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Publicado el 20 Junio, 2019 por Rosa M. Cubela en Consejos
 
 

Mango: más que saborearlo, conocerlo

Mango: más que saborearlo, conocerlo .
Foto: versveld.com

A cargo de ROSA M. CUBELA 

El mango es un árbol originario de países tropicales, crece en muchas zonas de América Central y el Caribe y es una fruta que se va integrando a la mesa de muchos países, aun cuando no se cultive en otros climas.

Esta fruta es nutritiva y curativa, rica en yodo y su valor vitamínico se basa principalmente en vitaminas B y C.

Su alto valor curativo se ve en casos de enfermedades de las encías, escorbuto, debilidad dental en general; combate los catarros; es muy eficaz en dolencias de los bronquios y actúa muy bien en trastornos estomacales.

Además ayuda en casos de estreñimiento, combate las mucosidades de la garganta evitando que se formen placas bacterianas que provocan infecciones; libera las vías respiratorias porque colabora en la mejor oxigenación de los órganos; combate ronqueras, fiebres, bronquitis, y es un auxiliar para hacer fomentos en casos de golpes o torceduras.

Se puede preparar un té con las hojas del árbol de mango: se coloca un puñado de hojas en agua para hervirlas durante unos minutos, luego se filtra y se deja entibiar. Este té resultante puede utilizarse en forma externa para hacer fomentos en casos de golpes.

Asimismo el té obtenido con las hojas de mango puede utilizarse para hacer lavados bucales ante enfermedades de la boca y dolores de garganta; mediante gárgaras durante unos minutos.

Con la semilla de la fruta se hace también una tisana con la cual se combaten parásitos intestinales. En este caso se hace hervir una semilla en una taza y media de agua durante 20 minutos, luego se deja entibiar y se toman tres cucharadas de esta decocción por la mañana antes del desayuno.


Rosa M. Cubela

 
Rosa M. Cubela