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Publicado el 5 Febrero, 2016 por Redaccion Cultura e Historia en CubaMemoria
 
 

Cuba antes de 1959

¡ARRIBA CORAZONES!: Nuestras campañas humanas

Escribe: Guido García Inclán

Facsímil de la edición del 19 de enero de 1958.

Facsímil de la edición del 19 de enero de 1958

HACE tiempo que queríamos escribir sobre la Filantropía y las Fun­daciones. Hoy nos da pie para nuestro trabajo un cable que leemos procedente de New York en el que se informa que la Fundación ESSO para la Educación ha otorgado donaciones a 84 universidades y escuelas privadas por un valor total de $500,000.00 Así estimula dicha Fundación la enseñanza de las ciencias en escuelas elementales secundarias y es­tudios superiores.

Este “servicio social”, por así llamarlo, etimológicamente significa “amor al género humano”. La caridad ayuda al prójimo por amor a Dios, la filantropía lo ayuda por amor a la humanidad. Grubb, señala que mientras la caridad tiene por blanco la necesidad actual en que se halle el prójimo, la filantropía va más lejos, mira al futuro tanto como al presente y procura realzar la condición de la vida humana en ma­yor escala.

En algunas partes del mundo hay costumbre de que adinerados en exceso dejen legados destinados al bien de la humanidad. Ejemplo elo­cuente de ello son la Fundación Esso, Carnegie, Rockefeller, Russel Sago, etcétera, etcétera.

En Cuba no son comunes estas donaciones en gran escala en coope­ración al esfuerzo de la comunidad, sin embargo no hay duda de que en nuestro país hay una severa inclinación al bien, y que el cubano por instinto de benevolencia es desprendido.

Todas las grandes organizaciones benéficas, por una causa o por la otra, se vinculan de manera directa al Estado, y este en definitiva ex­plota el juego como un mal menor dentro de la necesidad demandada.

En una ocasión nosotros señalamos la necesidad de crear un Minis­terio de Asistencia Social capaz de hacer que cada cubano pudiera te­ner un puesto seguro, por su legítimo derecho, en el banquete de nues­tra sociedad. Cada cual (a veces lo olvidamos) tiene su gran respon­sabilidad en eso de observar con indiferencia lo hondo de nuestros gran­des males. El abandono de la madre, la crítica acerva a su numerosa fa­milia, el permitir que el hombre no encuentre trabajo, que el hogar es­té dividido siempre por la miseria, la enfermedad, el hambre.

En Cuba hay potentados de la economía, hay empresas poderosas que por si solas pudieran crear Fundaciones capaces de educar, instruir, me­jorar la condición del criollo.

Pero, la costumbre de otras tierras no se ha hecho ley en la nuestra, y tendrá que venir, forzosamente, la organización estatal capaz de exi­gir por derecho, para el bien de los más.

Ya eso lo hemos observado en organizaciones obreras, seguros sin­dicales, etc. etc. Núcleos que aisladamente se procuran el bien, algunas veces haciendo mal a otros. Hoy el muchacho joven no puede trabajar en nuestro país, se lo impiden las leyes que dan protección a los ma­yores. La organización es perfecta para los que participan del festín del trabajo pero cierra las posibilidades a los que por razón de vida llegan cada año reclamando el puesto que les corresponde en el disfru­te del bien común.

La Asistencia Social debe transformar al “indigente” en “diligente”. No cultivar la miseria sino arrancarla. No hacer mendigos por derecho a la retribución falsa, que es el subsidio.

La Asistencia Social debe y tiene que proteger a cada cual en su función necesaria. El factor humano es el primordial en toda obra so­cial, cada cual es eficiente en determinado giro de la existencia, y a ca­da cual hay que abrirle el camino adecuado para que cada una rinda más en beneficio de todos.

Poco a poco hay que ir labrando estos caminos. Regar con más pro­digalidad estas semillas. Hacer conciencia. Fundamentalmente esa es la misión de estas líneas cada semana en “Campañas Humanas”.

MEDICINAS, INGRESOS, APARATOS ORTOPEDICOS, COOPERACION QUE NECESITAMOS.

Emerio J. C. Zuanzabar, desde el Castillo del Príncipe nos suplica logremos Cerebrina y la enviemos a su señora Aurelia Fernández, vecina de Oquendo 867, Habana.

