1
Publicado el 23 Mayo, 2017 por Caridad Carro Bello en Cultura
 
 

Matanzas, ciudad que renueva sus encantos

Próxima a celebrar el 325 aniversario de su fundación, la Atenas de Cuba se embellece con obras sociales y patrimoniales
Matanzas, ciudad que renueva sus encantos.

El trazado urbano se mantiene conservado hasta hoy, pese a los daños causados por el tiempo.

Por CARIDAD CARROBELLO

Fotos: JORGE LUIS SÁNCHEZ RIVERA

Jamás he encontrado a un matancero que no sienta orgullo de su ciudad. Es porque quien la ve, cubierta a veces de una leve bruma y abrazando a una de las bahías más profundas de Cuba, con sus 960 metros de hondura, enseguida empieza a amarla, irremediablemente.

Leonel Pérez Orozco, conservador de la ciudad de Matanzas, se encuentra entre esas personas apegadas a su villa. Conoce una lista interminable de exclusividades de la hermosa urbe, que al parecer tiene de todo, gracias a su arquitectura neoclásica, peculiar geografía y dinámica vida social.

Como para probar los encantos matanceros, mientras el especialista cuenta acerca de los 30 puentes que enlazan las orillas de los ríos Yumurí, San Juan y Canímar, en el primero de estos un manatí se desliza frente a nuestros ojos, encorva su lomo buscando profundidad y pareciera que nos saluda con su redonda cola.

“Este es el único río del occidente cubano donde se encuentran manatíes. Se debe a la limpieza del Yumurí, alimentado por una treintena de manantiales subterráneos”, explica.

Matanzas, ciudad que renueva sus encantos.

“Una de las herramientas más importantes de nuestro trabajo es el Plan Maestro. Matanzas perfila el suyo y se incluye entre las 10 ciudades patrimoniales de Cuba”, afirma Leonel Pérez Orozco.

Peculiaridades de la fundación

Matanzas es una de las principales ciudades cubanas fundadas a finales del siglo XVII. Desde el 12 de octubre de 1693 estuvo ubicada en el mismo lugar que hoy ocupa, y arquitectos y especialistas en urbanismo la consideran la más moderna que erigieron los españoles en el Nuevo Mundo, argumenta el entrevistado.

“Toda la secuencia que le dio origen estuvo planificada. Vinieron los ingenieros militares, escogieron el lugar, se hicieron los planos, que fueron aprobados por el rey en la metrópoli; se trajo a las familias a las que se les otorgaron los terrenos, y finalmente, tras los actos de fundación, se comenzó a construir la ciudad.

“O sea, a diferencia de otros pueblos cubanos en los cuales los vecinos se unían en un punto determinado de la geografía y cuando tenía ya importancia suficiente era que fundaban la ciudad, aquí no ocurrió así. Matanzas tuvo desde sus inicios un orden, bien urbanizado, como se hace hoy con una localidad moderna”, puntualiza Pérez Orozco.

A partir del siglo XIX, la región sube a los primeros planos productivos, culturales y sociales de la Isla.

Desde el punto de vista económico, la industria azucarera refuerza la riqueza matancera. Un dato interesante es que en 1825 molían en el territorio más de 300 ingenios y el azúcar se embarcaba por el puerto. En 1850, solo 25 años después, producían más de 600 ingenios en toda la provincia.

“En esa época aquí se obtenía el 57 por ciento del azúcar del país y el 37 por ciento del azúcar del mundo. O sea, era una ciudad inmensamente rica y, por supuesto, eso trajo aparejado el florecimiento de la cultura: los poetas, los cantores, los escritores, los artistas, venían constantemente al territorio; los arquitectos diseñaban y fabricaban mansiones para los hacendados ricos.

“En 1860 es declarada La Atenas de Cuba. La relevancia económica impulsó su esplendor y posibilitó cerrar la edificación citadina a finales del siglo XIX. Prácticamente toda la estructura urbana ya estaba terminada. Los especialistas están de acuerdo hoy en considerarla una ciudad académica. Su estilo arquitectónico es neoclásico por excelencia; un neoclasicismo sobrio, elegante y muy señorial”.

Añade el entrevistado que el teatro Sauto resulta una de las expresiones neoclásicas más importantes de América Latina. Su constructor, el arquitecto italiano Daniel Dall’ Aglio, también es autor de otra de las obras monumento de la arquitectura mundial: la iglesia de San Pedro Apóstol, en el reparto Versalles, la mejor de su tipo construida en el siglo XIX.

