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Publicado el 18 Noviembre, 2016 por Redacción Digital en Cultura
 
 

Tributo a Compay Segundo

 Compay es autor de más de 100 obras en los géneros de son, guaracha, bolero, guajira, changüí y bolero-son.

Máximo Francisco Repilado Muñoz nació el 18 de noviembre de 1907 en Siboney, provincia de Santiago de Cuba. Hijo de una familia campesina sin antecedentes musicales.

“…Fui un niño como todos los del campo, como nací en la Playa, mis juguetes eran los cangrejos, yo los cogía, los amarraba, entonces les ponía una latica detrás y los arreaba como si fueran caballos, esos eran mis juguetes…”

Su primera conmoción artística fue a los siete años, en 1914, cuando vio bajarse del tren frente a su casa, a un hombre con una guitarra en mano. El cantor era Sindo Garay

Inicia sus estudios de tres y guitarra de manera autodidacta. Tres años después inventó su propio instrumento – “el armónico” – dándole las características que más le convenían, uniendo los elementos que conforman su singularidad.

Aprende solfeo y después se hace clarinetista con el maestro Enrique Bueno. La más influyente escuela de Repilado fue su vínculo con vida la bohemia santiaguera de los años 20. Se relacionó con trovadores de la talla de Sindo Garay, que era muy cercano a la familia, Miguel Matamoros y Ñico Saquito.

La primera agrupación que integró, fue el Sexteto Los Seis Ases, una agrupación infantil. Antes de los veinte años ya era clarinetista de la Banda Municipal de Santiago, que dirigía el maestro Enrique Bueno, su maestro en el instrumento.

”…Y me compré el clarinete y empecé a dar clases con el maestro, el director de la banda, Enrique Bueno, y ya cuando llegué a la mitad del instrumento, me dijo: ‘puedes ingresar en la banda’… “y toqué clarinete en La Banda Municipal de Santiago de Cuba. Ahí toqué música clásica”

Francisco Repilado comienza a aparecer en las estaciones de radio, cantando sus propias composiciones. Más adelante integra el Cuarteto Cubanacán, la primera formación donde Repilado dio riendas sueltas a la sonoridad de su armónico. Un año después forma parte del Quinteto Cuban Stars, dirigido por Ñico Saquito. Con este quinteto llega por primera vez a La Habana.

Compay Segundo comienza a frecuentar en La Habana el ambiente de los músicos populares que le eran afines.  En 1936 ingresa en la Banda de Bomberos de Regla, como clarinetista. Después integra el Trío Cuba, junto a Joaquín García y Evelio Machín y graban para la compañía RCA Victor.

Compay Segundo con su inseparable guitarra/ compaysegundo.eu

Compay Segundo con su inseparable guitarra/ compaysegundo.eu

Se integra como guitarrista al Cuarteto Hatuey, donde toca por primera vez con Lorenzo Hierrezuelo. Viajan a México en 1938, donde participan en las películas México lindo (en la que interpretan la guaracha de Ñico Saquito, “Cuidadito, Compay gallo”; y en Tierra brava, donde tocan el tema del filme.

En la década del cuarenta ingresa en el Conjunto Matamoros como clarinetista, donde permanece durante 12 años y conoce a Benny Moré, el sonero mayor.

En 1942, sin abandonar su trabajo con Miguel Matamoros, forma con Lorenzo Hierrezuelo el dúo Los Compadres, momento cumbre en la carrera de ambos. Se bautizan como el dúo Los Compadres aludiendo a la forma tradicional de saludarse los vecinos en las zonas rurales de Cuba y Repilado es llamado por un locutor de radio Compay Segundo, por el tipo de voz que hacía.

Los Compadres se mantienen juntos hasta septiembre de 1955. De este dúo guardó Repilado el seudónimo que alude al papel de su voz y algunas notables composiciones hechas mano a mano. Poco tiempo después formó Compay Segundo y sus Muchachos, primero como trío y más adelante como cuarteto, con la idea de mantener viva la música tradicional cubana.

