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Publicado el 11 Enero, 2016 por Redaccion Cultura e Historia en CubaMemoria
 
 

Cuba antes de 1959

¡Arriba corazones!: Nuestras campañas humanas

Artículo publicado el 15 de noviembre de 1959, edición 46
Caridad Sierra

Caridad Sierra

Escribe: Guido García Inclán

Desde hace años -¡muchos!- nosotros comenzamos a batallar sobre la necesidad imperativa que teníamos en nuestro país de fabricar SILLAS DE RUEDAS. Es un industria pequeña, donde se podían emplear algunos brazos expertos, y dar a nuestros pobres paralíticos una silla ortopédica –digamos- por $25.00. Todo eso -¡tan bello!- solo fue batallar, escribir, sembrar.

Hoy que, al parecer, todo fructifica –gracias a Dios- con el triunfo de la revolución HUMANISTA, ya creemos que vamos logrando nuestro objetivo. Un amigo, condiscípulo, de los que se han abierto paso en la vida a brazo partido, nos promete el estudio desea fabricación y la entrega a nosotros de esa producción, si es posible. No nos permite que demos su nombre, ni digamos cómo gira su firma industrial, quiere hacerlo como un aporte a la REVOLUCIÓN HUMANISTA sin otra pretensión de anuncio o publicidad.

Por supuesto, cuando su fábrica esté en funcionamiento nosotros lograremos de él su consentimiento para mostrar desde esta página humana la silla ortopédica en cuestión, y cómo es posible fabricarla en nuestro país. Nosotros hemos dicho muchas veces –el compañero nos lo recuerda- que, “MIENTRAS HAYA UN CUBANO QUE CAMINE, NO DEBE HABER OTRO QUE SE ARRASTRE POR EL SUELO”, ahora –de verdad- podremos dar cumplimiento a nuestro lema de batalla.

Por ejemplo: La señorita Caridad Sierra, al cumplir los ansiados quince años –magnífico despertar a la vida- lo único que pide a sus conciudadanos es UNA SILLA DE RUEDAS. ¡Ahí la ven ustedes! Siempre se ha tenido que arrastrar por el suelo como una culebra, sus brazos –robustos ya, debido al esfuerzo- han tenido que servirles de pie… ¡como los animales!

La pobre Caridad Sierra es vecina de Palmarito, zona rural del barrio de Chavela Norte, Mayarí, lugar muy cercano a Nicaro. El amigo Osiris Cisneros Díaz –responsable del Comité de Base en Nicaro, Oriente, es quien tiene tanto interés en lograr una silla de ruedas para Caridad. Nosotros prometemos a Osiris y a Caridad y al pueblo valiente de Palmarito que la primera silla ortopédica cubana que se fabrique se la enviaremos en nombre de esos muchachos del ejército VERDE OLIVO que nos dieron el más grato amanecer que jamás tuvo Cuba.

Después comenzaremos con otra batalla que nos agobia desde hace mucho tiempo: EMPLEO PARA LISIADOS. Hace algunos días leíamos una información del llamado “Servicio de empleos del estado de New York”, donde se reportaba con orgullo que desde 1934 hasta la fecha, más de medio millón de obreros físicamente impedidos o lisiados habían podido encontrar empleos lucrativos.

Alfred L. Green, alto funcionario de la Secretaria del Trabajo del estado de New York, dijo que tan solo en 1958 se había encontrado empleos a unos 30,000 lisiados, significando que esta misión es de suma importancia debido a que, de cada diez personas adultas, hay una que sufre de algún impedimento físico. Nosotros nos atreveríamos a decir que en Cuba el porcentaje es aún mayor, a pasar de nuestra pequeña población total, por lo tanto, esa misión es mucho más importante,

TENEMOS MUCHA FE –CUBANOS- EN EL FUTURO DE NUESTRA PATRIA. ¡ARRIBA CORAZONES!

NO SOY VAGO PROFESIONAL, NI PICADOR DE OCASIÓN.

Así nos dice Esteban Hurtado, vecino de Soledad número 107, Guayos, Las Villas. Y agrega: “No pido limosnas, no quiero ser carga pública. Le adjunto mi fotografía para que la publique, todo Sancti Spíritus y Guayos me conocen. Soy un ciudadano que ha consagrado toda su vida al trabajo honrado, y hoy se ve viejo y desvalido (88 años), sin la protección de un retiro o seguro. Somos mi esposa y yo. Nuestro caso no es el único, sabemos que en nuestro país hay miles de cubanos desocupados, ancianos y desvalidos; pero acudo a su rincón humano de BOHEMIA en busca de trabajo, un poco de pan, un techo”.

NUESTRO PROFUNDO AGRADECIMIENTO

Al amigo José Godoy Aguilar –ex cabo naval sanitario- por habernos enviado dos pedacitos de bonos del número 2049, sorteo número 29 del 10 de octubre para repartir su importe entre el personar de BOHEMIA, en caso de ser agraciados. También nos envió dos pedacitos para Hortensia Silva, de sierra maestra dos pedacitos para Apolonia González, de Los Palacios, y dos pedacitos para Francisco salas Tan, de Camagüey (lo bonos no salieron premiados, pero los bonos siempre tienen un gran valor para el ahorro y la vivienda).

Estaban Urtado

Estaban Urtado

Nuestro agradecimiento al amigo José Miguel Fathel Font por informarnos con alegría revolucionaria, desde Santiago de Cuba cómo ellos honran la memoria del inolvidable joven combatiente Frank País. “El pueblo de cuba debe saber –nos dice- que aquí en el Hogar del niño Frank País” tenemos alojados a 70 pequeños, desamparados, huérfanos, solos en la vida. Esta institución no recibe UN SOLO CENTAVO de ninguna institución oficial, sino, simplemente, una pequeñísima subsistencia del Ministerio de Bienestar Social, y la ayuda generosa de un grupo de jóvenes maestras y miembros destacados del M-26-7, así como de nuestro querido Movimiento de Resistencia Cívica, que generosamente y sin interés de ninguna clase colaboran en sus horas de descanso con la compañera Leónides Naranjo, miembro destacado de las Milicias de Santiago de Cuba. Como yo bien sé de tu constante preocupación por los pobres de Cuba, te agradeceré tu comentario a esta obra con que honramos la memoria de nuestro compañero Frank. Necesitamos ropas, alimentos, medicinas, efectivo, etc.”

Nuestro agradecimiento al compañero Juan R. Albanes, del periódico “Norte”, de Holguín, Oriente. El fraterno amigo nos suplica nuestra sección humana para buscar un empleo para un joven holguinero que “a pulmón” está estudiando la carrera de medicina en la Universidad de La Habana. Antonio Coré Fernández vive en San Lázaro 1216, segundo piso, apto. 7, Habana. Teme Coré Fernández tener que abandonar su esfuerzo, pues para seguir bregando tiene que TRABAJAR.

Nuestro profundo agradecimiento: A los Laboratorios Kieff por haber estado enviando a todos nuestros enfermos su gran reconstituyente, según cartas que estamos recibiendo continuamente.

A los Laboratorios Lederle por su magnífica cooperación a nuestra obra en cada oportunidad que necesitamos su productos.

A la señora Marina García, de La Habana, por haber enviado $25.00 a nuestro enfermo Alberto Moreno, de Manzanillo, cuya familia está en la mayor miseria. Y otros $25.00 al Sr. Enrique Hodelin, grito que nos llegó desde la Sierra Maestra.

¡Eso es todo!

(Publicado el 15 de noviembre de 1959, edición 46)


Redaccion Cultura e Historia