

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Rosa M. Cubela

 
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