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Claudio Blanco, del Central Purio, Calabazar de Sagua, Las Villas, nos envía receta del Dr. José Perera para suplicarnos: Mefrox de Shering líquido. Upjelin Parnial, tabletas. Sulfle B-12, Ethicol.

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Francisco Alcántara, de Piedrecitas, Camagüey, nos pide un brague­ro del lado derecho. Nosotros le remitimos uno anteriormente y no le sirvió.

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Leonila Pérez, vecina de Ave. 12 de Agosto s/n, Madruga, Habana, necesita Labraxilasa Labrapa 50 mg. Nos dice que recibió una carta de los Laboratorios cuando nuestra primera publicación anunciando el envío de la medicina, pero no la recibió.

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Aurelio M. González, vecino de C. Tacajó, Oriente, padece de Man­ganesismo (intoxicación por manganeso). No, tiene derecho al retiro pues las minas radicadas en el barrio Jutinigu, Alto Songo, no están ins­criptas en el Ministerio del Trabajo. Necesita unas inyecciones, urgentemen­te, de las que sabe, dice, el Dr. Rafael Peñalver del Vedado.

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Pilar Noda, de Zayas No. 216, sur, San Antonio de los Baños, Haba­na, suplica: un aparato para oír. Los pobres, nos dice, no tenemos de­recho a esos adelantos.

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Luis Alberto Ricaurte Dávalos de: Latacunga, REPUBLICA DEL ECUADOR, apartado de correos No. 314, nos ruega BETASIAMINA, no la encuentra en su país.

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La Srta. Josefina V. Lee Ruíz, maestra rural, vecina de Salamanca No. 169, Matanzas, nos ruega pupitres para sus niños. No tienen dónde sentarse. Nos envía unas décimas que ellos han hecho pidiendo a los Reyes PUPITRES.

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Débora Ortiz, de Ave. Mármol s/n., c/o. Tienda “El Rinconcito” San­tiago de Cuba, nos pide; para su hijo: Tranfusán B-12. Padece de una anemia muy fuerte.

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Ursisineo Ramos García, vecino de Ave. Mariana Grajales 114, San­tiago de Cuba, padece de úlceras en el estómago. Le han hecho algunas tranfusiones. Quisiera ingresar en un hospital de La Habana o tener las medicinas necesarias para su mal.

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Salvador Ruiz Leyva necesitaba unos zapaticos ortopédicos. La Or­topedia Díaz, de Monte 723, sólo le cobró los materiales $12.00 pagados por: los cubanos que trabajan en el Hotel New Yorker de N. York. Hi­cieron una colecta en nuestro favor que alcanzó esa cifra. Jacinto Ca­rreras nos remite el importe.

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Reinaldo Álvarez, vecino de 640 W. 138th. St. Apt. 57, N. Y. 31, USA, pide para su hijo pastillas PIRANIZAMIDA de Sharp & Dohme. Tam­bién un ingreso en el Hospital La Esperanza, de La Habana.

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Mercedes Ramírez, de 16 No. 4308 entre 43 y 45 Marianao, necesite con urgencia Insulina para su diabetes.

Eso es todo.


AL GARETE EN LA VIDA: HAMBRE, DOLOR Y MISERIA.

Un reflejo de la miseria imperante en la Cuba de 1958.

Un reflejo de la miseria imperante en la Cuba de 1958

Esta es la familia Delgado-Isla, vecina del bello rincón Bejucaleño, en la Provincia de la Habana, calle 14 No. 20. La Señora Sira Isla Isla nos informa de su dolor infinito. El único sostén de la familia, su espo­so Sr. José Delgado Gutiérrez, está clavado en un camastro esperando por la muerte: cáncer en un pulmón. Ya ha estado en los Hospitales Cu­rie y Rodríguez Jordán.

Tienen dos hijos Robertico de 11 años y Jose­fina de 12. Tienen que vivir de la caridad pública. De todo necesitan. Todo les hace falta. Nosotros le estamos enviando a la Señora Isla la cantidad de $63.25. Producto de una colecta hecha por los empleados de Cuba Aeropostal S. A. de la ciudad de Miami. Nos hace el envío el amigo Manuel J. Arrebola, de la Atlantic Freight Company.

¡ARRIBA CORAZONES!


Redaccion Cultura e Historia