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Publicado el 12 Julio, 2017 por Aleida Cabrera en Cultura
 
 

Dámaso Pérez Prado, en mambo y suite (+ video)

La obra artística del Rey del Mambo es sumamente extensa y reconocida internacionalmente.

Dámaso Pérez Prado

Nacido en la ciudad de Matanzas el 11 de diciembre de 1917, realizó sus estudios musicales con Rafael Somavilla Pedroso y María Angulo, e inició su carrera artística en Matanzas, con la charanga de Senén Suárez.

Vida profesional

Se nutre del quehacer de los barrios Simpson y La Marina, olimpo de rumberos matanceros y, allí va, porque lo que aconseje el profesor Rafael Somavilla  es palabra santa para él y sus propios padres (Pablo Pérez y Sara Prado) que le dicen: ¨Damasito, hijo, atiende bien los consejos del profe…¨.¨Sí, rumberos de Simpson y La Marina pero, también Mozart y Beethoven¨, le reitera Somavilla.

Desde muy temprano muestra especial interés por la manera diferente de hacer música (síncopa) por Anselmo Sacasas, Cheo Belén Puig y otros veteranos. En la capital se relaciona con otros jóvenes pianistas como Bebo Valdés y René Hernández que siguen a un tresero llamado , esta fusión de ritmos, la síncopa, se sazona con conga, guaracha, tumbao, jazz, guajeos, swing, danzón, son, diablo del propio Arsenio y, todo lo que brille y suene.

Desde la temprana década de 1920 las jazz band estilo norteamericano se adueñan de La Habana: Miramar, Le Batard, Hermanos Palau, Cosmopolita, Anacaona, Riverside, Quintana Melody Boy´s y, la de sus sueños, la Casino de la Playa a la que se integra pertrechado con ese rico arsenal que trae en la valija y en la cabeza.

Según el periodista Enrique C. Betancourt, en entrevista realizada a Pérez Prado —a su regreso de Nueva York— para Radio Magazine, en agosto de 1946, éste le confesó: «...Estoy preparando un estilo musical nuevo que creo que va a gustar mucho: el “son mambo”. El primer número lo titularé “Pavolla”… Ya sólo falta un “pase” al piano y, tal vez, alguna corrección. Confío en el entusiasmo del público a través de la acogida que le den los músicos.»

En octubre de 1949 se establece en México,y al respecto dice Pérez Prado: «Un cantante cubano que iba a México me dijo, que mi porvenir estaba aquí, porque se hacían muchas películas y había trabajo abundante. Así fue como vine… ». Ya en  México, después de trabajar con varias orquestas, formó la suya propia, a la que perteneció entre otros: Benny Moré como cantante.

El mambo

Con relación al origen del mambo, dice Arsenio Rodríguez: «Los descendientes de congos […] tocan una música que se llama tambor de yuca y en las controversias que forman uno y otro cantante, siguiendo el ritmo, me inspiré y esa es la base verdadera del mambo. La palabra mambo es africana, del dialecto congo.”

Pero en realidad, este nuevo ritmo lo venía cultivando más de un músico. Quien haya conocido el ambiente musical de La Habana sabe que todos estos músicos se conocían y, alguna vez tocaron juntos, o alternaban en algún centro nocturno o participaron conjuntamente en alguna descarga. El patrón rítmico sincopado del mambo se convertía en aquella época, sobre todo en el piano, en un sello que nos indica quien estaba o no “en la onda”».

Y en 1963 dijo Alejo Carpentier: « […]El Mambo número 5, de Pérez Prado, es una página extraordinaria en el dominio de la música popular contemporánea mundial…”

En la gira por EE.UU en el año 1951 calificaron su agrupación como «la orquesta de jazz con más swing del país». Al respecto, expresó John Storm Roberts: «El período de mayor éxito del mambo abarcó la primera mitad de los 50. Pérez Prado fue quizás el primero en alcanzar grandes audiencias no latinas…”

El éxito del mambo en Nueva York puede fijarse en 1952, cuando el Palladium presentó las bandas de Tito Puente, Tito Rodríguez y Frank Grillo (Machito), mientras Pérez Prado con su orquesta recorría el país de costa a costa.

En el año 63, Herman Díaz, productor de la RCA Victor japonesa, le propone a Pérez Prado componer una obra de alto vuelo e impacto, que uniera los sonidos afro, con el mambo y los elementos básicos del jazz americano; así surgió  Suite exótica de las Américas, que se grabó el 16 de abril de 1962 en una sesión que duró cuatro horas en Hollywood, y fue estrenada en el Teatro de las Américas, de Nueva York. La pieza dura dieciséis minutos y medio, y está estructurada en siete partes.

Aunque había obtenido su primer éxito con ¡Qué rico el mambo! y Mambo núm. 5, en la década del 60 Pérez Prado experimentó con otros ritmos, pero con ninguno alcanzó el éxito esperado. En su música están presentes los más disímiles géneros de la música cubana: chachachá, son, rumba, guajira, así como elementos de la música culta occidental, armonía,…

Obras

De la Exotic Suite de las Américas no se tuvo noticia en Cuba hasta que el documentalista Santiago Álvarez decidió convertir su primer movimiento en la banda sonora del Noticiero ICAIC Latinoamericano, en edición especial No. 382 del 16 de octubre de 1967, por la muerte en Bolivia de Ernesto Che Guevara. Desde entonces,  los compases de la Exotic Suite de las Américas, o simplemente Suite de las Américas, se han convertido en una especie de identificación sonora de la imagen del  guerrillero argentino-cubano y su lucha.

Dámaso Pérez Prado, el “Rey del mambo”, fue músico, compositor y arreglista cubano, que adquirió la nacionalidad mexicana a los 64 años. Era apodado “Cara de foca”, y falleció el 14 de septiembre de 1989 en Ciudad de México.

Este año 2017 por el centenario del natalicio del Rey del Mambo,Dámaso Pérez Prado, están convocados investigadores, musicólogos, académicos y estudiosos de la vida del citado músico en su natal Matanzas del 14 al 17 de diciembre, auspiciados por la Dirección Provincial de Cultura de la provincia, la Empresa territorial de la Música Rafael Somavilla y la Casa de la Memoria Escénica.

Sitios consultados:

  • ecured.cu, uneac.org.cu ydesmemoriados.com

 

 

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Aleida Cabrera