0
Publicado el 15 Agosto, 2016 por Redacción Digital en CubaMemoria
 
 

En los mares de Cuba: Un día junto a los pescadores de ostiones

Un mensaje de recordación.- La soñada felicidad. Para ello tuvimos que efectuar un viaje a las an-tiguas "Minas".- Tradición Je sus antepasados. Son los guajiros del mar.- La verdadera y ruda: cortesía.- Eso le traerá beneficio a nuestros pescadores.- Como adorno en la orilla del mar.-Mientras tanto recordábamos.- Los más grandes pesqueros.- En las playas cubanas.- El mejor ostión del mundo.- Cría, pesca y venta.- La vida del ostión.- Su poder nutritivo.- Criadores de ostiones.- La veda.- Saldada una deuda.
Sabíamos de la existencia de un abrazo verde entre la campiña cubana y el mar Caribe, bajo el azul del cielo y el rojizo poniente, en donde la mezcla de los colores nos obsequian las serpentinas que se proyectan en luminosos rayos. No desconocíamos que las bravas marejadas se empequeñecen y mansamente besan las costas. En éstas, hemos visto, a más de una pareja de enamorados, tratando de exhalar de las ignotas lejanías, la soñada felicidad para un mañana, que quizás nunca llegará.

Sabíamos de la existencia de un abrazo verde entre la campiña cubana y el mar Caribe, bajo el azul del cielo y el rojizo poniente, en donde la mezcla de los colores nos obsequian las serpentinas que se proyectan en luminosos rayos. No desconocíamos que las bravas marejadas se empequeñecen y mansamente besan las costas. En éstas, hemos visto, a más de una pareja de enamorados, tratando de exhalar de las ignotas lejanías, la soñada felicidad para un mañana, que quizás nunca llegará.

Texto: RAFAEL  A. BORGES
Fotos  de GUILLERMO AEDO
Fotocopias YASSEL  LLERENA

CUALQUIER tema relacionado con las riquezas naturales de nuestro país, resulta siempre Interesante. La fertilidad del suelo cubano es bien conocida. Su feracidad ha sido bastante difundida. La tierra donde hemos nacido es pródiga con sus hijos. Es generosa con quien la atiende.

Un Mensaje de Recordación

No obstante lo señalado, hoy no miraremos hacia la buena madre de todos. Ahora, volveremos nuestras espaldas y fijaremos la vista en el horizonte marino. En él, no buscaremos sus bellezas. Tampoco nos enfrentaremos a la azulada extensión, para sentir en la faz el suave deleite, cuando el mar regala sus alicientes soplos en un clima tropical como el de Cuba. De allá, de ultramar recibimos un mensaje. Algo se nos habla olvidado.

Una promesa incumplida, nos laceraba en la conciencia. Hace algún tiempo, sostuvimos una conversación con un hombre de piel curtida. Quedamos con él, en hablar de su medio. Visitarlo, para luego relatar lo visto. Sin embargo, nunca llegamos a realizar nada de eso. Teníamos una deuda. De ella saldríamos, cuando la palabra empeñada fuera saldada.

Sabíamos de la existencia de un abrazo verde entre la campiña cubana y el mar Caribe, bajo el azul del ciclo y el rojizo poniente, en donde la mezcla de los colores nos obsequia las serpentinas que se proyectan en luminosos e interminables rayos. No desconocíamos que las bravas marejadas se empequeñecen, y mansamente besan las costas. En éstas, hemos visto a más de una pareja de enamorados, tratando de exhalar de las ignotas lejanías, la soñada felicidad para un mañana, que quizás nunca llegará.

Con saber lo anterior, ignorábamos bastante. No apreciábamos en todo su valor, lo ricos que son loa mares que circundan a nuestra Isla. Nosotros —como muchos cubanos—, no velamos en esas inmensas porciones de aguas saladas, los grandes tesoros que ellas guardan. De este desconocimiento nos sustrajo el hombre a cuya búsqueda fuimos. Para ello tuvimos que efectuar un viaje a las antiguas “Minas”, lugar situado cerca de la desembocadura del río Caonao, en la zona marítima del sur de Cuba, perteneciente al término de Cienfuegos. Encontrar a aquel hombre no fué fácil. Se trata de un pescador, y un pescador no siempre está en la playa. Su nombre: Domingo Piloto, quien lleva más de veinte años dedicado a la pesca. De él, volveremos a hablar.

