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Publicado el 2 Junio, 2016 por María Victoria Valdés Rodda en Cultura
 
 

AEC-Identidad supranacional: Caribe

 

La música es uno de los elementos esenciales que nos une. Andy Montañés de Puerto Rico pone a bailar a cualquier que sea de esta zona geográfica.

La música es uno de los elementos esenciales que nos une. Andy Montañés de Puerto Rico pone a bailar a cualquier que sea de esta zona geográfica.

Por MARÍA VICTORIA VALDÉS RODDA

Lo primero que encontró Cristóbal Colón cuando descubrió el nuevo mundo fue una hermosa y libre isla del Caribe, poblada de personas felices en comunión con la naturaleza. La prepotencia de los conquistadores, por obra y gracia de la espada y la cruz, trocó esa apacible comunidad, y ya jamás sería la misma. Ni en su primario desenvolvimiento económico y mucho menos en sus costumbres y hábitos. Con la casi extinción de los nativos junto al arribo de otras naciones, esta área geográfica revolucionó su arcaica dimensión cultural. Entonces lo “nuevo” se hizo nuevo de verdad.

“Ha sido descubierta América y de repente por una serie de circunstancias, resulta que nuestro Caribe se hace teatro de la primera simbiosis, del primer encuentro registrado en la historia entre tres razas que como tales no se habían encontrado nunca: la blanca de Europa, la india de América y la africana. Una simbiosis monumental de tres razas por su riqueza y sus posibilidades de aportaciones culturales que habrían de crear una civilización enteramente original”. Reflexión abarcadora la de Alejo Carpentier, quien defendió la diversidad de nuestros rostros, entendidos como identidad cultural compleja.  Muchos otros han abordado este tema.

Por ejemplo, el destacado antropólogo brasileño Darcy Riveiro (1922 – 1997) fue de la opinión de que existen importantes rasgos coincidentes que unen a los pueblos caribeños, como son: un clima tropical con amplios paisajes verdes y temperaturas moderadas, la fauna compuesta por animales pequeños, el mar rico en recursos marinos, en el cual la pesca ocupa un lugar destacado. La sociabilidad, el sentido del humor, la pasión por los juegos, la tremenda asimilación del ritmo, la danza, las fiestas, la inconfundible música, la religión, la superstición y la curiosidad por todo lo novedoso son características que afloran en la mentalidad común del caribeño.

De ahí que ahora en la actualidad, y con esos antecedentes, el cabal conocimiento de nuestros pueblos sea vital para las transformaciones de la región como un todo que incluye también naciones continentales de América Latina, no solo insulares. Por eso la cultura se convierta en un soporte indispensable para los fines de un cambio cualitativamente superior. En el marco de la VII Cumbre de la AEC, el director de la Muestra Itinerante de Cine del Caribe, Rigoberto López Pego, de Cuba dictó una conferencia titulada La diversidad cultural del Caribe.

Antes de comenzar la ponencia, Rigoberto rindió tributo a dos grandes intelectuales caribeños: a los que mucho les debemos los que somos, múltiples y semejantes, y los grandes empeños de transformarnos y asumir lo que culturalmente somos. Se refirió al brillante profesor e investigador, ex Secretario General de la AEC: Norman Girvan y al poeta, ensayista y dramaturgo de la Guadalupe Eduard Gisan, entrañables amigos de Cuba y apasionados del tema del Caribe.

Acto seguido el ponente se dirigió al auditorio con algunas definiciones sobre qué es El Caribe, explicando que para algunos estudiosos este fue un concepto ideado por Estados Unidos, a finales del Siglo XIX, como resultado de su expansión militar y económica en el área. “El concepto de Gran Caribe, debemos agradecerlo precisamente a la fundación de la AEC”, afirmó el intelectual cubano. Pues como él mismo nos recuerda antes la noción del Caribe estaba únicamente asociada a las Islas de las Antillas. Y la identidad de Caribe se formaba atendiendo a las divergencias coloniales. De modo que los primeros esquemas unitarios se establecieron en función de afinidades lingüísticas de cada grupo de países en la zona.

El Caribe Cultural

“Acercándonos al tema de la diversidad cultural y sus importantes implicaciones para los destinos de nuestros países, debemos decir que sin dudas, enfatiza el cubano, es el Caribe la región del mundo en la que se dieron cita y encuentro las más diversas civilizaciones, etnias, nacionalidades, y culturas para dar lugar a lo que el gran escritor barbadense Goerge Lamming ha llamado la civilización caribe”. Es bueno recordar que en ningún otro paraje del mundo se encontró tanta diversidad.

