1
Publicado el 5 Marzo, 2021 por ACN en Consejos
 
 

Vivir en armonía: posible y necesario

Respetar las creencias, formas de pensar, opiniones y gustos de cada miembro de la familia, siempre que estos no afecten al resto y acordar los límites que no deben sobrepasar puede ser un buen comienzo para evitar la aparición de conflictos
Vivir en armonía: posible y necesario.

Foto: bohemia.cu

Por MAGALY ZAMORA MOREJÓN

La vida moderna viene aparejada de numerosos retos en el plano familiar y si bien uno de ellos puede ser el incremento de las personas que viven solas, otro no menos importante es el de los hogares denominados multigeneracionales donde conviven abuelos, padres y nietos de diversas edades.

Entre las causas más comunes que conducen a esta situación se encuentran las limitaciones económicas que impiden contar con una vivienda propia, o la necesidad de cuidar de los miembros más vulnerables como aquellos en edad avanzada, niños pequeños o parientes con condiciones especiales.

Si bien las estructuras de estos núcleos  pueden ser más complejas –por la cantidad de personas o la brecha generacional–, no necesariamente ello significa que deban tener dinámicas  muy complicadas o que no puedan compartir en armonía.

Sociólogos y estudiosos  en temas de convivencia coinciden en que la clave del éxito radica en cumplir normas elementales  como el respeto mutuo, la tolerancia y el ejercicio efectivo de derechos y deberes.

Respetar las creencias, formas de pensar, opiniones y gustos de cada miembro de la familia, siempre que estos no afecten al resto y acordar los límites que no deben sobrepasar  puede ser un buen comienzo para evitar la aparición de conflictos.

También resulta vital repartirse las responsabilidades y  los quehaceres del hogar, en especial si existen adolescentes o niños pequeños, así como los gastos y el aporte de cada uno en correspondencia con sus posibilidades.

Ponerse en el lugar del otro, no levantar la voz, tolerar las diferencias, respetar el tiempo de los demás, mantener el orden y fomentar la cooperación resultan consejos útiles a tener en cuenta tanto dentro del hogar como en el vecindario.

Pero sobre todo puede ser de gran  utilidad para la comprensión de los miembros de la familia y para conocer más los unos de los otros, pasar tiempo juntos, siempre que sea posible, ya sea para compartir un programa de televisión, una comida o una conversación agradable donde todos participen.

Son  estos pequeños grandes momentos los que facilitan  conocerse mejor, aprender de las diferencias entre cada generación, transmitir experiencias y saberes, que  pueden resultar determinantes para construir la armonía que merecen en su hogar.

A fin de cuentas, las familias pueden ser de  todas las formas y tamaños, depende de cada uno de nosotros  sacar lo mejor de ella, comenzando por ser mejores nietos, hijos o padres y así estaremos creando los cimientos  para alcanzar el bienestar propio y el de los parientes que nos rodean. (ACN).


ACN

 
ACN