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Publicado el 15 Junio, 2015 por Sahily Tabares en Cultura
 
 

CUBADISCO 2015

Sonando, ¿sonando?

Concierto no.1 en Re Bemol Mayor para piano y orquesta de Serguei Prokofiev, interpretado por Aldo López Gavilán

En la clausura, Aldo López Gavilán ofreció una magistral interpretación del Concierto no.1 en Re Bemol Mayor para piano y orquesta de Serguei Prokofiev

POR: SAHILY TABARES

“Demos diversidad para escoger unidad”. Esta sabia propuesta que le escuché en una conferencia al maestro Leo Brouwer llama a la convivencia de todas las formas de cultura -en tanto construcción individual y colectiva-, que también es fuente de cohesión social, pues se forja en el pueblo y en la obra de los artistas.

La decimonovena edición de la Feria Internacional Cubadisco 2015, celebrada del 15 al 24 de mayo y dedicada a la música sinfónica y coral y a Rusia como país invitado de honor, multiplicó amplias alternativas de disfrute, en homenajes, cantorías, conciertos, presentaciones de fonogramas, encuentros teóricos e intercambios entre estudiantes de música y artistas de Cuba y otras naciones.

De igual modo, los discos reconocidos con el Gran Premio –Oh, Yes y La vuelta al mundo- destacan un saber diverso asentado en riquezas sonoras, rítmicas, expresivas, y en tradiciones, desde un enfoque contemporáneo en el que se privilegia la huella de la creación cultural.

Oh, Yes, de la maestra Digna Guerra y el Coro Entrevoces, es un fonograma de negro spirituals, recrea cantos de alabanza y entrega mística, los cuales reafirman claves de resistencia y anhelos libertarios; aporta un enfoque renovador a esencias primigenias y destaca el valor identitario de sus intérpretes.

En La vuelta al mundo, Alexander Abreu y su agrupación Havana D’Primera exploran con elegancia y virtuosismo la riqueza de nuestra música bailable en varios ritmos: salsa, conga con timba y son.

El conocimiento de la legitimidad de formas raigales que son devueltas como forma artística de significación estética, contribuye a preservar el patrimonio musical, uno de los objetivos primordiales del Premio Cubadisco desde su creación, en 1998.

El Premio de Honor del Cubadisco fue para el Conservatorio Chaikovski, de Moscú

El Conservatorio Chaikovski, de Moscú, recibió el Premio de Honor de Cubadisco que entregó el maestro Frank Fernández a Mijaíl Kaminin, embajador de la Federación Rusa

No obstante, debería repensarse el exceso de nominación y categorías y la ubicación de fonogramas en apartados como el de fusión, el cual reconoce -al parecer por separado- un atributo del entramado polirrítmico afrocaribeño de nuestra música, la cual de ningún modo es pura, sino el resultado de un proceso creativo en constante evolución.

A los públicos hay que prepararlos, eso requiere incentivar la musicalidad apreciativa, pues solo podrá percibir y disfrutar mejor la música quien más conozca sobre ella. Poco se promocionan y difunden los compositores clásicos nacionales y universales de todos los tiempos. No basta la recordación oportuna en fechas determinadas, simposios y galas; privilegiar lo valedero debe ser una estrategia sistemática que fluya de la exigencia de estimular en todas las generaciones el disfrute de la diversidad de géneros, estilos y tendencias vigentes en el panorama musical de Cuba y el mundo.

En tal sentido, resultó positivo otorgar al Conservatorio Chaikovski de Moscú un premio de Honor que en nombre de Cubadisco entregó a Mijaíl Kaminin, embajador de la Federación Rusa, el maestro Frank Fernández, egresado de la prestigiosa institución, quien recordó a varios renombrados colegas formados en dicho centro.

Apenas se conoce –o no tanto como lo merecen- las contribuciones de figuras relevantes al desarrollo de la cultura musical. Así lo consideró el evento al entregar premios de honor a la pianista Pura Ortiz, la arpista Mirtha Batista, el contrabajista Andrés Escalona y el crítico y musicólogo Ángel Vázquez Millares.

La próxima edición de Cubadisco estará dedicada a la música popular bailable. Entretanto, urge reflexionar –y actuar en consecuencia- acerca de lo siguiente: para que el evento siga sonando es fundamental escuchar y difundir los fonogramas premiados; estos no llegan a las emisoras radiales y apenas se promocionan en programas musicales de la televisión cubana. Suele ocurrir que tras la clausura de cada edición se cierran algunas vías de acceso a las obras galardonadas. Cubadisco debe seguir sonando en conciertos, presentaciones y medios de comunicación, para favorecer el consumo cultural en todos los rincones de la nación.


Sahily Tabares

 
Sahily Tabares