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Publicado el 28 Abril, 2016 por Sahily Tabares en Cultura
 
 

15 Muestra Joven ICAIC

Viaje de idea, ¿y avance?

Acercamiento al evento de nuevos realizadores, en el que concursaron 27 obras en ficción, 17 documentales y nueve animados. La supremacía del primero demostró el interés por los géneros dramáticos, pues toda situación humana tiene en ellos un marco de expresión convencional

Por SAHILY TABARES
Fotos: CORTESÍA DEL ICAIC

Amuletos, exposición personal de Harold Ferrer.

La exposición personal de Harold Ferrer se exhibe en el Centro Cultural Cinematográfico Fresa y Chocolate.

La posibilidad de construir otras realidades mediante imágenes, sonidos, silencios, abre caminos a la experiencia individual y colectiva e involucra todas las manifestaciones artísticas sin supeditarse a ninguna. Nuevos lenguajes, recursos tecnológicos y expresivos motivan a realizadores de menos edad interesados en contar historias con desarrollo audiovisual.

Dicho fin los convocó en la Muestra Joven Icaic, auspiciada por esta institución para estimular el conocimiento sobre puestas, ideas, proyectos, la concreción de algunos y la apertura de vías en beneficio de realizarlos más temprano que tarde.

Concursaron 53 obras, 27 en ficción, 17 documentales y nueve animados, la supremacía del primero demostró el interés por los géneros dramáticos, pues toda situación humana tiene en ellos un marco de expresión convencional.

Como dijera Guy de Mupassant: “Cada quien crea, individualmente, una ilusión personal del mundo, que puede ser poética, sentimental, gozosa, melancólica, sórdida o frágil, de acuerdo con su naturaleza”. Pero no bastan la mirada personal, ni la acertada propuesta de temáticas o personajes; la pretensión de revelar el sentido oculto y profundo de los hechos constituye un proceso complejo, exige además de imaginación, procedimientos narrativos, elementos técnicos y el aporte de varios creadores en búsqueda de valores estéticos, artísticos, de verosimilitud, lo que impresiona por su verdad aunque nunca haya sucedido.

El viaje fue una metáfora y un motivo recurrente en esta Muestra. De alguna manera “el ahora” y “el después” situó puntos álgidos orientados a pensar en negociaciones y acuerdos para producir y realizar audiovisuales, la importancia de la hoja de ruta sobre qué, cómo y para quién narramos así como las raíces y rutas del cine cubano de la diáspora en el siglo XXI.

Los deseos de registrar conflictos de parejas, la unidad familiar, el amor a la patria, la libertad espiritual, el poder, la soledad, el cine de género y el derecho a conquistar la felicidad, compulsan a quienes sienten necesidad de expresarse mediante el audiovisual.

Libro de Ediciones ICAIC

Del programa de la Muestra formaron parte presentaciones de libros Ediciones ICAIC.

En su mayoría, los más jóvenes son conscientes de la importancia de saberes, herramientas dramatúrgicas, artísticas, pues no solo con cámaras digitales inteligentes y equipos sofisticados se consiguen recursos estéticos para transmitir ideas, estados de ánimo, conmover.

Tampoco el riesgo, la audacia son suficientes, la creación demanda el desarrollo de la capacidad del intelecto y el entendimiento del complejo entorno en el que coexisten nuevos contextos, lo cual demanda formas atractivas del espectáculo en pantalla, ampliar la multiplicidad de enfoques en el panorama de transformación de prácticas simbólicas y formaciones culturales.

Aunque en esta Muestra la animación estuvo cuantitativamente menos representada, sus cultores demostraron inventiva, dominio de pluralidad de técnicas y sentido de la construcción dramatúrgica en guiones ingeniosos, reflexivos, recreados en sugerentes visualidades.

El tránsito de la idea a la concreción en la puesta es un largo viaje en el que ningún elemento admite improvisación. No por azar en cada encuentro coinciden artistas de las artes visuales, ensayistas, productores, teóricos, guionistas, directores y públicos interesados en el presente y en el futuro de la joven creación audiovisual. Sin duda, el avance puede ser promisorio, solo hay que perseverar en el estudio y en el crecimiento profesional, claves del éxito.


 

Premios de la Muestra

Country for old squares, mejor animación.

Country for old squares, de Yolanda Durán y Ermitis Blanco, laureado como mejor animación.

Caballos, largometraje de Fabián Suárez, obtuvo premio en ficción y reconocimientos en fotografía (Javier Labrador), Dirección de Arte (Tahimy Ocampo) y mejor actuación masculina (Milton García). Héroe de culto, de Ernesto Sánchez Valdés, mereció el máximo galardón en documental, y fue reconocido en Edición (Beatriz Candelaria) y Diseño Sonoro (Raynel Casamayor e Irina Carballosa). Country for old squares, de Yolanda Durán y Ermitis Blanco, fue la mejor animación, premiado en Música original (Alexis de la O) y en Diseño de sonido (Félix Riera y Edgar Dávila). Premio especial del Jurado: La carga, de Víctor Alexis Guerrero. También se entregaron menciones y premios a especialidades.

 


Sahily Tabares

 
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