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Publicado el 26 Septiembre, 2017 por Rosa M. Cubela en Consejos
 
 

Para cuidar su espalda

En la espalda suelen ser muy frecuentes las impurezas, los cúmulos de grasa infectados y los puntos negros. La limpieza y la hidratación son claves para mantenerla lisa y suave

Para cuidar su espalda.A cargo de ROSA M. CUBELA

Es misteriosa, llamativa y, anatómicamente, juega un papel fundamental. Empezando por la nuca, importante en la seducción; se extiende musculosa en los hombros y acaba en un juego de curvas en las caderas.

En la espalda suelen ser muy frecuentes las impurezas, los cúmulos de grasa infectados y los puntos negros. La limpieza y la hidratación son claves para mantenerla lisa y suave. Con productos hidratantes se pueden aplicar, además, masajes para tonificar la piel y los músculos.

Una piel espectacular no sirve de nada en esta zona del cuerpo si está deformada por malas posturas o flacidez. La natación la mantendrá en buena forma, mientras que la gimnasia con aparatos y estiramientos la corregirá. Para dar flexibilidad y tono muscular te indicamos unos ejercicios que se pueden hacer en la casa de una forma muy sencilla:

-Siéntate sobre los talones con las manos sobre las rodillas, alarga la nuca y desplaza lentamente las manos al suelo sin doblar la espalda. Repite al menos tres veces.

-Siéntate frente a una pared con las piernas flexionadas e intenta apoyar la región lumbar y la nuca en el muro, deslizando en movimientos ascendente y descendente la nuca.

-En una silla sin respaldo estira los brazos teniendo cogido un palo por los extremos. Luego flexiona los brazos por detrás de la espalda hasta la altura de los hombros.

-Acuéstate y estira la espalda lentamente todo lo que puedas con los brazos hacia atrás.

-Descansa los riñones en el suelo con las piernas flexionadas. En la espiración mete el vientre y en la inspiración sácalo curvando la zona lumbar.

Buenos consejos: No es bueno estar demasiado tiempo sentado. Usa un colchón duro para dormir y no lo hagas nunca boca abajo, mejor de costado con las piernas flexionadas o boca arriba. La almohada debe ser fina. Camina con los hombros echados para atrás, la espalda recta, el abdomen apretado y la cabeza y los músculos firmes. La espalda soporta el peso del cuerpo, y puede reflejar las tensiones y estrés de la vida diaria.


Rosa M. Cubela

 
Rosa M. Cubela