Tradición de sus Antepasados

Visto desde un ángulo económico, el más importante de estos moluscos lo es el ostión. Su nombre científico: Crssostrea rhizophoroe Guilding, especie que se menciona como propia de Cuba, Puerto Rico, de todas las Antillas y de los litorales del mar Caribe.

Visto desde un ángulo económico, el más importante de estos moluscos lo es el ostión. Su nombre científico: Crssostrea rhizophoroe Guilding, especie que se menciona como propia de Cuba, Puerto Rico, de todas las Antillas y de los litorales del mar Caribe.

Puede ser que en las ciudades se finja mejor trato, pero allá en los litorales se siente más la sinceridad del humano. La vida parece, y en realidad lo es, más franca, más llana; menos falaz. Cada gesto surge espontáneo. Desde pequeños se ven los niños encima de la frágil embarcación. Asidos al remo, luchan por mantener la tradición de sus antepasados. Quieren ser en el mañana, hombres quemados por el sol, por las salinas, por el yodo marino. Nos contaron que ellos –pese a sus cortas edades—, resultan una valiosa ayuda en el hogar. Son baluartes de la patria, desde el momento en que ya trabajan.

En cada boga que aquellos menores levantaban, sus rostros se iluminaban por el más puro sentimiento, por el más noble empeño: trabajar en favor de los suyos. No podían comportarse de otra forma, ¡el aire que ellos respiran, es también puro!

Los Guajiros del Mar

Junto a Domingo Piloto, en el propio bote, venían su esposa y una pequeña hija de ambos. Solícitamente nos atendieron. No hay gentes más serviciales ni humildes que éstas. De sus poros brota la cortesía, la verdadera y ruda cortesía, sin reservas mentales ni poses estudiadas. Ese comportamiento nos hizo recordar que existen otros seres iguales; se trata de los pobres montunos que viven en nuestros campos.

Junto a Domingo Piloto, en el propio bote, venían su esposa y una pequeña hija de ambos. Solícitamente nos atendieron. No hay gentes más serviciales ni humildes que éstas. De sus poros brota la cortesía, la verdadera y ruda cortesía, sin reservas mentales ni poses estudiadas. Ese comportamiento nos hizo recordar que existen otros seres iguales; se trata de los pobres montunos que viven en nuestros campos.

Al igual que el campesino, el pescador habita en humildes bohíos que sus manos cobijan y forran. Luce de primera impresión ser feliz, pero en realidad no ha logra tal dicha. También él, tiene en sus espaldas un explotador inescrupuloso. Corno en toda actividad que es desenvuelta por el humilde, existe en la del pecador, un negociante. Es el intermediario que compra el producto del trabajo —el más grande capital—, a un precio muy bajo, para luego obtener fabulosas ganancias.

En tanto que el infeliz pierde sus horas de sueño, con el agua hasta las rodillas: mientras que el pescador está lejos de su esposa y de sus hijos, el negociante disfruta en su acomodada residencia de la ciudad, de una vida “decente” y holgada.

El personaje con quien tentarnos cita —dijimos que se nombraba Do-mingo Piloto—, acababa de llegar de su faena. Hacia horas que lo esperábamos. El sudor y el agua de mar se confundían en su piel. Si lo dejan al sol y al aire, corría el riesgo de transfigurarse en un terrón de sal.

Junto a Piloto, en el propio bote, venían su esposa y una pequeña hija de ambos. Solícitamente nos atendieron. No hay gentes más serviciales ni humildes que éstas. De sus poros brota la cortesía, la verdadera y ruda cortesía, sin reservas mentales ni poses estudiadas. Ese comportamiento nos hizo recordar que existen otros seres iguales; se trata delos pobres montunos que viven en nuestros campos. Alguien antes que nosotros debe haber tenido este mimo pensamiento, y así parece que surgió la frase: “son los guajiros del mar”.

