Foto. / actualidad.rt.com
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Crisis “silenciosa” en Washington D.C.

Un individuo podría detenerse a leer las últimas noticias en Internet sobre la frontera entre México y Estados Unidos y pensar que el mayor número de migrantes permanece en Texas, Florida o Arizona, a raíz del récord histórico de detenciones de la Patrulla Fronteriza, que durante los primeros 10 meses del año fiscal 2022 reportó más de 1.8 millones de detenciones en los límites con esos estados.

Aun así, el usuario podría continuar la ruta de los acontecimientos y percatarse de que Texas y Arizona envían centenares de indocumentados a la capital. Este internauta analizaría también que dicha decisión es una respuesta republicana ante la censura del llamado “Título 42”, orden de la era de Trump que retenía a las personas en México por “temores” a la pandemia de covid-19.

Texas (cuya historia social fue, sobre todo hasta finales del siglo XX, el relato de las tensiones entre los blancos y los mexicanos del sur) anunció en abril el traslado de latinoamericanos a Washington “para que en la capital supieran lo que viven los estados de la frontera”, según dijo su gobernador, Greg Abbot. Luego, el funcionario argumentó su decisión ante los medios: “Debido a la continua negativa del presidente Biden a reconocer la crisis causada por sus políticas de fronteras abiertas, tomamos medidas”.

A mediados de agosto, Florida anunció la transportación de migrantes a Delaware, la región natal de Joe Biden, y a principios de septiembre los autobuses llegaron a Chicago. Las autoridades locales tildaron esta iniciativa republicana como un acto “racista y falto de humanidad”.

Tras el creciente flujo de personas a ciudades del norte, las autoridades locales pidieron más provisiones. / milenio.com

Pero regresemos al usuario, que podría preguntarse si esta es una movida política para hacer campaña durante las elecciones intermedias. En ese sentido, Abel Núñez, director del Centro de Recursos Centroamericanos, explicó a la cadena británica BBC Mundo: “Al principio pensamos que era solo una jugada de propaganda política, que los gobernadores enviarían un par de transportes y cantarían victoria.

“Sin embargo, cuando los buses continuaron, entendimos que la situación era más seria. Y esto es una bomba de tiempo. Se está generando una crisis humanitaria silenciosa, una de las peores crisis humanitaria que ha vivido Estados Unidos”, agregó el funcionario.

Durante dos ocasiones, en agosto, Muriel Bowser, la alcaldesa de Washington solicitó el despliegue de la Guardia Nacional para atender a los migrantes, pero el Pentágono negó la ayuda por considerar que el cuerpo militar no está entrenado para lidiar con ese tipo de situaciones.

Según los testimonios de numerosas personas, antes de embarcar, las autoridades les hacen firmar un documento en el que aseguran que viajan al norte de forma voluntaria. Aunque la falta de coordinación entre los estados hace que en muchas ocasiones los grupos humanitarios no sepan de su llegada.

De acuerdo con las estadísticas, Texas y Arizona remitieron a más de 9 000 latinoamericanos a Washington D.C. desde abril. En el centro de estas noticias, el usuario también podrá advertir que los migrantes son los peones: llegan con muy poca información, a veces no saben por qué se suben al bus o a dónde van y, en la mayoría de los casos, no tienen ni idea de lo que sucederá con su futuro.

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