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Publicado el 19 Febrero, 2016 por Aleida Cabrera en Cultura
 
 

Te quedarás por siempre en el corazón de tu pueblo.

Se cumplen 53 años de la desaparición física de Benny Moré: El “Príncipe del mambo"

 

Por Aleida Cabrera López
Fotos: Archivo Bohemia

Benny ejecutando los tambores

Benny ejecutando los tambores

Hoy 19 de febrero conmemoramos 53 años de la partida física del reconocido cantante cubano Benny Moré, considerada una de las figuras más populares de la cultura cubana por su amplio registro interpretativo y la capacidad innata para la composición musical.
Bartolomé Maximiliano Moré Gutiérrez, mejor conocido como Benny Moré. Nació el 24 de agosto de 1919 en el barrio Pueblo Nuevo del poblado de Santa Isabel de las Lajas, Cienfuegos. En el seno familiar recibió buena influencia para su futura carrera como músico. Aprendió a tocar los tambores afrocubanos, invocadores de los orishas, con los cuales cantaba y bailaba a la perfección; además aprendió a interpretar el son, la guaracha y la rumba.

Desde pequeño sobresalieron en él aptitudes para el canto y la improvisación, lo que demostró cuando apenas con siete años escapaba para amenizar guateques y fiestas en las cercanías.

El Bárbaro del Ritmo también se destacaba por su talento para el baile. A su corta edad ganó varios festivales en su pueblo natal. n 1936 partió hacia la capital del país para consolidar su gran sueño de convertirse en un cantante.

Al llegar a La Habana se dedicó a vender frutos y hierbas medicinales con un tío para costear los gastos que implicaba convertirse en un intérprete.Su esmero y dedicación lo ayudó a ser famoso a muy corta edad, siendo el único para la época en representar al país en festivales internacionales.

México cobijó por mucho tiempo al intérprete de “Francisco guayabal” y “Castellano que bueno baila usted”, quien se adueñó del cariño del pueblo mexicano al punto que recibió el título de “Príncipe del mambo” por el éxito de sus canciones.

Demostrando sus cualidades para el baile

Demostrando sus cualidades para el baile

La entrada de Bartolomé al conjunto de Miguel Matamoros se puede considerar su verdadero debutcomo cantante profesional, pues con dicha agrupación tuvo por primera vez un trabajo estable como músico grabando en discos de 78 revoluciones por minuto. Al fin tuvo un trabajo duradero.

La entrada de Benny Moré en 1948 como primer cantante de la orquesta de Dámaso Pérez Prado, con la que graba más de 60 discos entre ellos:

Bonito y Sabroso, Mucho corazón, Pachito e´che, Ensalada de mambo, etc., resultó de suma trascendencia para su vertiginosa carreracomo cantante. Popularizó los temas Francisco Guayabal creado por Pio Leyva y Mulata, los cuales fueron éxitos en su voz.

Con este encuentro se reunieron dos genios: en Benny Moré estaban el talento y la intuición natural; en Pérez Prado, además de todo eso, el dominio de la técnica y una enorme facilidad para hacer música. Junto a Pérez Prado conquistó al noble pueblo azteca en giras por distintos estados de ese país hermano. Debido al éxito alcanzado por el Benny, el pueblo le otorgó el título de “Príncipe del mambo”.

A pesar de toda esta fama adquirida, el Benny no olvidó su pueblo natal, Santa Isabel de las Lajas, al cual dedicó una de sus composiciones musicales donde manifiesta el orgullo de ser lajero.

Una vez en Cuba y contratadopor la popular emisora Radio Progreso, se hace acompañar por la orquesta de Ernesto Duarte, una de las mejores agrupaciones existentes en aquellos años. En estas transmisiones diarias en vivo y con público que colmaba el estudio, era donde se podía entender la genuina identificación del artista con su pueblo.