Aquel hombre llegado a la playa de inmediato nos manifestó su interés. Allá fuimos a ponernos a su disposición. Debíamos complacerlo, y eso hemos hecho. Nos pidió que escribiéramos para las páginas de BOHEMIA lo referente a la pesca del ostión. Que habláramos de las cualidades del mismo. Porque todo eso  -nos expresó-, les traerá beneficio a nuestros pescadores.

Queriéndonos ayudar, Domingo Piloto comenzó por señalarnos hacia un lugar de la costa. Este sitio estaba cerca. Nuestra vista tropezó con un tupido follaje. Era una Verde cortina de vegetación que la naturaleza puso como adorno en la orilla del mar.   El espectáculo nos produjo un sensación de sencillez suprema. ¡Aquellos   árboles parecían recogerse y apretarse en el litoral! Eran los mangles, que bañan sus raíces en el agua y donde se cultiva también  el ostión cubano.

Boga y recuerdo

Desde pequeños se ven los niños encima de la frágil embarcación. Asidos al remo, luchan por mantener la tradición de sus antepasados. Quieren ser en el mañana, hombres quemados por el sol, por las salinas, por el yodo marino.

Desde pequeños se ven los niños encima de la frágil embarcación. Asidos al remo, luchan por mantener la tradición de sus antepasados. Quieren ser en el mañana, hombres quemados por el sol, por las salinas, por el yodo marino.

Quien nos atendía, extremando su amabilidad, llamó a dos de sus compañeros. Estos se nombras Jesús Basoa, conocido por “Chucho”, y el “Negro”  Herrera, los que pusieron un bote de remo a nuestra disposición. Ellos mismos bogaban y mientras tanto  recordábamos que el ostión cubano pertenece a la familia denominada Ostreidas. Antes de referirnos a él, queremos mencionar a algunos de sus  parientes, los cuales habitan en playas extranjeras, existiendo numerosas especies en todo el mundo. Su exportación constituye una importante industria en diversos países, cuando se procede a su pesca y captura.

En Europa existen conocidas pesquerías. En el viejo continente se cultivan esos moluscos desde inmemorables épocas. Las ostras que se producen en Francia, Holanda, Gran Bretaña e Italia, gozan de fama. En otros lugares como Alemania, España, Portugal, Bélgica, Noruega y Suecia, se obtienen también buenas ostras, pero en menor escala. Según datos obtenidos, el tipo europeo más conocido es la Ostrea edulis, L. Son, que procede de Francia.

Otros investigadores dicen que los más grandes pesqueros, cría  y cultivo de ostras se hallan en tos Estados Unidos de Norteamérica. Las zonas productoras comprenden desde Cabo Cod, en Massachussetts hasta La Florida y Tejas, teniendo centros principales en Rhode Island.

En la costa del Pacífico igualmente se cultivan ostras. Lugares como California y el estado de Washington, son productores. Otro tanto ocurre en el Canadá, siendo la Isla de Príncipe Eduardo, uno de los sitios donde se encuentran con mayor abundancia.

Las ostras americanas del Atlántico son conocidas con el nombre de virgínicas. Hay algunas de éstas con denominativos especiales, tales como la “Bluepont” y la “Linnhaven”. En el Pacífico existe un ejemplar de menos tamaño que la O. Virgínica, sin que tal desproporción disminuya su calidad. Esta ostra es conocida por Olimpia, pero tiene como nombre científico el de O. Luruda.

En Las Playas Cubanas

En tanto que el infeliz pierde sus horas de sueño, con el agua hasta las rodillas; mientras que el pescador —en este caso "Chucho Basoa"—, está lejos de su esposa y de sus hijos, el negociante disfruta en su acomodada residencia de la ciudad, de una vida “decente" y holgada.

En tanto que el infeliz pierde sus horas de sueño, con el agua hasta las rodillas; mientras que el pescador —en este caso “Chucho Basoa”—, está lejos de su esposa y de sus hijos, el negociante disfruta en su acomodada residencia de la ciudad, de una vida “decente” y holgada.

Pudiéramos seguir hablando delas ostras extranjeras, pero como el verdadero interés radica en hacerlo sobre el ostión cubano, hemos decidido situarnos en las playas cubanas.

