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Publicado el 22 Febrero, 2016 por Irene Izquierdo en Cultura
 
 

Visitaron la Feria más de 345 mil personas

La Cabaña en los días de la feria.

Los amantes de la lectura aprovechan estos días de febrero para adquirir buenos libros.

Por IRENE IZQUIERDO

Foto: MODESTO GONZALEZ CASO/ACN

A la vigesimoquinta edición de la Feria Internacional del Libro Cuba 2016 acudieron más de 345 personas, informó Zuleica Romay, presidente del Comité Organizador del evento, durante el acto de clausura, realizado en la Sala Nicolás Guillén de la Fortaleza de San Carlos de La Cabaña.

Luego de evaluar el desarrollo del programa cultural, en el que la República Oriental del Uruguay tuvo un importante desempeño en su condición de invitado de honor, Romay resaltó las actividades del “Salón del Libro, que dirigidas a editores, agentes literarios, distribuidores y otros profesionales, tuvo entre sus conferencistas y ponentes a varios directivos de casas editoriales, con sólidas estrategias de internacionalización”.

Agregó que han estado al tanto de los criterios de la población habanera que percibió que hubo menos libros. “Tienen razón; la extensión del proceso productivo, debido a la llegada tardía de las materias primas para la industria poligráfica nacional, impidió que llegáramos al evento con todos los libros que queríamos. Solo a la Fortaleza de La Cabaña, dejaron de llegar 241 mil 700 ejemplares. De ellos, 150 mil 400 dedicados a los niños. Pese a ello, se comercializaron 234 mil 246 ejemplares de buenos libros”.

Subrayó que el hecho de no poder comprar el papel y los insumos necesarios en los mercados más cercanos y en el momento que se necesita –lo que lleva a no disponer de todos los libros cuando más falta nos hacen-, es una de las consecuencias de este largo y empecinado bloqueo, que más temprano que tarde terminará, desgastado por nuestra capacidad de resistencia y la inquebrantable dignidad de los cubanos.

“Haremos lo necesario para que la cifra de un millón 200 mil ejemplares que falta por producir se vaya incorporando a las ferias del libro que a partir de marzo y hasta finales de abril tendrán lugar en las restantes provincias”, afirmó.

La FIL de La Habana, un evento tan masivo que en la edición de este año se transmitió a través de internet durante las 24 horas del día; sus principales eventos fueron objeto de seguimiento y comentarios por más de 3 millones 970 mil personas de 40 países. Gracias al esfuerzo combinado del equipo de Comunicación de la feria, y proyectos como Claustrofobias y Qué hay pa´hoy, que contribuyeron de manera notable a esos resultados.

La doctora María Julia Muñoz, ministra de Educación y Cultura de la República Oriental del Uruguay, expresó su complacencia por la participación de los representantes de su nación como invitados de honor. “Ello es un testimonio de los entrañables vínculos de amistad que unen a nuestros dos países. Es un reconocimiento a las letras y a la cultura uruguaya en su conjunto.”

Los laureados

Eduardo Fernández, director general de la Feria, dio a conocer a los premiados, por su concepción del diseño. En stand no modular ganó la Organización Nacional de Bufetes Colectivos, y el segundo premio fue para Aurelia Intermational S.A; en stand modular mereció el primer diploma el Sistema Nacional de Naciones Unidas, y el segundo,  la Editorial UH.

Ediciones Unión recibió mención, y la Agencia Literaria Latinoamericana, primera mención, por el Salón Profesional del Libro, mientras que el premio especial del jurado fue para el Pabellón de Uruguay, país invitado de honor.

Premio de minicuento El Dinosaurio

Previo a la clausura de la feria entregaron el premio de minicuento El Dinosaurio

La Habana y Santiago, dueños de El Dinosaurio

Carlos Ávila Villamar, de La Habana, con su obra La calma, y Noel Pérez García, de Santiago de Cuba, con Doce aros, fueron los ganadores del gran premio y el primero, respectivamente, en el IX Concurso de Minicuentos El Dinosaurio, que cada año convocan los centro de Formación Literaria Onelio Jorge Cardoso y el Provincial del Libro y la Literatura de Sancti Spíritus.

Los dos autores son egresados del Centro Onelio, Carlos es estudiante de la Facultad de Letras de la Universidad de La Habana; recibió la beca Caballo de coral, por su proyecto de libro La noche mil dos. El pasado año fue mención en este concurso. Noel es finalista del concurso La Gaceta de Cuba y es gestor de producción editorial en Ediciones Caserón.

También obtuvieron menciones los cubanos Eulalio Menéndez, con El Interior de las dicotomías; Yonnier Torres autor de Al filo de un cañón doble, Javier Rodríguez Agramonte, Espejismo, y Ángel Martínez Niubó, Legislación. También fue reconocida la obra Cuestión de principios

Todos los pequeños relatos merecedores de lauros serán publicados en una antología del concurso y en la revista El Cuentero, a cargo de la Editorial Cajachina, del Centro Onelio.

En este concurso participaron 424 autores, 244 de ellos extranjeros. Los países más representados fueron Argentina, España, Colombia y México. Otros que concurrieron son representantes de Italia, Perú, Estados Unidos, Holanda, Chile, Francia, Venezuela, Uruguay, Guatemala, El Salvador y Costa Rica.


Irene Izquierdo

 
Irene Izquierdo