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Publicado el 17 marzo, 2017 por Redacción Digital en Cultura
 
 

Faraones confundidos

Dijo Khaled Al-Anani que podría llevar meses determinar con seguridad a qué figura histórica representa, ya que los arqueólogos aún buscan fragmentos adicionales
Faraón Psamético I, quien gobernó entre el 664 y 610 a.n.e.

Si los resultados de las investigaciones resultan “positivos” este sería el emperador, cuya estatua fue encontrada: Psamético I. (Foto: arqueoegipto.net).

Por REDACCIÓN DIGITAL

Es algo que pasa hasta en las mejores familias, sobre todo si no se ha vivido una época y la muestra alcanzada no tiene todos los pelos y señas imprescindibles para ofrecer una información totalmente segura.

Resulta que el 14 de marzo último, medios de prensa de todo el mundo, en especial agencias y redes sociales publicaron una nota, acompañada de fotos y videos, asegurando que, en un suburbio al este de la ciudad de El Cairo –Egipto- se había producido un importante hallazgo arqueológico: partes de una estatua de Ramsés II.

El descubrimiento, de gran interés mediático, colocó en la mira al pobre barrio de Al Matariya, una zona permanentemente en el olvido. Aseguran las notas que fue muy importante para la cultura egipcia, y “[…] formó parte en el pasado de la antigua Heliópolis, la ciudad del Sol. Según los arqueólogos, es muy probable que la estatua sea de Ramsés II, pues en esta zona también se han hallado restos de uno de sus templos. ‘Aquí se apareció el dios del Sol sobre una colina. Fue el primer amanecer del mundo y el momento en el que el mundo se despertó’, explica el experto alemán Dietrich Raue, de la Universidad de Leipzig”.

Pero, no. Al parecer fue un error de los expertos, y hoy una nota aclara que la enorme estatua “no es una representación del venerado faraón Ramsés II como se creía”, y colocan como fuente al ministro de Antigüedades Khaled Al-Anani.

Una nota publicada por Radio Zócalo, de México, dice: “El coloso podría ser el faraón Psamético I, quien gobernó entre el 664 y 610 antes de Cristo y, si se confirma, sería la estatua más grande del periodo Tardío jamás descubierta”.

Añade la nota que arqueólogos egipcios y alemanes hallaron la estatua en el área de clase trabajadora de Matariya entre edificios sin terminar y calles de barro, pero cerca de las ruinas del templo de Ramsés II en la antigua ciudad de Heliópolis. Pero tras examinar las piezas de la estatua, Anani dijo que sus características apuntaban a una época diferente.

“Cuando se sacó la cabeza, comenzamos a hallar algunas características que son de otros periodos”, dijo en una conferencia de prensa. Una pieza clave de evidencia es el nombre “Nebaa” grabado en la estatua.

El único faraón que usó el nombre ‘Nebaa’ fue Psamético I. Es un faraón de la vigésimo sexta dinastía”, explicó Anan


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