Cuando nos referíamos n los grandes tesoros que guardan los perdones de aguas saladas —que circundan a nuestra Isla—, lo hacíamos pensando en la fauna marina cubana. Esta incluye distintos tipos de moluscos, comprendiendo a muchos que son comestibles. En esta clasificación entran el ostión, las almejas y calamares. Hay otras especies de menos consumo corno la sigua y el curioso longorón. Ambos tienen carnes excelentes, pero actualmente son escasos.

Visto desde un ángulo económico, el más importante de estos moluscos lo es el ostión. Su nombre científico: Crassostrea rhizophoroe-Guilding, especie que se menciona como propia de Cuba, Puerto Rico, de todas las Antillas y de los litorales del mar Caribe.

Biológicamente —refieren los estudiosos—, el ostión cubano difiere de las ostras que se cultivan en las aguas americanas. A estas últimas corresponde la O. Virgínica, que se da en la zona del Atlántico de los Estados Unidos de Norteamérica. Se asegura que el ostión cubano es más pequeño que aquéllas. No obstante, su carne es muy delicada y de superior calidad a todas las demás ostras. El mejor ostión del mundo, se cultiva en los mares de Cuba.

Cría, Pesca y Venta

El "Negro" Herrera, que nos acompañaba en bote, hizo que éste se acercara a la orilla del mar. Ya cerca del mangle, saltó al mismo. Con un machetín se dió a la tarea de desprender de la "uña", en la raíz del mangle, las conchas que estaban  adheridas a aquella parte. Luego nos manifestó que de esa forma se pesca la especie.

El “Negro” Herrera, que nos acompañaba en bote, hizo que éste se acercara a la orilla del mar. Ya cerca del mangle, saltó al mismo. Con un machetín se dió a la tarea de desprender de la “uña”, en la raíz del mangle, las conchas que estaban adheridas a aquella parte. Luego nos manifestó que de esa forma se pesca la especie.

Por regla general, el ostión cubano se cría pegado a la raíz del mangle rojo. Este árbol abunda mucho en los litorales de nuestro país. Puede asegurarse que donde hay esta vegetación, existen nidos del molusco mencionado. Otros lugares como las costas bien protegidas, en cañerías, en esteros, en maderos caídos al agua, sirven admirablemente al ostión para la formación de sus piñas.

“El “Negro” Herrera, que nos acompañaba en el bote, hizo que éste se acercara a la orilla del mar. Ya cerca del mangle, saltó al mismo. Con un machetín se dió a la tarea de desprender de la “uña”. en la raíz del mangle, las conchas que estaban  adheridas a aquella parte. Luego nos manifestó que de esa forma, se pesca la especie. Siempre la recogida se hace a mano. Utilizando pequeñas embarcaciones de remos.

El precio del ostión fluctúa notablemente. Depende de quien lo com-pre. Nos enteramos que por un millar de conchas de primera calidad, el intermediario nunca paga más de un peso. Cuando indagamos en un puesto de venta, su propietario nos dijo que abonaba cinco centavos por la docena. En uno de estos servicios pagamos quince centavos por un “cotel”, servido en un vasito con salsa de tomate, algún picante, limón y otros ingredientes que mejoran el sabor del ostión.

Hace poco tiempo este artículo se consideraba  de lujo: Sólo  se suministraba en los grandes hoteles y restoranes. En la actualidad ese producto del  mar es un alimento al alcance del pueblo. La gran demanda  es  la causa de que los puestos de expendio  se vean en casa todos los cafés, bares o barras. El público conoce ya de sus inmejorables  propiedades nutritivas. Hoy la venta   del ostión cubano tiene gran importancia. Puede asegurarse que se trata de un pequeño negocio, si se tomen consideración el tamaño del establecimiento donde se distribuye. Sin  embrago, es una gran industria, calculando los millones de trabajadores  que viven de ella.

La vida del  ostión

Otros lugares como las castas bien protegidas, en cañerías, en esteros, en made-ro, raídos al agua, sirven admirablemente al ostión para la formación de sus “piñas".

