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Publicado el 31 Octubre, 2016 por Raul Medina Orama en Cultura
 
 

Hacedores de caminos

Desde octubre de 1986, la AHS –organización en la se admiten miembros de hasta 35 años– ha sido la llave para abrir muchas carreras relacionadas con el mundo del arte o la investigación cultural
Sus integrantes se declaran deudores del pensamiento martiano.

Sus integrantes se declaran deudores del pensamiento martiano.

Por RAÚL MEDINA ORAMA

Foto: LIESTHER AMADOR

Tres décadas y una montaña de almanaques guarda la Asociación Hermanos Saíz (AHS). Treinta años haciendo, para cumplir principios fundacionales, que el historiador de La Habana Eusebio Leal Spengler resumió en reciente conferencia sobre Carlos Manuel de Céspedes, inaugural de las actividades festivas en saludo al aniversario de la organización: “la juventud tiene que hacer sus propios caminos”.

Parece ser el mandamiento de la AHS acompañar a un grupo social, a menudo contestatario y herético, para viabilizar sus proyectos artísticos, sin paternalismo, con voluntad de heterodoxia. La fundaron el 18 octubre de 1986, cuando en el Encuentro Nacional de Jóvenes Escritores, Artistas y Técnicos de la Cultura se decide fusionar en una entidad nacional a las brigadas Raúl Gómez García –compuesta por instructores y promotores culturales–, la Hermanos Saíz, y al Movimiento de la Nueva Trova y otros grupos creativos. Su nombre es homenaje a Sergio y Luis Saíz Montes de Oca, los dos jóvenes asesinados en agosto de 1957 por la dictadura de Batista, en San Juan y Martínez, provincia de Pinar del Río, cuando tenían solo 17 y 18 años de edad, respectivamente.

Desde entonces, la organización –donde se admiten miembros de hasta 35 años– ha sido la llave para abrir muchas carreras relacionadas con el mundo del arte o la investigación cultural. Imaginen el formidable desafío de representar con coherencia a 3 386 jóvenes –según datos del Departamento de Comunicación, de la sede nacional–, agrupados en varias secciones: Audiovisuales (293), Crítica e Investigación (214), Artes Visuales (476), Música (1 556), Artes Escénicas (531) y Literatura (284). En cada una de las representaciones provinciales, se reúnen, polemizan, encuentran aliento y apoyo material muchachos de disímiles sensibilidades, talentos y potencialidades creadoras.

Se nota mejor la relevancia de la AHS cuando brigadas de asociados se esparcen por comunidades humildes y apartadas, y cuando se dan a conocer las becas y premios otorgados cada año, desde hace más de dos décadas. Ese sistema brinda ayuda económica para realizar su obra a creadores, quienes a menudo no encuentran la confianza de otras instituciones que respalden sus primeros trabajos, y además, recompensa los proyectos ya terminados.

En algunos ámbitos –como en el premio de literatura Calendario, en su apartado de Ciencia Ficción– constituyen casi la única manera que se tiene a mano en Cuba de competir o promover las obras. La composición de música de concierto y popular, la investigación en todas las manifestaciones artísticas y en ciencias sociales, se benefician de las becas y premios de la AHS, que no se restringen a su membresía.

La asociación también organiza o auspicia algunos de los eventos culturales más consistentes de los últimos años, como las Romerías de Mayo (Holguín), el festival de trovadores Longina (Villa Clara) y el espacio audiovisual Almacén de la Imagen (Camagüey), entre muchos otros. La AHS, asimismo, cuenta con cinco editoriales: Sed de Belleza, de Villa Clara; La Luz, de Holguín; Aldabón, de Matanzas; Áncora, de la Isla de la Juventud, y Reina del Mar, de Cienfuegos.

Mantener vital esta madeja de creación y promoción es motivo suficiente para descorchar botellas en octubre, desde la sede nacional en el Pabellón Cuba hasta la más pequeña célula de provincias. Pero después de que pase la celebración toca seguir apostando por descubrir y sumar lo que pudiera considerarse vanguardia entre los creadores del país, con ánimo de multiplicar valores de la cultura humanista en la difícil –y actual– pelea cubana contra la banalidad.


Raul Medina Orama

 
Raul Medina Orama