Después de 1959 se incorpora a diversas actividades y comienza a trabajar en la Fábrica de tabacos H. Upman, aunque no deja de tocar con sus muchachos. Se jubila en 1970 como trabajador de la Fábrica de tabacos y se consagra a su labor musical con el grupo actuando en diversos lugares del país.

“…Después del 59 yo trabajaba en la fábrica H. Upman. Allí trabajé 18 años. Yo tocaba y trabajaba. Yo nunca dejé mi oficio. Cuando me necesitaban, me llamaban a la fábrica y yo iba a tocar”. Hubo años de menos actividad y cambios de integrantes, entre quienes estuvieron Carlos Embale y Pío Leyva, de todos modos el nunca abandonó la música, apareciendo por temporadas en otros grupos, como el Cuarteto del Hotel Daiquiri a inicios de los ochenta y el Cuarteto Patria, con el cual visitó en 1989 los Estados Unidos (para participar como invitado especial en el Festival de Culturas Tradicionales Americanas, auspiciado por el Instituto Smithsonian, celebrado en Washington donde lo hacen miembro de honor de este Instituto), Guadalupe, y otra vez República Dominicana.

A pesar de su avanzada edad viaja incansablemente por el mundo, y participa en importantes festivales, conciertos y eventos internacionales, comienza a ser solicitado de continuo por el público europeo, haciéndose dueño de los más disímiles escenarios.

Compay Segundo, poseedor de una larga carrera artística, ha sido un símbolo de cubanía y no le han sobrado razones para ser distinguido con un gran número de premios, honores y condecoraciones, como la Orden Félix Varela de Primer Grado, la más alta condecoración en el mundo de las artes en Cuba, o, el Premio Grammy por su participación en el disco Buena Vista Social Club, dirigido por Ry Cooder.

Ha vivido también momentos muy hermosos, como su visita en febrero del 2000 a la Sala Nervi del Vaticano, atendiendo a una invitación del Papa Juan Pablo II. En esta oportunidad cantó su Chan Chan junto a conocidos artistas, en ocasión del Día Mundial del Enfermo.

…”Yo le dije al Papa – Por su bondad ha llegado al corazón del mundo, de la humanidad – y él me contestó – ¡”cubano, gracias por haber venido!”… Más recientemente, el 30 de septiembre del 2000 es invitado por Fidel Castro, entonces  Presidente del Gobierno de la República de Cuba, para asistir a la recepción oficial ofrecida al Presidente de la República Islámica de Irán. Comparten un ameno diálogo, donde Compay recibe todo su respeto y admiración.

Compay es autor de más de 100 obras en los géneros de son, guaracha, bolero, guajira, changüí y bolero-son. Sus composiciones han sido interpretadas por numerosas personalidades. En sus discos han participado los cantantes, Silvio Rodríguez, Omara Portuondo, Charles Aznavour y los cantantes de flamenco Martirio y Raimundo Amador.

Francisco Repilado Muñoz, (Compay Segundo) contribuyó al patrimonio cultural cubano y de la humanidad al innovar un instrumento musical – el armónico – , rescatar el clarinete como acompañante esencial de los conjuntos soneros, ser el cantante en activo más veterano del mundo, y al mismo tiempo ser quien después de los 90 años de vida ofreció el mayor número de conciertos – cientos, todos a lleno completo – en más ciudades y países del planeta, y vendió la mayor cantidad de discos grabados después de cumplir esa edad.

Francisco Repilado es quizás después de Miguel Matamoros, el otro gran personaje del son que cifra en las letras de sus canciones un universo completo de figuras, giros y combinaciones de la conversación, que deja ya para siempre salvada la memoria del lenguaje campesino cubano, con su rica capacidad humorística e imaginativa.

Muere en Ciudad de La Habana, el 14 de julio de 2003.

(Con información de compaysegundo.eu)


Redacción Digital

 
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