Otros lugares como las castas bien protegidas, en cañerías, en esteros, en made-ro, raídos al agua, sirven admirablemente al ostión para la formación de sus “piñas”.

Según estudios, se  ha demostrado que en la especie existen los dos sexos. En los criaderos de ostiones, la hembra supera al macho en proporción de 70 a 30 como promedio. Estos moluscos procrean durante todo el año, pero en los meses calurosos tal actividad se desarrolla con más fuerza. La fecundidad es extraordinaria: una hembra de unos 60 milímetros de longitud produce cerca de cien millones de huevecillos, durante su primer año de vida adulta.

La vida de un ostión se considera que dura entre 2 o 3 años. Desde el momento que alcanzan su estado de adultez, son activos sexualmente. Los machos emiten el espermatozoo en el agua, medio por el cual llega hasta la hembra. Las larvas– después de efectuada la fecundación—, primeramente viven flotando. Pasado este período planctónico, los huevos se adhieren a las raíces del mangle rojo. Siempre buscan la altura comprendida entre los niveles de alta y baja marea.

Muchas de aquellas larvas, al producirse las mareas, caen al fon-do. Aquí mueren en el cieno, o las corrientes las arrastran a lugares en donde no pueden fijarse. Otros de esos huevos, mientras hacían vida planctónica, han servido de alimento a otras especies marinas. El ostión cubano crece con bastante rapidez. En aguas favorables para su desarrollo, a los doce meses tiene un tamaño considerado bueno para la pesca. Este molusco se nutre de planticas y de animales acuáticos muy pequeños. El ostión filtra continuamente gran cantidad de agua. Cosa que hace mientras está sumergido con las valvas abiertas. Así, retiene diminutos organismos que se encuentran en el líquido, y los cuales quedan adheridos a una sustancia pegajosa propia del molusco. Luego, por medio de un proceso natural, los alimentos llegan a la boca. La especie posee un gran músculo que sirve para abrir y cerrar las valvas. Su función respiratoria se lleva a cabo al igual que en los peces. Utilizan las branquias, por medio de éstas toman el oxígeno disuelto en el agua.

Poder Nutritivo del Ostión

Nuestra vista tropezó con un tupido follaje. Era una verde cortina de vegetación que la naturaleza puso como adorno en la orilla del mar. El espectáculo nos produjo una sensación de sencillez suprema: i Aquellos árboles parecían recogerse y apretarse en el litoral! Eran los mangles, que bañan sus raíces en el agua y donde se cultiva también el ostión cubano.

Nuestra vista tropezó con un tupido follaje. Era una verde cortina de vegetación que la naturaleza puso como adorno en la orilla del mar. El espectáculo nos produjo una sensación de sencillez suprema: i Aquellos árboles parecían recogerse y apretarse en el litoral! Eran los mangles, que bañan sus raíces en el agua y donde se cultiva también el ostión cubano.

El poder nutritivo del ostión cubano es importantísimo. El doctor Mario Sánchez Roig— conocedor profundo de la fauna marina cubana—, señala que esta especie contiene un promedio doscientas veces mayor de yodo que la leche. Comparado con el mismo líquido, lo supera en trece veces más hierro. Además, el molusco posee las propiedades de la vitamina C. También entra en su poder nutritivo, el glicógeno, sustancia similar al almidón.

Igualmente se ha dicho que el ostión cubano es fuente proveedora de las vitaminas: “A”, “B”, “C” y “D”, en apreciables cantidades. Así, se le atribuye proporcionar la cuarta parte del máximo de proteínas que le es indispensable a una persona durante el día.

Criaderos de Ostiones

Entre los lugares costeros de Cuba, donde se cría el ostión, figuran: Cayo Francés, Cayo Marcos y Este ro de Fabián García, en Caibarién; los manglares de las costas en Puerto Padre; los manglares y restinga de la bahía y playa de Bagá, en Nuevitas; el bado de Guanaroca, los ríos Salado, Caonao y Gavilán, las lagunas Caimaneritas y Balandras y los numerosos manglares existentes en las costas de Cienfuegos.

