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Publicado el 6 enero, 2016 por Tania Chappi en Cultura
 
 

ARTES ESCÉNICAS: Mirada plural a clásicos y contemporáneos

Además de presentarse en escenarios internacionales, teatristas cubanos y foráneos dieron mucho de qué hablar dentro de la Isla

Foto: ISMAEL ALMEIDA

William Vivanco en Cuento de amor en un barrio barroco.

Cuento de amor en un barrio barroco, fábula pensada para el público infantil, incluyó la actuación del cantautor santiaguero William Vivanco.

Sin lugar a duda en 2015 el plato central de esta manifestación artística fue el 16º Festival de Teatro de La Habana (FTH), dedicado al director británico Peter Brook y al Teatro Buendía, liderado por Flora Lauten. De acuerdo con la colega Roxana Rodríguez, nuestra especialista en teatro, en él se privilegió “el buen hacer y la diversidad conceptual” y el público pudo acceder a “pluralidad de derroteros, estéticas y estilos que hoy coexisten” en el mundo. Artistas de más de 20 naciones se presentaron en salas, plazas y parques de La Habana y otras provincias.

Una presentación largamente ovacionada constituyó la versión de Cenicienta ofrecida por el Ballet de Monte-Carlo, dirigido por el bailarín y coreógrafo francés Jean-Christophe Maillot. Con un estilo singular y renovador, la obra “reconceptualiza el mito desde una poética sugestiva, acorde con la contemporaneidad”.

Al encuentro teórico, centrado en el arte de la dirección escénica, asistieron, entre otros, la actriz londinense Julia Varley, miembro del grupo Odin Teatret, de Dinamarca, y su director y fundador, el italiano Eugenio Barba, uno de los más notables exponentes de la dramaturgia desde el pasado siglo; la chilena Malucha Pinto, de Teatro Aracataca Creaciones; los alemanes Lisa Lucassen y Mieke Matzke, del grupo She She Pop; y el mexicano Gabriel Yépez.

De enero a diciembre

Los principales espacios teatrales cubanos mantuvieron durante el año recién concluido un programa variado, en el que se observó cierto equilibrio entre los acercamientos a obras clásicas y a creaciones de autores contemporáneos. Entre las propuestas descollantes encontramos Cuento de amor en un barrio barroco, del matancero Teatro de Las Estaciones; el monólogo La catedral del helado -adaptación del relato El lobo, el bosque y el hombre nuevo, del escritor cubano Senel Paz-, por Teatro del Sol; el también unipersonal Calcinados o elogio del barrendero, sobre el drama de la emigración, a cargo de Teatro de Bolsillo.

De igual modo, Juicio y condena pública de Charlotte Corday, una creación de Rubén Sicilia, líder de Teatro del Silencio; y Las heridas del viento, concebida por el dramaturgo español Juan Carlos Rubio, y cuyo estreno en la Isla asumió la Compañía Hubert de Blanck. Teatro D’Dos montó El baile, obra del notable dramaturgo y director cubano José Abelardo Estorino.

La actriz Mariela Brito de El Ciervo Encantado conquistó por Triunfadela, un performance en escena, el premio a la Excelencia en Teatro que otorga la Organización Hispana de Actores Latinos. En la capital transcurrió la 4ª Semana de teatro polaco, que homenajeó al novelista y autor teatral Stanisław Ignacy Witkiewicz (Witkacy) y al dramaturgo Tadeusz Kantor.

El humor transitó de la mano de El Público, con su puesta en escena de un clásico universal: El Decamerón. E imperó en todas las jornadas del Festival Aquelarre; al respecto, Luis Enrique Amador (Kike) Quiñones, director del Centro Promotor del Humor, comentó a Raúl Medina, reportero de BOHEMIA: “Hubo una muestra de los mejores espectáculos de 2014 y 2015. Estuvieron muy bien concebidos, hubo rigor en el vestuario y la elaboración general de la puesta en escena”.

Con una representación inédita hasta entonces en Cuba, el grupo japonés Kageboushi abarrotó la Sala Covarrubias del Teatro Nacional y deslumbró gracias a su teatro de sombras. Una de las admiradoras, la periodista María Victoria Valdés Rodda, afirmó en esta misma revista: “La conjunción de varios soportes, tanto artísticos como tecnológicos, armoniosamente combinados, devino depurado espectáculo de lo patrimonial y hasta de la moderna multimedia”.

Otros virtuosos, provenientes de varias naciones, compartieron el escenario de la habanera carpa Trompoloco con cubanos expertos en el arte circense, para mostrar rutinas sugerentes y de elevada complejidad, durante el 14º Festival Internacional de Circo en Verano (Circuba 2015). Meses después la provincia de Las Tunas acogió la vigésima edición de Ánfora, un encuentro de magos, único de su tipo en Cuba.

Apenas comienza enero y ya las agrupaciones teatrales preparan nuevas opciones. Solo queda mantenernos atentos.


Tania Chappi

 
Tania Chappi