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Publicado el 19 Febrero, 2016 por Sahily Tabares en Cultura
 
 

Cultura, letras y diálogos

Homenaje a figuras imprescindibles de la narrativa continental en el Foro Literario de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba
El poeta y ensayista Roberto Fernández Retamar. A su lado, Alex Pausides, presidente de la Asociación de Escritores de la Uneac.

El poeta y ensayista Roberto Fernández Retamar. A su lado, Alex Pausides, presidente de la Asociación de Escritores de la Uneac.

Por Sahily Tabares
Fotos: Roberto Bello

Evocaciones y criterios valorativos lideraron durante tres jornadas, en la habanera sala Villena de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba, como parte del programa académico de la edición 25 de la Feria Internacional del Libro de La Habana.

Narradores, poetas e investigadores, entre otros expertos, revisitaron legados, estéticas y permanencia de personalidades cimeras en la escritura continental.

Durante la primera sesión del Foro Literario, se recordó al escritor oriundo de Santiago de Cuba, José Soler Puig, una de las figuras imprescindibles en el panorama narrativo de nuestro país, para rendirle honor en su centenario, mediante un amplio bosquejo por la obra del también dramaturgo, guionista radial y de cine.

Según reconoció la doctora Graziella Pogolotti, los lectores no han tenido un acercamiento a la novelística de este autor que aportó joyas valiosas a la literatura cubana: El pan dormido, El caserón y Un mundo de cosas.

La escritora Aida Bahr llamó a Soler Puig “su padre literario”, hizo énfasis en zonas poco conocidas de su escritura, como los estudios de género y las técnicas de boom y del post-boom y en la posibilidad que ahora tienen los jóvenes de conocerlo, pues se han reeditado varios libros suyos, entre ellos, la novela inicial Bertillón 166.

Personalidades de la literatura y la cultura cubanas asistieron al Foro.

Personalidades de la literatura y la cultura cubanas asistieron al Foro.

Por su parte, el narrador Miguel Mejides, elogió la personalidad de Soler Puig y retomó varios pasajes de su vida.

En la segunda jornada del encuentro, el homenaje a los cincuenta años de la novela testimonio Biografía de un cimarrón, del poeta y etnólogo Miguel Barnet, propició revisitar una zona de la historia cubana desde la voz de un hombre que vivió los horrores de la esclavitud.

El escritor Eduardo Heras León, Premio Nacional de Literatura, y el doctor Enmanuel Tornés, reconocieron desde diferentes perspectivas las peculiaridades del material literario, “una obra maestra”, en el cual se distinguen el inteligente uso de las técnicas narrativas, el variado enfoque de matices en la voz narradora del discurso, la lucidez, la sensibilidad de Barnet, su oído aguzado para saber escuchar y escoger ideas, expresiones, circunstancias de un personaje anónimo, antihéroe por excelencia.

Cartel de la cincuentenaria novela testimonio

Cartel de la cincuentenaria novela testimonio

El narrador Francisco López Sacha precisó: “Cimarrón está adelantándonos esa enorme capacidad de resistencia del pueblo cubano y proyecta hacia el futuro esa capacidad de la identidad que nos ha sostenido hasta hoy”.

Desde diferentes enfoques, cultura, letras y diálogos nutrieron el Foro Literario, que tuvo como cierre la disertación del intelectual Roberto Fernández Retamar sobre el poeta nicaragüense Rubén Darío, iniciador y máximo representante del modernismo.

Recordó la valía del libro Azul, publicado por primera vez en Valparaíso, Chile, en 1888, su elegancia estética, así como los aportes del bardo a la lengua y la tradición poética revolucionaria. “Rubén Darío es y será siempre voz de América”, puntualizó.

En otro momento, el editor mexicano Mario Alberto Nájera, reconoció la obra de Fayad Jamís, y el impulso fundacional dado por este notable intelectual diera a la Colección Centro, la cual ha influido de forma notable en el acercamiento entre Cuba y la nación azteca.


Sahily Tabares

 
Sahily Tabares