0
Publicado el 17 Octubre, 2019 por Rosa M. Cubela en Consejos
 
 

La mejor respuesta a tus calambres

Son espasmos musculares dolorosos que se desencadenan por una contractura muscular involuntaria y surge de algún movimiento forzado o en reposo. También son frecuentes en las mujeres, los llamados “cólicos” o calambres en la zona abdominal a causa de problemas menstruales
La mejor respuesta a tus calambres.

Foto: hsnstore.com

A cargo de ROSA M CUBELA

Tanto personas activas como sedentarias sufren de alguna contractura que suele afectar zonas musculares como las piernas, los brazos y hasta las manos.

Los calambres son espasmos musculares dolorosos que se desencadenan por una contractura muscular involuntaria y surge de algún movimiento forzado (fatiga muscular) o en reposo (sueño). También son frecuentes en las mujeres, los llamados “cólicos” o calambres en la zona abdominal a causa de problemas menstruales.

Otra forma de localizarlos es en trastornos circulatorios, considerados uno de los principales desencadenantes del problema (interrupción momentánea de la circulación sanguínea).

Un caso muy común de contracturas musculares se da en los deportistas, ya que la presión ejercida por las fibras musculares reduce el aporte de sangre al organismo.

Formas de remediarlo

Lo primero que debemos saber es que cualquier contractura muscular por pequeña que parezca debe ser relajada, con masajes o solamente estirando la zona. De esa forma se consigue remediar las molestias y disminuir las contracturas.

¿Qué hacer?

1-Mantener caliente los músculos que suelen contraerse (hacer precalentamiento antes de los ejercicios).

2-Dar masajes superficiales, rozando la piel.

3-Estirar el músculo contraído.

Calambres y alimentación

Los desórdenes en la ingestión diaria de alimentos son una clara señal de alarma en casos de calambres recurrentes. Para evitarlos deben tenerse en cuenta ciertos aspectos relacionados directamente con la alimentación:

-Muchas vitaminas y minerales: Deben consumirse alimentos ricos en calcio, magnesio, potasio, hierro y vitaminas B, C y D. Se encuentran en verduras de hojas verdes, soja, yogur, cereales y semillas de calabaza y girasol. El plátano es muy bueno para los calambres ya que posee potasio.

-Disminuir la grasa en la alimentación: Un aumento en el colesterol provoca trastornos en la circulación sanguínea, lo que dificulta su curso normal y los miembros (brazos y piernas) se acalambran.


Rosa M. Cubela

 
Rosa M. Cubela