La Plazoleta de la Catedral está remozada por completo.

Nadie se pierde en Matanzas

Desde la Ermita de Monserrat es posible apreciar la trama urbana de La Atenas de Cuba, también llamada La ciudad de los puentes y La Venecia Cubana, por sus tres ríos.

En el paisaje se destaca, a distancia, la catedral alta, majestuosa. Al respecto, el especialista comenta: “La Plazoleta de la Catedral está rehabilitada y aspira a ser premio de restauración este año. Vamos a trabajar en su entorno: la calle Medio y el sitio fundacional, o sea, el lugar donde estuvo la primitiva iglesia de la ciudad, construida en 1695 y destruida por un huracán en 1719.

“Precisamente en esta área se excavó y aparecieron los cimientos del templo fundacional, con más de 5 000 piezas. Se hará ahí un museo arqueológico, a través de pasarelas. Adosado a una de las paredes de la catedral actual estaría el sitio emblemático que tendría, en placas de bronce, el escudo de la villa, el nombre de la ciudad de Matanzas, la fecha de fundación y dos lápidas con los nombres de los primeros habitantes.

“Serán placas públicas para que los transeúntes conozcan cuándo y quiénes crearon la villa, qué decía el acta fundacional, cómo era el escudo”, expresa Pérez Orozco y en el rostro se le descubre el entusiasmo con las obras en desarrollo.

Señala Pérez Orosco que Matanzas es uno de los pocos lugares que mantiene su centro histórico bien conservado en cuanto a estructura y rigor urbanístico. Resulta significativo que las edificaciones modernas –que en la zona son menos del dos por ciento del total– no se elevan más allá de los tres pisos y se integran muy bien al paisaje constructivo.

El conservador de la urbe matancera añade que el centro histórico de su ciudad es el segundo más grande del país, después de Camagüey.

Matanzas, ciudad que renueva sus encantos.

Matanzas, ciudad de puentes y ríos, y de la bahía más profunda de Cuba.

“Tenemos un área muy extensa que abarca los tres barrios fundacionales: Matanzas, Pueblo Nuevo y Versalles, cada uno demarcado por elementos geográficos, lo cual es otra exclusividad.

“En La Habana, por ejemplo, una barriada se separa de otra por una calle, división hecha por el hombre. En la ciudad de Matanzas, los barrios los delimitan tres ríos permanentemente caudalosos, que no se secan nunca porque están alimentados por más de 62 manantiales de agua subterránea, y la bahía también se integra entre los accidentes geográficos limítrofes”.

Remozar y edificar

El 12 de octubre de 2018, la Ciudad de los puentes cumplirá tres siglos y cuarto de fundada. El periódico provincial Girón, destaca las obras sociales culminadas: el Complejo Monserrate, que comprende la ermita del mismo nombre, un restaurante-cabaret y un parque de diversiones; otras opciones recreativas ofrecerá el parque Watkin, cuando concluya sus obras.

El semanario subraya el remozamiento de la lavandería La Moderna, la reparación capital del teatro Sauto, cerrado desde 2009, y la reparación del puente Guanima en la vía que circunda la ciudad.

Mientras se daban los toques finales a este último, los ingenieros María Elena Tabío Alfonso y Reinaldo Hernández Rodríguez explicaron que el viaducto se concibió para el viaje desde La Habana a Varadero, a fin de evitar el tránsito por dentro de la ciudad.

Fue inaugurado en 1996, luego el vial recibió mantenimiento y ahora se recuperó el puente para soportar unas 76 toneladas de carga máxima, con una vida útil de más de 30 años, detallan los dos ingenieros.

La obra tiene dos sendas, de ocho metros de ancho, aproximadamente, además de aceras con barandas para permitir el tránsito seguro de los peatones.

Al teatro Sauto no le falta mucho para comenzar a latir de nuevo. Equipos de carpinteros, albañiles, ingenieros y artesanos artistas culminan buena parte de la reparación capital de la edificación, reproducen su decorado original y rescatan su mobiliario. En el momento de la visita de BOHEMIA, los jóvenes del grupo Matiz restauraban los espejos y cubrían los marcos con una película de oro.

