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Publicado el 7 Enero, 2016 por Sahily Tabares en Cultura
 
 

EVENTOS Y ESPECTÁCULOS: Raíces y modernidad

Múltiples acciones propiciaron, aunque no todo lo necesario, la difusión de expresiones artísticas

Por SAHILY TABARES y TANIA CHAPPI

-. Realización del Consejo Nacional de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba

Al frente del Consejo de la Uneac estuvieron Miguel Barnet, su presidente; Abel Prieto Jiménez, asesor del presidente de los consejos de Estado y de Ministros; Julián González, ministro de Cultura; y funcionarios del Ministerio de Turismo. (Foto: LEYVA BENÍTEZ).

El principio de vincular el turismo con manifestaciones culturales genuinas constituyó un reclamo en el 2º Consejo Nacional de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba. El punto de partida fue el informe de la Comisión de Cultura, Turismo y Espacios Públicos, que hace énfasis en la construcción de una imagen de la nación, alejada de estereotipos.

“Los portadores de la cultura somos cada uno de nosotros, los seres humanos que amamos nuestro país”, dijo la doctora Graziella Pogolotti. La miembro de la Academia Cubana de la Lengua llamó la atención sobre el uso de nombres, fundamentalmente en idioma inglés, que denominan a nuevos establecimientos del sector emergente de la economía.

La significación de Cuba como símbolo de diversidad cultural, una de nuestras grandes fortalezas, fue destacada por los participantes, quienes denunciaron distorsiones en instalaciones destinadas al turismo, entre ellas promotores no capacitados para la conducción de espectáculos, y en consecuencia, algunas presentaciones carentes de valores estéticos.

En opinión del doctor Jesús Guanche, la red de museos locales, de enorme potencial para el turismo cultural, está en decadencia. Si los gobiernos municipales y provinciales no intervienen para salvarlos, desaparecerán no menos de 50 instituciones.

Varios intelectuales alertaron sobre el peligro del delirio frívolo, populista e irresponsable. El escritor Abel Prieto, destacó la importancia de un pensamiento de vanguardia anticolonial en un país en el que se expresan algunos signos de confusión, independientemente del intento organizado para dividirnos que pueda existir. “Necesitamos instrumentos teóricos para combatir el colonialismo cultural”, declaró.

También en La Habana acaecieron otros debates relevantes: en primer lugar los de la 6ª Reunión de Ministros de Cultura de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA/TCP), encaminados a “entender a la cultura como un vehículo de cambio, capaz de transformar la existencia humana y proporcionar el goce pleno de decidir la postura ideológica, política y social que guíe a los pueblos latinoamericanos y caribeños”. Los funcionarios perfeccionaron el Proyecto Grannacional ALBA Cultural, un programa de integración regional.

Dentro de las fiestas populares, los carnavales.

Las fiestas populares tradicionales (carnavales, sanjuanes, parrandas, charangas) volvieron a convocar a los cubanos, aunque no con su esplendor de antaño. (Foto: LEYVA BENÍTEZ).

El Palacio de Convenciones acogió igualmente el 8º Encuentro Internacional de Estudiosos de la Información y la Comunicación (ICOM). Entre los temas discutidos por delegados de una veintena de naciones, junto a relevantes teóricos, estuvo cómo propiciar medios de prensa y acciones culturales más atractivos y útiles. Poco antes el Instituto de Literatura y Lingüística José Antonio Portuondo Valdor, que había cumplido recientemente medio siglo de fundado, realizó la 9ª Conferencia Internacional Lingüística 2015; uno de los temas principales fue el lenguaje de señas cubano.

Ante el público

Cinco centurias cumplieron en 2015 las ciudades de Santiago y Remedios. Las galas y otras presentaciones artísticas especiales celebradas con tal motivo en ellas incluyeron la actuación del Ballet Nacional de Cuba en el santiaguero Teatro Heredia. Esta compañía mantuvo su habitual temporada en la capital y efectuó una extensa gira por España y Omán. Un estreno del BNC, muy promovido por los medios de comunicación cubanos fue el de Vilma, coreografía de Eduardo Blanco ofrecida en la Sala Avellaneda del Teatro Nacional, como homenaje a los 85 años del natalicio de la heroína Vilma Espín Guillois y el aniversario 55 de la Federación de Mujeres Cubanas.

Fiesta de la Cubanía, en Bayamo.

En las provincias orientales las Romerías de Mayo, la Fiesta del Fuego, la de la Cultura Iberoamericana, la de la Cubanía (en la foto), y la Jornada Cucalambeana, atrajeron a centenares de visitantes nacionales y foráneos, sobre todo artistas e intelectuales. (Foto: ARMANDO ERNESTO CONTRERA/AIN).

Por supuesto, en la Isla la danza no se limitó al arte de puntear sobre zapatillas. Disímiles compañías de tendencia más contemporánea brindaron sus puestas en escena. Asimismo, el Ballet Folklórico de Camagüey se erigió nuevamente en anfitrión del Festival Olorum, creado hace 14 años y que hace confluir en esa urbe a agrupaciones y a investigadores de toda Cuba. También para fortalecer y promover las actuales manifestaciones de la cultura ancestral, tuvo lugar en Matanzas la 11ª Fiesta de los Orígenes; y en la capital, La huella de España.

En septiembre el Festival Habanarte propició que durante 10 jornadas confluyeran, en múltiples lugares de la urbe, centenares de opciones vinculadas con la música, la danza, la literatura, las artes escénicas y visuales; y se promovieran como un paquete único y atrayente. Esta iniciativa del Mincult –aplaudible intento de, como demanda la Uneac, no inventar una cultura para el turista, sino acercarlo a nuestras genuinas manifestaciones culturales; amén de incluir en el programa a agrupaciones y solistas extranjeros- tal vez se repita, por tercera ocasión, en el presente año. Serían de agradecer la recurrencia y la consolidación, pues, como bien expresara un colega, “podría ser un paso importante en la promoción de la cultura nacional en el mercado internacional, asignatura aún pendiente para nuestras instituciones”.


Sahily Tabares

 
Sahily Tabares