El Festival de Cine Latinoamericano y Caribeño de Margarita, Venezuela, es un importante evento cultural, con alcance internacional, dedicado a generar espacios de difusión alternativos. (www.amazoniafilms.gob.ve)

El Festival de Cine Latinoamericano y Caribeño de Margarita, Venezuela, es un importante evento cultural, con alcance internacional, dedicado a generar espacios de difusión alternativos. (www.amazoniafilms.gob.ve)

“Ese encuentro de civilizaciones justamente permitió la evolución y cristalización de las culturas caribeñas y por tanto la gran riqueza que portan”, recalca Rigoberto. “Una multiplicidad de identidades culturales han conformado la posibilidad de reconocernos en una suerte de identidad supranacional, en las que advirtiéndose las diferencias, semejanzas, condicionadas por procesos históricos y claves identitarias como por ejemplo la rica impronta africana, nos hace reconocer cuanto en lo propio esta lo diverso”.

La raíz común que encontramos en la Historia, en la esclavitud tiene, según este experto, un nexo en la rebeldía, en la leyenda, y en la fe.

En la región hay sin dudas como explica este artista del cine, un florecimiento del arte y la literatura, que ha ido conformando nuestro perfil cultural universal, o lo que decía Martí: “la cercanía espiritual y dolorosa entre antillanos”.

Si bien la historia del Caribe es la historia de las migraciones, lo que también explica las muchas interinfluencias, es también la historia de una región fragmentada, balcanizada por intereses coloniales y geopolíticos, y este conjunto de países requiere del autoreconocimiento, de la condición de identidad caribeña por encima de una insularidad o territorialidad local.

Y en esa auto percepción es importante, tal como nos lo advierte Rigoberto, reconstruir desde los medios de la cultura la memoria histórica. “La no historia, las versiones interesadas o reduccionistas, la incomunicación han sido un atentado continuo a la memoria y el imaginario colectivo y es en esa memoria colectiva donde reside el espejo: la capacidad de conocernos los unos en los otros, la semejanza en la diversidad”.

El mito ejerce para la recuperación de las raíces una vital importancia: “en las leyendas, en las tradiciones de sus héroes épicos, es espacio propicio para la convergencia de nuestros valores y su afirmación en la conciencia y los imaginarios colectivos”, sostiene el también Director de la Muestra Itinerante del Caribe.

Y como es esencial que los caribeños no les demos a otros la tarea de formular nuestra cultura, ni el mimetismo de valores impuestos.

Y en ese recorrido que debemos andar con diversas visiones e idiomas, Rigoberto López Pego sostiene que el Caribe es un barrio. “Pero este barrio de hoy-dice- donde se inició la globalización en sus primeros pasos, recuerda la epopeya de Colón, convencido que “los del Caribe necesitamos ser vistos en la pantalla (cine como recurso de identidad) a través de nuestra propia mirada, y que esas miradas reductivistas, estereotipadas con que nos ha visitado el cine realizado desde la distancia, desde el exterior, debe ser cada vez más sustituido por la presencia del cine que yo llamo nuestro cine natural, el cine realizado por los cineastas caribeños”.



Rigoberto López Pego, autor de "Yo soy del son a la salsa" o "Roble de olor", tiene una clara conciencia de su identidad caribeña

Rigoberto López Pego, autor de “Yo soy del son a la salsa” o “Roble de olor”, tiene una clara conciencia de su identidad caribeña

Quien es Rigoberto López Pego

Licenciado en Ciencias Políticas en la Universidad de La Habana. Trabajó en el Departamento de Cine de la Televisión Cubana. En 1971, forma parte del Instituto Cubano del Arte y la Industria Cinematográficos (ICAIC). Sus documentales y cortometrajes de ficción y le han valido el reconocimiento del público la crítica especializada en Cuba y en el Extranjero, así como importantes premios nacionales e internacionales. Director de la Muestra Itinerante de Cine del Caribe.

 



 

 

La Muestra Itinerante fue creada en el año 2006. Cuenta con apoyo del ICAIC y de la Oficina Regional de la UNESCO. Se celebra anualmente.

La Muestra Itinerante fue creada en el año 2006. Cuenta con apoyo del ICAIC y de la Oficina Regional de la UNESCO. Se celebra anualmente.(www.caribefilm.cult.cu).

Muestra Itinerante de Cine del Caribe.

Evento cultural cuyo propósito fundamental es colocar, en la esfera de atención de las audiencias e instituciones culturales, la producción cinematográfica y audiovisual del Caribe, e incentivar y fomentar el trabajo de autores cuyas obras sean expresión de la identidad cultural caribeña de todos los países de la región. Fue creada en el año 2006. Cuenta con apoyo del ICAIC y de la Oficina Regional de la UNESCO. Se celebra anualmente. 

 



 

 

 

 

 

 


María Victoria Valdés Rodda

 
María Victoria Valdés Rodda