Desde el 28 de enero de 2016 reabrió la sala de conciertos José White. Yleana María Moliner Castañer, directora general de la Orquesta Sinfónica de Matanzas, resalta que la instalación ha quedado hermosa y confortable. La orquesta estuvo sin sede durante 16 años, pero ahora sus 76 músicos –la mayoría jóvenes– disponen de una sala climatizada con muy buena acústica y camerinos con adecuadas condiciones. La sala, ubicada en el centro de la ciudad, permite un fácil acceso al público.

Matanzas, ciudad que renueva sus encantos.

Para devolverle su esplendor al Sauto se ha requerido la labor de carpinteros, albañiles, ingenieros y artesanos artistas, y unos 620 metros cúbicos de madera preciosa.

El aniversario 325

Tres letras “mágicas” pronuncia el conservador de la ciudad de Matanzas al preguntarle por las obras priorizadas para el venidero año: ZPC, que quieren decir Zona Priorizada para la Conservación.

Desde hace cuatro años, el gobierno y el Partido en la provincia, en unión con las comisiones de monumentos nacional y provincial, así como la Oficina del Conservador, han trazado un plan para la restauración del centro histórico de la ciudad.

“No podíamos diluir todos los esfuerzos en un centro histórico tan grande, sino determinar el área de prioridad para celebrar el aniversario 325. El núcleo citadino fundamental se ubica entre el río San Juan y las calles Narváez Manzano y 2 de Mayo, así como la bahía. Es el cuadrante principal donde destinamos financiamientos y esfuerzos.

“Los trabajos se centran en edificios y espacios públicos. Entre los primeros priorizamos el que será la Oficina del Conservador de la ciudad y donde quedará instalada la maqueta de Matanzas. Además, están las labores en la antigua escuela La Milagrosa, futura sede de la Escuela de Oficios Daniel Dall’ Aglio, muy importante para las labores de restauración.

“En cuanto a los espacios públicos con edificaciones importantes a su alrededor, el primero es la Plaza de la Vigía, integrada por el teatro Sauto, el inmueble que ocupará la Oficina del Conservador, el emblemático Cuartel de Bomberos, la sede de Patrimonio, que sería restaurada, y el Museo Provincial Palacio de Junco.

“Se convertiría en una plaza peatonal y patrimonial, en cuyas áreas se encuentra también la estatua en homenaje al soldado mambí desconocido”, detalla, y agrega que la calle Medio será el corredor comercial y peatonal de Matanzas, sin llegar a ser un boulevard, y uniría la Plaza de la Vigía con la Plazoleta de la Catedral y la Plaza de Armas.

Aprovechando las bondades geográficas de la ciudad, a la orilla del río San Juan se trabaja en el paseo marítimo.

Dentro de poco el Velasco dejará de ser el único hospedaje de ciudad en Matanzas, pues se proyecta rescatar los antiguos hoteles Yara, Diana y Louvre.

Turismo de ciudad

Matanzas no solo se reanima pensando en el aniversario de su fundación. Prevé ir mucho más allá. El Parque de la Libertad, o Plaza de Armas, será el espacio donde se rescaten los hoteles de la ciudad, pues ahora solo tiene el Velasco, que data de 1902. Aunque está remozado, su capacidad de alojamiento es insuficiente. Se van a sumar el Yara, el Diana y el Louvre, edificios del siglo XIX que antes fueron hospedajes.

El proyecto entusiasma a Pérez Orozco, quien rememora: “En el siglo XIX teníamos el León de Oro, considerado entonces el mejor hotel de Cuba fuera de La Habana; el edificio existe, pero su recuperación va a quedar para 2020.

“Matanzas tiene que convertirse en un destino turístico significativo de Cuba, pues estamos ubicados en el corredor más importante de este tipo, entre La Habana y Varadero.

“La experiencia hotelera está asegurada, pues casi el 35 por ciento de las personas que trabajan en Varadero viven en Matanzas; o sea, que tenemos una gran tradición de servicio al visitante, incluso desde el siglo XVIII, porque el primer centro turístico declarado en Cuba fue la Cueva de la Campana, en Monserrate. Un acta capitular de 1789 autorizaba sus visitas y después, en 1861, al descubrirse Bellamar, surge otra atracción turística”.

El conservador de la ciudad plantea que el visitante tendría aquí la opción de disfrutar de una ciudad neoclásica, con bondades geográficas inigualables, con una sólida cultura y una población acogedora.


Caridad Carro Bello

 
Caridad Carro Bello