Encontrar el equilibrio entre la vida y la fotografía
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La Habana (PL) En los inicios, Perfecto Romero nunca pensó dedicarse a la fotografía, y aún hoy, repasa sus orígenes humildes y evoca los días en los que, con apenas ocho años, trabajaba en las calles de Cabaiguán, en el centro de Cuba.
Recuerda al maestro que lo interceptó en uno de esos días para impartirle las lecciones en la noche.
Y también el día que ganó la lotería, motivado por un sueño que también trajo su cámara ante la insistencia de un amigo para que comenzara a experimentar en la fotografía.
Sus prácticas como fotógrafo ambulante progresaron rápidamente, aunque las primeras incursiones fueron nefastas, al punto de colmar la paciencia de más de un cliente.
Con la cámara se fue a las montañas del Escambray, y se presentó ante Ernesto Che Guevara, quien prefirió convertirlo en corresponsal de guerra de la Columna 8 que comandaba en 1958.
Suyas son decenas de instantáneas de los guerrilleros de los meses próximos al triunfo revolucionario, incluidas algunas de las más célebres del Che, y también del comandante Camilo Cienfuegos.
Después estaría para fotografiar a los principales líderes de la Revolución Cubana en momentos trascendentales que avivaron su interés por preservar la memoria histórica del archipiélago cubano en las últimas décadas.
Ya en el siglo XXI, han sido varias las retrospectivas organizadas sobre su obra, aunque la más ambiciosa corresponde a la Agencia de Medios Alternativos y Taller Editorial (Amate), cuyas últimas incursiones le llevaron a terminar un documental.
Intitulado Prefecto Romero: fotógrafo de la Revolución, el metraje de poco más de 100 minutos de duración resulta una compilación minuciosa del director de Amate, el mexicano Raymundo Reynoso, en base a la prolífica obra del fotógrafo antillano.
Tras su estreno en la capital cubana, en enero de este año, el documental se presenta nuevamente en una versión mejorada y ampliada.
En aquella primera exhibición, Reynoso apeló a una historia que hilvanaba vida y obra en una suerte de equilibrio, ahora compensado en un relato minucioso, que expone al hombre detrás del lente, al autor ‘desconocido’ de fotografías difuminadas por el mundo muchas veces con el ánimo de lucrar , aunque otras no tanto.
‘Luego de escuchar y analizar varias observaciones, decidimos incorporar más gráficas, fotografías que refuerzan o se correspondan con la narración de Perfecto’, explicó.
También se modificaron varios aspectos relacionados con el diseño gráfico y la posproducción; así los ajustes se enfocaron en eliminar cualquier elemento superfluo y en el reordenamiento de las imágenes, en función de lograr una mayor coherencia.
‘Para esta segunda edición trabajamos con un joven veinteañero, que tiene estudios sólidos de cine, que combinó muy bien los códigos y recursos empleados para la primera versión con otros más frescos desde el punto de vista técnico, que creo sólo puede venir de una generación como esta, más habituados al mundo audiovisual’, subrayó.
Perfecto Romero, en tanto, dijo sentirse satisfecho y muy agradecido por esta extensión de su obra, la cual ‘ha servido para que se mantenga viva la historia de la lucha revolucionaria (cubana)’.
Las intenciones Amate, sin embargo, no quedan sólo en esta producción audiovisual, en tanto ya preparan una muestra unipersonal en México con imágenes del también corresponsal de guerra, la cual permitirá a su vez presentar el documental, y un libro de Perfecto Romero editado especialmente y que coincide además con el cumpleaños 81 del fotógrafo.
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