Otros lugares que se indican como productores de ostiones: Playa Muerto, Esquivel, Cristo Cañete, Serón Jutías, Tocineras y Ciego de Marcos, en La Isabela de Sagua; también se mencionan Santa Cruz del Sur, en Cayo Blanco, Puga, en Casilda; Ortigosa y Monomanía, en Bahía Honda; en Mariel en Tinajas, Angosta, Lasa.  En Matanzas en las bocas de los ríos San Juan y Yumurí, y muy especialmente, en Canímar.

Al igual que el campesino, el pescador ha hita en humildes bohíos que sus manos cobijan y forran. Luce de primera impresión ser feliz, pero en realidad no ha logrado tal dicha. También él, tiene en sus espaldas un explotador inescrupuloso.

Al igual que el campesino, el pescador ha hita en humildes bohíos que sus manos cobijan y forran. Luce de primera impresión ser feliz, pero en realidad no ha logrado tal dicha. También él, tiene en sus espaldas un explotador inescrupuloso.

Estos puntos son centros apreciables donde se cría y pesca el ostión. Por lo mucho que este molusco representa en nuestra riqueza marina, precisa cuidar y aumentar la producción del mismo. Para conseguir este objetivo existe un medio: aplicar las leyes que disponen en nuestro país la protección del ostión y controlar su pesca y captura.

La Veda del Ostión

La veda del molusco comprende la pesca, transporte, venta y tenencia, durante el período que sea indicado. El Artículo 31 de la Ley General de Pesca, señala la temporada de veda de los moluscos —en el que se encuentran comprendidos los ostiones—, en ciento doce días lunares. El Artículo 332, indica las fechas de comienzo y de vencimiento. Cada año se redacta un calendario de vedas.

El Artículo 45 de la propia Ley prohíbe arrojar en todas las aguas, desechos de las industrias o albañal. Esto perjudica la pesca y los criaderos. Igualmente el Artículo 46, refiere que los barcos no deben lanzar en los puertos y bahías, cenizas, basuras, lavado de tanques de aceite, mieles, petróleo, etc… La Ley fija en 50 milímetros la medida mínima legal para la captura del ostión.

Otro precepto del Reglamento, prohíbe el corte de las ramas o raíces de los mangles, patabanes, yanales etc., pues en estos sitios se adhieren ostiones, los que deberán desprenderse cuando son aprovechables. Objeto: no perjudicar los criaderos de esta especie.

Hace poco, tiempo este artículo se consideraba de lujo. Sólo se suministraba en los grandes hoteles y restoranes. En la actualidad ese producto del mar es un alimento al alcance del  pueblo. La gran demanda es la causa de que los puestos de expendios se vean en casi todos los cafés, bares o barras.

Hace poco, tiempo este artículo se consideraba de lujo. Sólo se suministraba en los grandes hoteles y restoranes. En la actualidad ese producto del mar es un alimento al alcance del pueblo. La gran demanda es la causa de que los puestos de expendios se vean en casi todos los cafés, bares o barras.

Por otra parte, existen disposiciones de orden sanitario en las que se prohíben la colecta de ostiones en las proximidades de las ciudades o en lugares en que las excretas y desperdicios contaminan el agua. Con estas medidas, se persigue la evitación de casos de tifus, epidemia que se puede contraer si se comen ostiones infestados con la Salmonella Typhosa.

Ahora mismo, con fecha diez de mayo, acaba de entrar en veda la pesca del ostión cubano. Como la Ley marca ese período en 120 días, el molusco no podrá capturarse hasta después de pasado el 10 de octubre del corriente año. Debe recordarse que durante los meses calurosos, los ostiones fecundan más activamente.

Rescate de la Palabra

Después de hablar del ostión cubano, del medio y del trabajo de Domingo Piloto, de “Chucho” Basoa y del “Negro” Herrera, nuestra conciencia ya no se siente lacerada. La visita ya no está pendiente. Tampoco el relato. Hemos saldado la deuda. En fin, nuestra palabra empeñada la fuimos a rescatar al mar. Sin embargo, no nos sentimos satisfechos, porque allá en los litorales dejamos gentes que no sienten la felicidad en el espíritu,

 


Redacción Digital

 
Redacción Digital