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Publicado el 12 Abril, 2016 por Redacción Digital en Cultura
 
 

Chico Buarque apuesta por la democracia

El conocido músico brasileño Chico Buarque convocó a un acto en defensa del gobierno democrático de Dilma Rousseff
Chico Buarque, junto a Luiz Inacio Lula.

Chico Buarque encabezó la manifestación contra el golpe. (Foto: Ricardo Stuckert/Instituto Lula).

Por REDACCIÓN DIGITAL

El músico y escritor brasileño fue uno de los cinco convocantes a un acto en defensa del gobierno de Dilma Rousseff, en Río de Janeiro, donde también participó el ex presidente Luiz Inacio Lula da Silva. Chico realiza, junto con intelectuales brasileños, intransigente defensa de la democracia.

Coincidiendo, poco más o menos, con el acto de votación del impeachment de Dilma Rousseff -quien llegó a presidenta con el voto de casi 55 millones de personas-, a unos mil 200 kilómetros de distancia, en Río de Janeiro, artistas e intelectuales participaron en un acto en defensa de la democracia. Entre los movilizadores se encontraba el reconocido artista Chico Buarque, quien no milita en ningún partido político, jamás ha ocupado un cargo público y es una especie de leyenda artística. Él conoce el peso de su presencia y de su voz. Pero no se siente confortable con esa responsabilidad. No la rehúye, pero tampoco la disfruta.

Desde hace varios años –más de 15– sus apariciones en el escenario han sido esporádicas. Explica su heterodoxa rutina: compone los temas de un álbum, sale de gira por el país y luego deja la guitarra en un rincón de su estudio.

Cuando la redemocratización de Brasil, en 1985, Chico optó por alejarse de los reflectores. Como si hubiera dicho: “Bueno, todos queríamos democracia. Ahora la tenemos. Vuelvo a mis oficios, ya no soy necesario”.

Fue vano ese intento. Las sutiles y precisas palabras que con poética ironía salpicaron la memoria de quienes vivieron bajo la dictadura permanecen en la memoria colectiva y llegaron a las generaciones siguientes como crónica y testimonio de ese tiempo. Con sus 72 años considera que ahora es necesario emprender la intransigente defensa, más que del gobierno de Dilma Rousseff, de algo que le faltó a la sociedad brasileña durante dos décadas y media: la democracia.

"Golpe, otra vez, no", dijo Chico, recordando el asalto al poder en 1964

“Golpe, otra vez, no”, dijo Chico Buarque recordando el asalto al poder en 1964. (Foto: notimerica.com).

Sus apariciones públicas en apoyo a partidos de izquierda, especialmente el PT, son comprensibles por diversas razones. Primero, por su propia trayectoria personal: fue acallado por la censura, perseguido por la dictadura, llevado un sinfín de veces a declarar en los sótanos de la represión feroz. Pero también por su formación familiar.

Sabe que dispone de un arma única para rebelarse contra eso: la palabra… escrita o cantada. Detesta que lo identifiquen como un artista político. Pero detesta aún con más fuerza la realidad de un país injusto, al que hay que cambiar.

Anda por ese camino con la determinación que corresponde. Por eso estuvo en el acto que reunió a miles de personas en un auditorio y que fue transmitido en pantallas gigantes a la plaza pública.

Hay un golpe en marcha y, para él, es necesario y urgente hacer la defensa intransigente de la democracia. “Golpe, otra vez, no”, dijo recordando el asalto al poder en 1964; lo interesante es que la gente que entonces no había nacido ahora lo repite.

Al menos por el momento, las nuevas canciones que quieren nacer luego del libro más reciente pueden esperar. El país no.


Redacción Digital

 
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