Aunque desde los primeros momentos la relación Benny–Duarte dio resultados positivos en los aspectos económicos y artísticos, pronto se vio afectada por algunas desavenencias entre ambos, que se fueron agravando hasta llegar a la ruptura de su unión. Se dice que el motivo fundamental fue la discriminación racial practicada por Duarte, ya que Benny se percató de que este mantenía una orquesta integrada solo por blancos, para la televisión, teatros, bailes y fiestas particulares.

Siempre acompañado de orquestas en sus interpretaciones.

Siempre acompañado de orquestas en sus interpretaciones.

Según decían, y él aseguraba haberlo confirmado, no lo llevaban a él por ser negro. Benny Moré se quejó a la RCA Víctor, cuya gerencia le dio toda la razón, mantuvo su parte en el contrato y reconoció que, entre los dos, la figura real que “vendía” era la de Benny Moré. A partir de ese instante se fortaleció en él su viejo anhelo de cantar con una orquesta propia que respondiera a sus intereses artísticos y, por supuesto, económicos.

Era un creador audaz y se transformó en director a pesar de no haber cursado estudios académicos, poseía condiciones naturales excepcionales.Trabajó en el Cubana Club, allí cantaba a dúo con su propia voz con la victrola. El público se maravillaba, este era parte del espectáculo. Posteriormente Benny aceptó trabajar en el AlíBar a finales de 1952.

Por supuesto, reanuda sus comprometidas y esperadas grabaciones con su firma discográfica, las cuales pronto se ponen a la venta en toda América. La orquesta fue una novedad, y de la noche a la mañana salen los discos.

Entre 1958 y 1962 la salud del Bárbaro del Ritmo se ve deteriorada. Su médico y amigo, le diagnostica cirrosis hepática. El enfermo se cuidó de su dolencia dejando de ingerir bebidas alcohólicas, pero no hizo el imprescindible reposo, sino todo lo contrario: incrementó su actividad musical. Era constante su presencia en bailes, cabarets, radio y televisión, y a pesar de su fortaleza física, cada día se quebrantaba más su organismo.

Su última actuación con la propia orquesta fue en el pueblo de Palmira el día 16 de febrero de 1963. Su primer vómito de sangre lo tiene en Colón. Solo le quedaban pocas semanas de vida, aunque su espíritu batallador lo mantenía en pie. Muy grave, el lunes 18 al amanecer vuelve a ponerse mal, por lo que se le administra plasmas y a partir de la 1.00 pm del mismo día cae en estado de coma. Estuvo sin conocimiento hasta el martes 19 a las 9.15 en que murió a la temprana edad de cuarenta y tres años. Desde entonces, su música se ha convertido en leyenda por el contenido y popularidad de sus canciones.

Foto de Benny Moré

Foto de Benny Moré

Por petición expresa del artista, sus restos fueron sepultados en su pueblo natal, Santa Isabel de las Lajas. Durante todo el recorrido de la caravana por la Carretera Central, los poblados y ciudades paralizaban prácticamente sus labores para darle el último adiós a su ídolo. Una vez en su pueblo, en el barrio de La Guinea, la Sociedad de los Congos lo despidió con un solemne rito funeral mayombero de origen bantú, a base de banderas para abrir los caminos y espantar los malos espíritus. El día 20 de febrero a las 4.00 de la tarde fue sepultado en la necrópolis de este pueblo.

Bartolomé Maximiliano Moré, el Benny, fue bohemio, errante, sincero, desbordado, mujeriego, machista, sensual, tierno, violento, derrochador, pero sobre todo, un cubano auténtico. No fue un hombre perfecto.

Los dioses mueren jóvenes, escribió al evocarlo en aquellas circunstancias Nicolás Guillén, nuestro poeta nacional. Y agregó: “Pero lo seguimos teniendo con nosotros, derramando en los cuatro vientos de la Isla. Ninguno se va, porque su arte les comunica la misma permanencia de la fuente en que bebieron. Así es como nace ahora de su muerte para no morir más el hombre a quien toda Cuba ha llorado…”

(Con información de telesurtv.net y ecured.cu)


Aleida Cabrera

 
Aleida Cabrera